Viajeros clandestinos: la larga historia de los insectos introducidos a Chile

Casi 600 especies de insectos han sido introducidas a nuestro territorio en los últimos 500 años, la mayor parte de ellos después de la Segunda Guerra Mundial y relacionados con la actividad agrícola y silvícola, según un estudio realizado por investigadores de CAPES, UACh, SAG y U de Talca.

Un 40% de las especies de insectos introducidos pertenecen al orden Hemiptera, como el pulgón Diuraphis noxi. (Créditos: Wikipedia)

Desde la llegada de los europeos a América hace más de 500 años, además del intercambio económico, comenzó un intercambio masivo de una gran diversidad de plantas, vertebrados, invertebrados, hongos, bacterias, entre otros organismos. El arribo de especies exóticas a nuestro territorio se aceleró durante el siglo XX, después de la Segunda Guerra Mundial y del aumento del tráfico aéreo.

Un equipo de investigadores de la Universidad Austral, Universidad de Talca, Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y CAPES, se enfocó en examinar 500 años de historia de la introducción de insectos en nuestro territorio en el trabajo A bug’s tale: revealing the history, biogeography and ecological patterns of 500 years of insect invasions”, publicado en la revista NeoBiota.

Sergio Estay, académico del Instituto de Ciencias Ambientales y Evolutivas de la Universidad Austral de Chile e investigador CAPES, quien es el autor principal del artículo, explica que la idea de realizar este estudio “surge porque creemos que es fundamental entender la historia de las introducciones de insectos para poder predecir los riesgos actuales y futuros, las potenciales vías de ingreso y cómo enfrentar este problema”.

Para lograr comprender los procesos involucrados en las invasiones biológicas de insectos, en una escala temporal de siglos, los investigadores analizaron las tendencias temporales, diversidad taxonómica, origen biogeográfico y los principales impactos de estas especies. Encontrar los patrones de distribución permitirá mejorar las políticas públicas para minimizar los efectos de los insectos invasores en los ecosistemas.

Áfidos introducidos en un jardín en Chile (Créditos: Sergio Estay).

600 especies de insectos en 500 años

Para poder abordar esta enorme tarea, fue necesario revisar una gran cantidad de registros en bibliotecas, museos, colecciones, públicas y privadas, artículos científicos, registros de expediciones, catálogos, entre muchas otras fuentes, trabajo que duró varios años. La información recolectada mostró que desde la llegada de los españoles a Chile se ha reportado el ingreso de 592 especies de insectos, con una fuerte aceleración a partir de la segunda mitad del siglo XX.

¿Por qué se da este auge en ese punto histórico? “Pueden existir múltiples explicaciones”, señala Estay, “lo primero, es el crecimiento de la producción agrícola posterior a la Segunda Guerra Mundial durante la “Revolución Verde”. Bonnamour et al. (2021), describen este momento como la segunda ola de globalización, donde el comercio internacional comenzó a incrementarse significativamente”.

“Una segunda explicación”, continúa el investigador, “proviene del gran desarrollo de los programas de control biológico de plagas vegetales en Chile en la segunda mitad del siglo XX. Ambas explicaciones hacen referencia a cambios en la producción agrícola, pero una tercera alternativa está relacionada con el fuerte aumento del transporte aéreo. El uso del transporte aéreo internacional por parte de los chilenos mostró un marcado y fuerte crecimiento a principios de la década de 1950. Además, el comercio internacional en Chile también aumentó en las últimas décadas del siglo XX, junto con la globalización”.

El análisis de la biogeografía y los patrones ecológicos del ingreso de insectos indica que muchos de estos llegaron asociados a la introducción de cultivos foráneos, agrícolas y silvícolas, otros arribaron, de manera accidental o intencionada, en plantas ornamentales, en conjunto con el ganado o en el equipaje humano. Esta es una tendencia que se repite en muchos países de Latinoamérica y el mundo.

Un 40% de las especies de insectos introducidos pertenecen al orden Hemiptera, que agrupa a chinches, pulgones, cigarras, chanchitos blancos, entre otros. Los órdenes Coleoptera (escarabajos) e Hymenoptera (abejas, avispas y hormigas), contribuyen con un 20% de insectos exóticos cada uno. El restante 20% se distribuye en órdenes como lepidópteros (mariposas), dípteros (moscas, mosquitos) y otros.

En el estudio, los investigadores identificaron los tanto los principales órdenes y especies de insecto introducidos en Chile (esquema superior izquierdo), como sus ecozonas de procedencia (esquema superior derecho). (Crédito: Sergio Estay).

¿Por qué los insectos del orden Hemiptera han sido tan exitosos en establecerse en Chile? “Esto probablemente se debe a la relación entre plantas cultivadas y estos insectos”, responde Sergio Estay, “si bien se requiere un análisis más detallado, es probable que la llegada de muchas plantas cultivadas originarias del hemisferio norte desencadenó el establecimiento exitoso de estos insectos. Ejemplos de esto son los pulgones de los cereales en Chile”.

Efectos del cambio climático

El aumento de las temperaturas, la sequía, la desertificación, la transformación de los ecosistemas, son algunas de las consecuencias del cambio climático que estamos observando, que entre otros resultados, puede promover la expansión del rango de distribución de algunos insectos. Al respecto, el académico comenta que “el cambio climático por supuesto genera y generará cambios en la distribución de plantas y animales. Sin embargo, existe una discusión sobre si insectos que llegan a un nuevo territorio producto de migración debido a la aparición de nuevos hábitats debido al cambio climático pueden considerarse como exóticos. Es un punto aún abierto en la discusión de los especialistas”.

El investigador también aclara que “la mayor parte de los insectos introducidos no causa casi ningún impacto significativo”. El Ministerio del Medio Ambiente, define a las especies invasoras como cualquier animal, vegetal, hongo o microorganismo que llega a un lugar donde no es nativo y expande su distribución, desplazando y/o dañando a las especies nativas y provocando un impacto negativo en los ecosistemas, lo que significa que los insectos introducidos son todos exóticos, pero no necesariamente invasores.

Tremex fuscicornis capturado en Chile. (Crédito: Sergio Estay).

Cuando los insectos foráneos se transforman en especies invasoras, se pueden producir daños económicos, sociales y/o ambientales, como cuando los invertebrados se convierten en plagas que destruyen los cultivos agrícolas o forestales. En este escenario, “lo principal es la prevención”, afirma Sergio Estay. “Aún así, con las mejores prácticas preventivas, es muy difícil prevenir el ingreso de nuevos insectos al país. La educación, como enseñar a no traer material vegetal desde el exterior, el monitoreo en puertos, etc., son medidas muy útiles, pero aún así es una labor muy difícil, y ningún país tiene un sistema que realmente impida totalmente el ingreso de nuevas especies de insectos”.

El equipo de investigadores e investigadoras construyó una base de datos con la información recopilada, la primera en su tipo y un trabajo en progreso, que puede ser actualizada y mejorada por especialistas, académicos y agencias de gobierno. El objetivo es apoyar la investigación y la toma de decisiones, en especial en los sectores agrícolas y silvícolas, para gestionar nuevas introducciones de insectos no nativos y prevenir daños ambientales, sociales o económicos.

Texto: Comunicaciones CAPES

Nuevo sendero educativo busca poner en valor al característico bosque esclerófilo de la zona central

El proyecto, financiado por el programa Ciencia Pública, será instalado en un predio de 80 ha en San Carlos de Apoquindo perteneciente a la Pontificia Universidad Católica de Chile, y un creará parque educativo y experiencial que pondrá en valor el bosque con el objetivo de concientizar para su conservación.

El nuevo sendero «Umbral» estará ubicado al comienzo del parque San Carlos de Apoquindo, propiedad de la Pontificia Universidad Católica de Chile (Crédito: Proyecto Umbral).

El bosque esclerófilo es un tipo de ecosistema tan rico como único: se encuentra solo en cinco lugares del mundo y nuestro país tiene el privilegio de ser uno de ellos, junto con Sudáfrica, California, Australia y la cuenca del Mediterráneo.

Sin embargo, y pese a su revelancia como proveedor de importantes servicios ecosistémicos, además del hogar de un sinfín de especies endémicas, este bosque se encuentra altamente amenazado por efectos del cambio climático y la intervención del ser humano, especialmente en Chile.

Precisamente para ayudar a combatir estas amenazas, potenciar la protección de estos ecosistemas y generar instancias de valoración de sus múltiples beneficios, un grupo de instituciones encabezadas por el Centro de Ecología Aplicada y Sostenibilidad (CAPES UC) decidió crear un parque educativo interpretativo enclavado en el corazón de este bosque, en plena precordillera de Santiago. La primera etapa de este proyecto fue  recientemente seleccionada por el Concurso Nacional Ciencia Pública de Espacios Públicos Regionales del Programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia, Tecnología, conocimiento e Innovación.

La iniciativa tiene una duración de 15 meses y una vez finalizado el proyecto, se espera que las experiencias que allí se diseñen permitan una integración de conocimiento en las comunidades que se refleje en un cambio de actitudes y motivaciones para enfrentar la crisis del bosque esclerófilo.

“Poner en valor la experiencia como herramienta para la comprensión de los componentes y procesos que subyacen a los sistemas naturales ofrece oportunidades únicas y significativas para la vinculación efectiva entre la persona y su entorno”, explica Pablo Becerra, investigador CAPES, académico de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal UC y director general del proyecto.

Actualmente, los procesos históricos de explotación y amenazas de origen humano como el cambio de uso de suelo y los incendios forestales han causado un profundo daño a la composición y funcionamiento del bosque, así como a los servicios ecosistémicos que nos otorga. A esto se suman los efectos de más de una década de mega sequía en la zona central, que ha profundizado la vulnerabilidad de este ecosistema.

Por lo tanto, “la recuperación del bosque esclerófilo es una tarea de largo aliento que requiere de la contribución de toda la comunidad. Sin embargo, el acceso a la montaña es limitado, lo que ha profundizado la desconexión entre el humano y el bosque. Es por ello que la creación de espacios educativos y de interacción son vitales para el re encuentro con este ecosistema, el reconocimiento de sus amenazas actuales y el desarrollo de actitudes que contribuyan a su recuperación”, explica Francisca Boher Elton, profesional CAPES y coordinadora general de la iniciativa.

Parte de las señaléticas con que contará el sendero interpretativo (Crédito: Proyecto Umbral).

Educación y experiencias familiares en la precordillera santiaguina

El proyecto consiste en un sendero de aproximadamente 800 metros inserto en un predio propiedad de la Pontificia Universidad Católica, en una zona urbana accesible al público a través de vehículo y transporte público. Su administración estará a cargo Asociación Parque Cordillera (APC), institución asociada en esta propuesta quienes administran una red de parques en la precordillera de Santiago.

El conocimiento científico y experiencias educativas y técnicas para su restauración que se integrarán en el parque lo convertirán en un espacio de encuentro comunitario y familiar a través de soportes educativos, interactivos e inclusivos se transmitirán los valores del bosque, su estado actual, y las acciones personales y colectivas que se pueden realizar para su recuperación.

“Una vez finalizado el proyecto, esperamos que la experiencia permita una integración de conocimiento en las comunidades que se refleje en un cambio de actitudes y motivaciones para enfrentar la crisis del bosque esclerófilo”, explica Becerra.

Destacan dentro del diseño del parque dos espacios demostrativos sobre actividades que se llevan a cabo en el sitio: restauración ecológica y una zanja de infiltración de aguas lluvia, ambas acopladas con la información y el soporte correspondientes. “Este parque recoge los valores y desafíos que enfrenta el BE, los que están claramente representados en el territorio, constituyéndose como un excelente modelo para desarrollar un espacio público que permita recibir al visitante, informar, sensibilizar y movilizar a la acción”, finaliza Becerra.

“Este parque educativo interpretativo busca ofrecer un sendero educativo sensorial donde personas con discapacidad visual y auditiva puedan interactuar a través de visitas guiadas y soportes educativos inclusivos donde se transmitan los valores del bosque.”

Encargada creativa y profesional CAPES, Sofía Herrera.

“Los contenidos didácticos, cognitivos y visuales se presentan combinando la exhibición escrita con braille, videos con lenguaje de señas y audioguías junto a una interacción mecánica para reforzar la idea de parque escuela”, señala la Dra. Fabiola Orrego, Encargada de contenidos y profesional CAPES Este proyecto fue presentado por la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal UC, el Centro de Ecología Aplicada y Sostenibilidad (CAPES UC) y tiene como instituciones asociadas a Parque Cordillera, la Municipalidad de Las Condes, la Corporación Educacional de Las Condes, CAC Las Condes, la Fundación Araucanía Inclusiva y la Fundación Luz.

El sendero también dará acceso a las zanjas de infiltración, acopio y distribución de aguas lluvias instaladas como parte del programa de restauración del parque San Carlos de Apoquindo (Crédito: Proyecto Parque San Carlos).

Algunos datos sobre el bosque esclerófilo de la zona central de Chile

  1. Forma parte del ecosistema mediterráneo que cubre un 5% de la superficie de la tierra, pero aloja cerca del 20% de las especies vegetales, muchas endémicas (Myers et al 2000).
  2. Su distribución coincide con las áreas más pobladas del país, por lo que ha estado sujeto a fuertes presiones. El cambio de uso de suelo, los incendios, la introducción de especies invasoras y el cambio climático, han causado la reducción y fragmentación del BE (Fischer & Lindermayer 2007).
  3. Actualmente está sujeto a los efectos de más de una década de sequía, que ha causado un evento masivo de desecación en las especies leñosas que implica un daño a su estructura, funcionamiento, además de impactar negativamente en los beneficios ecosistémicos que recibimos de él, como el control de la erosión, purificación del aire, infiltración del agua, polinización, refugio para mamíferos y aves, entre otros (Álvarez-Codoceo et al 2021)
  4. El gran valor ecológico del BE, y el gran riesgo de desaparición motivó su clasificación como un hotspot de biodiversidad (Myers et al 2000).

Texto: Comunicaciones Agronomía UC y CAPES

Informe constata récord de proyectos de ley ambientales tramitados en el Congreso durante 2022

Un total de 25 iniciativas avanzaron en su tramitación legislativa durante la última legislatura, vigente entre marzo de 2022 y marzo de 2023. Además se despacharon a ley 11 proyectos, el número más alto en una década.

Destacan el término de la tramitación de dos compromisos de gobierno del Presidente Gabriel Boric, aquel que permite el cierre de la Fundición Ventanas y el que adhiere a Chile al Acuerdo de Escazú. También sobresalen el despacho de las mociones “Promueve el Almacenamiento de Energía Eléctrica y la Electromovilidad” y el que “Regula los Biocombustibles Sólidos”. Además, resalta la reactivación, luego de tres años, del proyecto que “Crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas y el Sistema Nacional de Áreas Protegidas”.

Esta semana se dio a conocer la 17º versión del Reporte Anual de Votaciones Ambientales en el Congreso Nacional, iniciativa del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad de la Pontificia Universidad Católica de Chile (CAPES UC), que presenta el compendio de los Proyectos de Ley de Relevancia Ambiental (PLRA) que fueron ingresados al Congreso, ya sea como mensajes del Poder Ejecutivo o mociones parlamentarias, y de aquellos proyectos que fueron sometidos a votación en alguna de las cámaras durante la legislatura recién pasada (Legislatura nº 370, vigente entre el 11 de marzo de 2022 y el 10 de marzo de 2023).

El informe constata un récord en el trabajo legislativo en temas ambientales durante el periodo, en el cual se sometió a votación un total de 25 proyectos, los que avanzaron en su camino para convertirse en ley. Esto representa 1 iniciativa de ley más que la legislatura inmediatamente anterior. Entre las categorías de relevancia ambiental de los proyectos con tramitación activa (votados), se destaca institucionalidad y gestión ambiental (8 proyectos de ley), biodiversidad (5), pesca y acuicultura (5), energía (3), agua (2), minería (1) y paisaje y territorio (1).

Asimismo, el Congreso terminó la tramitación de 11 proyectos, el número más alto de iniciativas despachadas a ley desde el año 2012 (legislatura nº 360) y sumando tres más que el periodo pasado. Entre los proyectos terminados destacan el PLRA que permite el cierre de la Fundición Ventanas y el proyecto de acuerdo que adhiere a Chile al Acuerdo de Escazú, ambos compromisos de gobierno del Presidente Gabriel Boric. También se constituye como un hito el despacho a ley del proyecto que aprueba el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (ex TPP11); el proyecto de regula los biocombustibles sólidos (el primero que regula el uso de leña y derivados); el proyecto que promueve el almacenamiento de energía eléctrica y la electromovilidad; el que regula la actividad apícola -tras ocho años de tramitación- y el proyecto que sanciona los escapes de salmones desde centros de cultivos.

“El Congreso Nacional cierra un año legislativo, sin duda, intenso en términos de actividad legislativa de relevancia ambiental. Nuestros datos muestran un aumento consistente en el tiempo en términos no sólo de la cantidad, sino también de la diversidad de los temas de relevancia ambiental que aborda el Congreso y, en particular, una creciente publicación de leyes de origen parlamentario, lo que sin duda refleja la creciente preocupación de la ciudadanía en estos temas”, explica la Dra. Francisca Reyes-Mendy, directora del Proyecto Votaciones Ambientales e investigadora de CAPES UC.

Otras cifras relevantes

El Proyecto Votaciones Ambientales busca aumentar la transparencia y el acceso a la información del trabajo parlamentario en materia ambiental, a través del seguimiento de la tramitación de leyes de relevancia ambiental y la publicidad de las votaciones de las y los parlamentarios, con el fin de visibilizar y valorar el trabajo legislativo en estas materias y así promover la participación de todos quienes puedan aportar con evidencia y conocimiento al proceso de formación de la ley.

Entre otras cifras relevantes del Reporte 2023 de Votaciones Ambientales, también se constata un récord en proyectos de relevancia ambiental que fueron ingresados a la Cámara o al Senado durante la legislatura 370, con 49 iniciativas de ley, siete más que en periodo anterior. De ellos, tres tienen un origen en un mensaje presidencial, y el resto son mociones parlamentarias.

Por otro lado, de entre los PLRA  que fueron sometidos a votación en alguna de las dos Cámaras del Congreso, destaca el avance del proyecto que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas y el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (también conocido por sus siglas SBAP), luego de más de tres años sin actividad, a nueve de haber sido ingresado y a 12 años del primer proyecto de ley que pretendía regular esta materia. Con esta votación, la iniciativa pasó a tercer trámite en el Senado.

Tal como afirma la Dra. Reyes-Mendy, “esta votación es un gran y valioso avance. Sin desconocer el compromiso y aporte que cada uno de los gobiernos anteriores realizó para el progreso de esta iniciativa, será muy importante que el proyecto de ley sea prontamente aprobado para que el gobierno del Presidente Boric logre iniciar, durante su mandato, su implementación”.

Compromisos presidenciales abordados

El Reporte Anual 2023 de Votaciones Ambientales también incluye un análisis de los PLRA con tramitación activa en el Congreso que se relacionan o dan respuesta a distintos compromisos de campaña, establecidos en el Programa de Gobierno del Presidente Gabriel Boric, o a iniciativas comprometidas en su Cuenta Pública de 2022. Así, se contabilizaron 20 compromisos presidenciales relacionados a alguno de los proyectos votados, de un total de 81.

La mayor cantidad de compromisos abordados tuvieron relación con energía respondiendo a siete de ocho promesas y con distintos proyectos de ley votados en Sala. Entre los proyectos se encuentran el que regula los biocombustibles sólidos y el proyecto que promueve la generación de energía Renovable. En biodiversidad se abordaron cuatro de ocho compromisos, resaltando, además del proyecto SBAP, el que busca agregar mecanismos de participación en las solicitudes de reconocimiento de humedal urbano; el que impide la constitución de derechos de aprovechamiento de aguas sobre los glaciares y el que permite la protección ambiental de las turberas. En pesca y acuicultura se abordaron dos de cuatro compromisos ambientales, destacando aquel que declara la nulidad de la Ley de Pesca, y el que sanciona los escapes de salmones desde centros de cultivo. 

Al respecto, la Dra. Reyes-Mendy afirma: “Considerando que el gobierno del Presidente Boric comienza su segundo año de mandato, es importante recordar que, si bien a la fecha el Ejecutivo ha ingresado tres proyectos de ley de relevancia ambiental, hay importantes compromisos de campaña que están pendientes de abordarse en el Congreso. Entre estos, los que dan respuesta legislativa a los compromisos de ‘crear una ley de protección a las semillas ancestrales y patrimonio genético’; de proponer ‘modificaciones de las leyes N°20.380 sobre protección a los animales y N°20.962 que aplica la Convención CITES’; de iniciar una ‘reforma al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) que fortalezca la participación de las comunidades y reconozca la vocación y características del territorio’, o la presentación de una ‘Ley Marco de Economía Circular y Gestión de Residuos’, entre otros.”

Finalmente, el reporte revisa el comportamiento parlamentario en materia legislativa ambiental, realizando el seguimiento sobre cómo votó cada uno de los Diputados (as) y Senadores (as) en los Proyectos de Ley de Relevancia Ambiental que avanzaron en su tramitación

Votaciones Ambientales es una iniciativa financiada por el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES UC, ANID PIA/BASAL FB0002 y dirigida por la Dra. Francisca Reyes-Mendy, académica del Instituto para el Desarrollo Sustentable de la Pontificia Universidad Católica de Chile, e investigadora de CAPES UC y del Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera (SECOS). 

Para mayor información ingresar al sitio web: votacionesambientales.cl.

Para descargar el Reporte ingresar a https://votacionesambientales.cl/publicaciones/

Texto: Karen González (Proyecto Votaciones Ambientales) y Comunicaciones CAPES

Ciclo de charlas online «Jardines por la Biodiversidad: Certifica tu jardín»

Cuándo: 15, 22 y 29 de marzo de 2023
Dónde: Modalidad telemática
Organiza:  Municipalidad de Vitacura, Corporación Chagual y CAPES

El ciclo de charlas “Jardines por la Biodiversidad: Certifica tu jardín” consta de 3 fechas en las que se trabajarán distintas temáticas relacionadas a la importancia de la biodiversidad y la ecología en nuestros jardines, apuntando hacia la sustentabilidad urbana.

Charlas

  • 1° charla: miércoles 15 de marzo, 19:00 horas: «La importancia de la ciudadanía para enfrentar la crisis ambiental y mejorar la salud humana»
  • 2° charla: miércoles 22 de marzo, 19:00 horas: «Prácticas de jardinería y manejo sustentable para implementar en tu jardín, balcón o terraza»
  • 3° charla: miércoles 29 de marzo, 19:00 horas: «Cómo convertirse en un ‘Embajador por la Biodiversidad’ y certificar tu jardín biodiverso».

Todas las charlas son gratuitas y abiertas a la comunidad.

✅ Formulario de inscripción: http://bit.ly/3kV6yDP

✅ Más información a: sustentabilidadeinnovacion@vitacura.cl

Jardines por la biodiversidad

“Certificación de Jardines por la Biodiversidad” es un programa piloto pionero en Chile que promueve prácticas de manejo sustentables, basadas en evidencia científica, para potenciar la biodiversidad en los jardines, balcones y/o terrazas de los vecinos de Vitacura.

La iniciativa, desarrollada por el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES y la Corporación Chagual, construyendo una cultura de naturaleza en Chile, con el apoyo de la Municipalidad de Vitacura, es de las primeras en Latinoamérica, y busca ser escalable y replicable en el resto del país.

Lagartijas en ambientes hostiles, Parte 2: La lagartija de las alturas

Una de las primeras cosas que se nos vienen a la cabeza cuando pensamos en una lagartija, es a uno de estos reptiles dándose un baño de sol en alguna roca o en una muralla. Pero estos escurridizos lagartos también pueden habitar en ambientes mucho más fríos y húmedos, como en plena Cordillera de los Andes, es el caso de la lagartija de Bell.

Liolaemus belli, o lagartija de Bell (Créditos: Sabrina Clavijo)

Liolaemus belli, o lagartija de Bell, es un reptil de aspecto robusto, con el cuello más ancho que la cabeza, de unos 8 cm de longitud de cabeza a cloaca, con cuerpo color café amarillento o verde oliváceo, con manchas y barras negras y amarillas. Es una especie endémica chilena que habita en la Cordillera de Los Andes, al sur de la región de Valparaíso y en la Metropolitana, entre los 2000 y 3000 metros sobre el nivel del mar. Las hembras son vivíparas y paren en promedio 5 crías a inicios de verano.

Sabrina Clavijo, doctora en Ciencias Biológicas de la UC, investigadora de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, Uruguay, e investigadora postdoctoral en CAPES, publicó el trabajo “How do ectotherms perform in cold environments? Physiological and life-history traits in an Andean viviparous lizard”, en la revista Frontiers in Ecology and Evolution, en que estudió cómo las lagartijas Bell se las arreglan para vivir en hábitats adversos como la montaña.

Eligiendo vivir en el frío y la altura

¿Por qué hay animales que prefieren vivir en condiciones difíciles y hasta hostiles? Según la bióloga, algunas poblaciones de diferentes especies pueden persistir en ambientes, aunque sea en condiciones duras, donde su adecuación biológica (‘fitness’ en inglés), es mayor a cero, es decir en lugares donde puedan sobrevivir y reproducirse.

En cuanto a los animales ectotermos, cuya temperatura corporal depende principalmente de la temperatura ambiente, Sabrina Clavijo afirma que “son más susceptibles a la temperatura ambiental que los endotermos. A mayor temperatura, mayor desempeño (como por ejemplo, el desempeño locomotor), hasta un punto máximo, u óptimo, más allá del cual el desempeño vuelve a caer abruptamente. Este patrón de campana del desempeño en función de la temperatura del cuerpo se conoce como curva de desempeño térmico (‘thermal performance curve’)”.

La investigadora también explica que la conductancia térmica, es decir, la capacidad de intercambiar calor con el ambiente, de los ectotermos es alta y por ende la temperatura corporal es prácticamente la misma que la temperatura ambiental. En aquellas especies que son especialistas de ambientes fríos la curva de desempeño puede estar corrida hacia la izquierda, donde están las menores temperaturas, esto les permite estar activas y moverse a menores temperaturas que otras especies. “Además, algunas especies de ectotermos de ambientes fríos tienen una serie de rasgos que les permite vivir en climas fríos, por ejemplo peces tienen compuestos crioprotectores que evitan el congelamiento de las células. Los ejemplos de este tipo de adaptaciones son muchos y muy variados”, complementa Clavijo.

Entre las estrategias que ha adoptado Liolaemus belli para poder vivir en la montaña, la autora principal del paper comenta que “la especie está activa desde la primavera hasta el otoño y durante el invierno se encuentra inactiva debajo de la capa de nieve. Baja su nivel de actividad, su consumo de oxígeno, toda la maquinaria fisiológica disminuye, se para. Mi zona de muestreo fueron los centros de Ski de Santiago, mientras las personas disfrutan de la nieve, abajo está esta especie esperando que aumente la temperatura, la nieve se derrita y comenzar su reproducción”.

Otra de las adaptaciones que tiene esta lagartija, y que comparte con otras que también la presentan, es un rasgo asociado a la reproducción que evolucionó: la viviparidad, es decir, parir crías vivas, en lugar de poner huevos. Clavijo expone que “de esta manera mantienen la temperatura de incubación constante dentro del cuerpo favoreciendo el desarrollo de sus crías. En este caso, la temperatura de incubación es la temperatura interna de la hembra y es menos costoso mantenerla constante que incubando huevos.”

Ladera norte y ladera sur

La investigación evaluó rasgos fisiológicos y respuestas de hembras de dos sitios de laderas contrastantes, norte y sur, con diferencias en la temperatura ambiental y en la humedad, pero a la misma altitud en la cordillera de los Andes. El sitio de la ladera orientada al sur en La Parva y la ladera norte en El Colorado.

Acerca de su motivación para realizar este estudio, Sabrina Clavijo menciona que “buscaba un organismo modelo para poner a prueba unos modelos teóricos sobre la evolución de la endotermia, y quería estudiar si un cambio del metabolismo de la madre podría cambiar la temperatura de incubación y la manera más fácil era trabajar con lagartijas vivíparas”.

Colectar las hembras de lagartija de Bell en dos localidades distintas, pero que estuvieran a la misma altitud tiene una razón, esto “porque hay rasgos fisiológicos y de historia de vida que cambian con la altitud (por ejemplo el metabolismo)”, señala la investigadora, “sin embargo, al analizar los datos encontré diferencias en algunos rasgos entre las hembras de las dos zonas de colecta. Consulté con mi profesor guía, Francisco Bozinovic, y me dijo que leyera los trabajos sobre el «Evolution canyon» de Eviatar Nevo, que nunca se había observado en vertebrados pero sí en muchos invertebrados”.

Entre los principales resultados de su investigación, Clavijo menciona que “encontramos que las hembras del sitio más frío, La Parva, donde la nieve se derrite más tarde, tienen metabolismo mayor que las hembras de El Colorado, donde la nieve se derrite antes en primavera. Colocamos dataloggers de temperatura donde colectamos las lagartijas, y la temperatura de La Parva es menor que en El Colorado. Además, las hembras de La Parva tienen temperatura de preferencia menor que las hembras de El Colorado. Es decir, que si las colocamos en un gradiente de temperaturas, eligen temperaturas más bajas. Estas diferencias no las encontramos en sus crías. Entonces, esta es una respuesta plástica pero que se dió en el desarrollo ya que las hembras de ambas localidades estaban en las mismas condiciones en el laboratorio. Es algo que se fijó durante su desarrollo”.

También hubo diferencias en las fechas de parto la que “fue más tarde en las hembras de La Parva”, indica la bióloga, complementa afirmando que “la hipótesis que manejamos es que al derretirse la nieve más tarde, el período de reproducción es más corto en La Parva. Entonces las hembras tienen que aumentar su metabolismo, poner a andar la maquinaria más rápido, y de cualquier manera llegan a parir unos días más tarde”. Pero los investigadores están descubriendo que los animales adaptados al frío y a la altura pueden estar en un “callejón sin salida” evolutivo.

¿Qué significa esto? Sabrina Clavijo explica que “la temperatura ambiental está aumentando y frente al aumento de la temperatura hay muchas especies de alta montaña que se desplazan hacia lugares de mayor altitud, pero eso tiene un límite. Entonces, aquellas adaptaciones a los ambientes fríos pueden ser una desventaja con el aumento de la temperatura.

Por ejemplo, en nuestro trabajo encontramos que las hembras preñadas de La Parva tienen un gasto energético diario mayor que las hembras preñadas de El Colorado, probablemente en respuesta a la baja temperatura o la corta duración del período sin nieve. Mayor gasto energético implica consumir más alimento, y si este rasgo es fijo, podría suceder que ante un eventual incremento en la temperatura las hembras tengan gastos energéticos mayores no necesarios y que quizás no puedan cubrir”.  Los estudios continuarán, para entender cómo se adaptan los animales del frío en un mundo que se calienta.

Texto: Comunicaciones CAPES

Fondecyt 2023: conoce los proyectos CAPES adjudicados

La nueva versión del concurso patrocinado por ANID financiará 695 proyectos de investigación básica, entre los que se encuentran 10 propuestas lideradas o conformadas por miembros de nuestro Centro. Estas iniciativas se suman a dos investigaciones Fondecyt adjudicadas en los concursos de Iniciación y Postdoctorado.

Durante enero, la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, ANID, publicó los resultados de la versión 2023 de su concurso Fondecyt Regular, el cual financia proyectos de investigación científica o tecnológica de excelencia “orientados a la producción de conocimiento y la generación de nuevas aplicaciones”.

De los 695 proyectos adjudicados, 10 de ellos cuentan con la presencia de investigadores CAPES, ya sea como responsables oficiales de estas investigaciones, o como parte de su equipo de trabajo. 

A esas iniciativas, se suma la adjudicación de un proyecto Fondecyt de Iniciación, encabezado por el investigador de línea 7 CAPES, Francisco Fernández, y de un Fondecyt de Postdoctorado, obtenido por el investigador postdoctoral de línea 2, Felipe Moraga.

A continuación te contamos de qué tratan los proyectos ganadores, y cuáles son los resultados esperados de cada investigación. 

Proyectos Fondecyt Regular

Proyecto: Bienes comunes y transformaciones sociopolíticas: la gestión del agua de riego en el siglo XX chileno. Valle central, 1924-1981

Investigador responsable: Pablo Camus, P. Universidad Católica de Chile, CAPES

El objetivo de este proyecto, es estudiar la historia de la gestión hídrica y los sistemas de riego en Chile durante el siglo XX, considerando los entramados de relaciones público-privadas que mediaron en distintas escalas los diversos mecanismos de control, administración, resolución de conflictos, acceso y uso del agua, así como los distintos espacios y discursos públicos respecto de la comprensión y la gestión del vital elemento.

Para el Profesor Pablo Camus, académico del Instituto de Historia de la Universidad Católica e investigador responsable, este análisis histórico “busca conocer cómo se realizó la gestión del agua de riego en Chile antes de la dictación del Código de Aguas de 1981. Se espera comprender su organización, bases institucionales, discusiones, actores públicos y privados, criterios de administración, resolución de conflictos y principios socio ambientales y culturales que rigieron su comprensión en una sociedad que experimentaba un importante proceso de transformación sociopolítica.”

Proyecto: El miedo en el Antropoceno: Causas y consecuencias del comportamiento de riesgo en las aves (Fear in the Anthropocene: Causes and consequences of risk-taking behaviour In birds).

Investigador responsable: César González, Universidad Adolfo Ibáñez, CAPES

Co-investigador CAPES: Pablo Sabat, Universidad de Chile.

Las estimaciones actuales indican que más de 1 millón de especies en el mundo están en peligro de extinción debido al impacto del ser humano. Las razones por las que los organismos varían en su capacidad para hacer frente a las amenazas humanas no se comprenden lo suficiente, pero un factor que podría ser particularmente importante en los animales es el miedo a los humanos, entendido como los cambios emocionales y las respuestas de comportamiento inducidas por un riesgo percibido de depredación. El presente proyecto busca evaluar los procesos a través de los cuales las aves acomodan su comportamiento de miedo en función de la perturbación humana en áreas urbanas estudiando al chincol, Zonotrichia capensis, en Chile central.

César González, profesor asistente en la Universidad Adolfo Ibáñez e investigador responsable del proyecto, señala que este trabajo intentará resolver si la teoría del «pace of life syndrome«, “nos permite mejorar nuestra comprensión de cómo los animales responden a los cambios ambientales tales como la urbanización e invasiones biológicas. Además de profundizar nuestros conocimientos sobre las causas y consecuencias de este comportamiento, esperamos contribuir a comprender cómo los animales confrontan situaciones estresantes en cautiverio, potencialmente contribuyendo al bienestar animal en los programas de conservación, herramientas críticas para abordar la actual crisis de biodiversidad”.

Proyecto: Las cosas buenas vienen en dosis pequeñas: Una abundancia natural baja en el microbioma rizosférico es un rasgo clave para el éxito de rizobacterias promotoras del crecimiento de plantas (Good things come in small doses: Natural low abundance within the rhizosphere microbiome as a key trait to successful Plant Growth Promoting Rhizobacteria).

Investigador responsable: Bernardo González, Universidad Adolfo Ibáñez, CAPES. 

Co-investigadores CAPES: María Josefina Poupin y Thomas Ledger, Universidad Adolfo Ibáñez.

La propuesta adjudicada busca contribuir al conocimiento de los atributos críticos de una rizobacteria necesarios para promover el crecimiento de plantas. En contraste con la mayor parte de las investigaciones recientes, las que principalmente se enfocan en la búsqueda de rasgos funcionales potenciales en en este tipo de bacterias (conocidas como PGPR), los investigadores en cambio buscarán las propiedades que un PGPR debería poseer cuando se consideran las características del microbioma de una planta hospedero; específicamente, el efecto de la abundancia relativa de un PGPR introducido y las poblaciones de especies taxonómicamente relacionadas que prosperan en ese microbioma.

Para su investigador responsable, el académico de la Universidad Adolfo Ibáñez e investigador principal de la línea 2 de CAPES, Bernardo González “este proyecto busca conocer mejor las características ecológicas que deben poseer las bacterias que se usan como rizobacterias que promueven el crecimiento de las plantas, en especial, el papel que juega la abundancia natural del PGPR en la promoción exitosa y efectiva del crecimiento de una planta. Como resultados directos es contar con mejores elementos para seleccionar un PGPR adecuado a una determinada planta/cultivo sobre el que se busca aplicar una mejor práctica agronómica en el futuro”.

Proyecto: Transiciones demográficas explosivas en poblaciones prehistóricas (Explosive Demographic Transitions in Prehistoric Populations).

Investigador responsable: Mauricio Lima, P. Universidad Católica de Chile, CAPES

La dinámica poblacional humana se caracteriza por varios cambios repentinos y rápidos de un estado de equilibrio a uno de expansión demográfica, estas transiciones demográficas aparentemente han sido impulsadas por la capacidad de acumular innovaciones culturales/tecnológicas. Existe una retroalimentación positiva entre la dinámica cultural y la poblacional: las personas crean tecnología que permite sostener a más personas, quienes, a su vez, producen más tecnología.

Este proyecto examinará la dinámica poblacional a largo plazo de sociedades pasadas, en grandes escalas espaciales (de escalas continentales a regionales), desde el último Pleistoceno en adelante, es decir, los últimos 15.000 años. Asimismo, mediante la adopción de enfoques de modelado teórico/empírico, se realizará un estudio comparativo transcultural para identificar convergencias/divergencias en las transiciones demográficas prehistóricas asociadas al acceso a nuevos y abundantes recursos por medio de innovaciones culturales. Se estudiarán las llamadas «cunas de civilizaciones», como por ejemplo, el área cultural andina, el Creciente Fértil y las «civilizaciones occidentales» de Europa occidental.

Proyecto: Democracias desiguales en Estados (más) débiles. Evaluando la trampa del desarrollo en América Latina (Unequal Democracies in Weak(er) States. Assessing Latin America 's Development Trap).

Investigador responsable: Juan Pablo Luna, Instituto de Ciencia Política UC, Instituto Milenio para los Fundamentos de los Datos, Instituto Milenio para la Investigación en Violencia y Democracia, CAPES. 

Este proyecto buscará entender los fenómenos y procesos que subyacen a las crisis de representación ocurridas en las sociedades latinoamericanas contemporáneas, analizando las interacciones entre Estado y sociedad. La tesis que pretende corroborar, es que la emergencia de síntomas como la ilegitimidad crónica de las instituciones y el vacío de las estructuras políticas intermedias en estos países son el resultado de cambios socio-estructurales en la economía política de sus sociedades y en la estructura de sus Estados. Para ello, realizará un análisis histórico comparativo de los casos de Bolivia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay.

En palabras de su investigador responsable, Juan Pablo Luna, esta es una posibilidad “de entender en mayor profundidad el tipo de crisis que viven las democracias contemporáneas hoy, haciendo énfasis en factores de demanda (lo que la sociedad espera de la política) por sobre factores de oferta (liderazgo político, factores institucionales) que son usualmente enfatizados por la literatura reciente. Esperamos poder consolidar un enfoque que recupere insights tradicionales de la economía y sociología política, así como enfoques de dinámica demográfica, para entender crisis de la democracia y eventualmente sus potenciales remedios”.

Proyecto: Aprendiendo de las redes de tipo umbral para aplicaciones sociales y biológicas (Learning threshold networks for social and biological applications).

Investigador responsable: Gonzalo Ruz, Universidad Adolfo Ibáñez y CAPES.

La propuesta pretende entender las redes de tipo umbral para estudiar los mecanismos tras la consecución de consensos a nivel social y las redes de regulación génica a nivel biológico

Gonzalo Ruz, investigador de línea 2 de CAPES y responsable del proyecto, comenta que la investigación aborda dos temas: “por un lado modelos de redes de regulación génica, y por otro lado modelos para estudiar mecanismos de consenso. El proyecto busca atacar ambos problemas mediante el uso de redes de tipo umbral y el diseño de una metodología o framework para aplicar computación evolutiva para construir este tipo de redes a partir de datos. Para el caso de modelos de redes de regulación génica se espera poder inferir redes con pesos binarios a partir de datos. Para el segundo caso, se espera poder construir redes para analizar patrones de votación (por ejemplo, el reciente proceso constitucional de Chile) y ver de qué forma se logran consensos”.

Proyecto: Asegurando la co-gestión de la pesca en pequeña escala: la interacción entre la equidad, la cooperación, las respuestas adaptativas y la biodiversidad (Harnessing co management of small-scale fisheries: The interplay between equity, cooperation, adaptive responses and biodiversity).

Investigador responsable: Stefan Gelcich, P. Universidad Católica de Chile, CAPES, SECOS

La propuesta explorará la equidad, la cooperación y las respuestas adaptativas de los pescadores, su relación con la biodiversidad y los stocks comerciales de recursos co-gestionados asociados al modelo de gobernanza de derechos de usuarios territoriales. Estudiará el co-manejo de pesquerías bentónicas chilenas, las que proporcionan un entorno único para evaluar las implicaciones del co-manejo en numerosas áreas establecidas por asociaciones de pescadores, en un amplio rango geográfico y bajo un instrumento de política pública.

La investigación permitirá comprender los factores que pueden situar las iniciativas de co-gestión a lo largo de un espectro de impacto socio ecológico, al mismo tiempo que se avanza en el desarrollo de marcos teóricos sobre dimensiones clave de la sostenibilidad.

Proyectos con participación CAPES*

Proyecto: El estrés y la ciudad: medición de glucocorticoides, estrés oxidativo, diversidad de antioxidantes y citocinas en pollitos de un ave precocial (Stress and the city: measuring glucocorticoids, oxidative stress, antioxidant and cytokine diversity in chicks of a precocial bird)

Investigadora responsable: Rosina Verónica Quirici, Universidad Andrés Bello 

Co-investigador CAPES: César González, Universidad Adolfo Ibáñez

El proyecto propone examinar holísticamente (ecológica, hormonal y genéticamente) la influencia de la urbanización en la relación entre los biomarcadores de estrés y la función inmunológica durante el desarrollo en polluelos de un ave precocial, avefría austral, queltehue o treile (Vanellus chilensis), a lo largo de un gradiente urbano, (en lugar de un entorno rural frente a un entorno urbano), y controlando los efectos genéticos en un experimento de crianza cruzada.

Proyecto: Vulnerabilidad socio-ecológica y capacidad adaptativa de la agricultura de pequeña escala al Cambio Ambiental Global en Sistemas Importantes de Patrimonio Agrícola en el sur de Chile. Estimulando el saber local como herramienta para mejores estrategias de adaptación (Socio-ecological vulnerability and adaptive capacity of small-scale agriculture to Global Environmental Change in Important Agricultural Heritage Systems in southern Chile. Encouraging local knowledge as a tool for better adaptation strategies).

Investigadora responsable: Carla Marchant Santiago, Universidad Austral de Chile, Laboratorio Natural Andes del Sur.

Co-investigador CAPES: Tomás Ibarra, Campus Villarrica UC, CAPES, CEDEL, CIIR, CESIEP.

El proyecto analiza la vulnerabilidad socio-ecológica y capacidad adaptativa de la agricultura de pequeña escala a la variabilidad actual y futura del cambio climático al sur de Chile, especialmente en territorios de alta importancia por su agrobiodiversidad y producción de alimentos. Para esto, se aplicará una perspectiva denominada de “Cambio Ambiental Global” que, a través de una aproximación relacional, entiende que el cambio y la variabilidad climática trascienden las dimensiones biofísicas, afectando la vida y bienestar de las comunidades indígenas y locales. 

Para entender estas relaciones, se explorará la contribución del conocimiento local como una herramienta para facilitar la creación de estrategias adaptativas eficientes a los impactos de estos fenómenos. 

Proyecto: Factores ecológicos que determinan la incidencia, magnitud y consecuencia de la especialización trófica individual de un superdepredador marino a lo largo de la costa chilena (Ecological factors that determine the incidence, magnitude, and consequence of individual diet specialization in a marine top predator along the Chilean coast).

Investigadora responsable: Maritza Sepúlveda Martínez, Universidad de Valparaíso, Centro de Investigación y Gestión de los Recursos Naturales (CIGREN).

Co-investigador CAPES: Pablo Sabat, Universidad de Chile.

El principal objetivo de este proyecto es examinar la influencia de la competencia y la oportunidad en la extensión total del nicho y el grado de especialización trófica individual en poblaciones de lobos marinos sudamericanos distribuidos a lo largo de la costa de Chile. La investigación se propone describir la composición dietaria de 6 poblaciones de lobos; examinar la estructura trófica a nivel intrapoblacional de estas comunidades; medir y comparar la anchura total del nicho y el grado de especialización de lobos marinos a lo largo de un gradiente latitudinal, y analizar la relación entre condición corporal individual y especialización trófica individual.

Proyecto: Problemas de planificación de recursos costo-sensibles bajo incertidumbre (Resource cost-aware scheduling problems under uncertainty).

Investigador responsable: Rodrigo A. Carrasco, Pontificia Universidad Católica de Chile, Instituto de Ingeniería Matemática y Computacional UC.

Co-investigador CAPES: Gonzalo Ruz, Universidad Adolfo Ibáñez.

Este proyecto explora el compromiso entre el consumo de recursos y el rendimiento a nivel de planificación, considerando la incertidumbre inherente a múltiples aplicaciones. Su mayor contribución será el desarrollo de nuevas herramientas de análisis prescriptivo para un amplio abanico de problemas de planificación de recursos costo-sensibles. Se explorarán aplicaciones en observatorios astronómicos, las cuales no han sido aún realizadas desde una perspectiva de investigación a nivel de operaciones hasta ahora.

Fondecyt de Iniciación

Proyecto: Adaptación de sistemas de productividad agrícola para alcanzar recomendaciones de dietas saludables y sostenibles (Agricultural productivity system adaptation to reach sustainable and healthy diet recommendations).

Investigador responsable: Francisco Fernández, Universidad Mayor, CAPES.

Este proyecto busca estudiar cómo las políticas alimentarias afectan la productividad, los precios y el comercio del sistema agroalimentario en Chile. Para ello, utilizará un marco metodológico que combina herramientas matemáticas y econométricas para analizar las decisiones de compra de alimentos y productos agrícolas. El proyecto evaluará si el sistema agroalimentario chileno debe cambiar para cumplir con las recomendaciones dietéticas, estimará la demanda de diferentes grupos de alimentos y evaluará las consecuencias futuras de las políticas alimentarias en la productividad, los precios y el comercio del sistema agroalimentario. 

Francisco Fernández, investigador de línea 7 CAPES y responsable del proyecto, nos cuenta que, en términos generales, éste busca “identificar y comprender las posibles respuestas del sistema productivo agroalimentario chileno en escenarios donde se siguieran las recomendaciones de dietas saludables y sostenibles. Entre los resultados esperados, están el obtener un análisis exhaustivo del impacto económico de los objetivos de la Comisión Lancet para lograr dietas saludables y producción sostenible de alimentos; realizar un análisis focalizado en la interrelación entre dietas saludables y sostenibles con la producción agroalimentaria, y el desarrollo de una herramienta analítica que permitirá a los formuladores de políticas comprender el sistema alimentario chileno y analizar el impacto de posibles políticas alimentarias en la dieta de los consumidores, el medio ambiente y la competitividad del sector agroalimentario chileno”.

Fondecyt Postdoctorado

Investigación: Estudio de las Variaciones Naturales en el Contenido de Glucosinolatos en Arabidopsis y su Relación con la Respuesta de Defensa contra Áfidos

Investigador responsable: Felipe Moraga, Universidad Andrés Bello, CAPES

En este proyecto se evaluará el desempeño de colonización de los áfidos M. persicae (generalista) y B. brassicae (especialista) en accesiones con hábitos de crecimiento contrastante (plantas anuales y de ciclo rápido). Se estudiarán los mecanismos de resistencia asociados con la síntesis y acumulación de glucosinolatos. Los resultados de esta investigación podrían ser utilizados en la generación de moléculas con propiedades bioinsecticidas y/o cultivos más resistentes al ataque de insectos, una alternativa sustentable para el manejo de plagas y, además, una contribución a la seguridad alimentaria.

Felipe Moraga, investigador postdoctoral del Núcleo MIlenio para el Desarrollo de Plantas Súper Adaptables y en CAPES, indica que “el proyecto se enfoca en el estudio de los mecanismos de resistencia asociados con la síntesis y acumulación de glucosinolatos en accesiones naturales de Arabidopsis y su relación con la respuesta de defensa frente a áfidos (pulgones) con distintos niveles de especialización. De esta forma, esperamos encontrar una acumulación diferencial del contenido de glucosinolatos alifáticos e indólicos. Por lo tanto, los resultados de esta línea de investigación podrían ser aplicados en el desarrollo de estrategias de manejo y control de insectos plaga, tales como los áfidos.”


*El Dr. Stefan Gelcich también es parte del equipo de investigación del proyecto «Explorando brechas entre escalas de conectividad social y ecológica en el co-manejo de recursos bentónicos: perspectivas de redes para informar y mejorar la sustentabilidad» (Exploring gaps between scales of social and ecological connectivity in the co-management of benthic resources: Insights from networks to inform and improve sustainability)» cuya investigadora responsable es la Dra. Pilar Haye Molina (Universidad Católica del Norte).

Créditos: Comunicaciones CAPES

Turismo comunitario indígena: la construcción y conservación de un patrimonio en peligro

Investigadores nacionales trabajaron junto a miembros de dos cooperativas indígenas campesinas para diseñar una ruta turística que rescatara la memoria biocultural de estas comunidades, y de paso, aprender cómo se construye, desde dentro, el patrimonio de un sistema tradicional agrícola.

(Créditos: Leonardo Benavente, Flickr).

En la comuna de Curarrehue, ubicada al sureste de la región de la Araucanía, miles de hombres y mujeres de campo viven y producen su alimento diario de la misma forma en que lo hicieron sus ancestros hace más de 500 años. Sin requerir de grandes maquinarias ni incurrir en las presiones propias de la sociedad moderna, son los herederos de un modo de vida que se rehúsa a desaparecer, y que puede ser la llave para un futuro más sustentable.

Estas comunidades, y más de 1.400 millones de campesinos alrededor del mundo, mantienen lo que se conoce como “sistemas tradicionales de agricultura”, un modo de producción y relación con la naturaleza caracterizado por su complejidad, diversidad y resiliencia, y cuya conservación hoy es clave no sólo para el sostenimiento de la enorme biodiversidad que de ellos depende, sino también para la conservación de los saberes, prácticas y creencias colectivas que emergen de la particular relación entre estas comunidades y sus ecosistemas locales.

Estos saberes y costumbres, agrupados bajo el concepto de “memoria biocultural” fue lo que motivó a un grupo de investigadores encabezados por el geógrafo Santiago Kaulen, e integrado por el ingeniero agrónomo del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES, y el Centro UC de Desarrollo Local CEDEL UC, Tomás Ibarra, a estudiar los procesos de construcción de esta memoria, y las formas en que el turismo puede ayudar a reconstruir, conservar y comunicar la importancia de un patrimonio amenazado por la industrialización y los cambios socioambientales.

Para ello, colaboraron codo a codo con dos cooperativas indígenas al sur de los Andes en la elaboración de una ruta turística comunitaria que potenciara las prácticas y experiencias de estas comunidades, examinando, de paso, la forma como entienden e interpretan ellas su patrimonio biocultural, así como las oportunidades y desafíos a la hora de presentar este patrimonio a través del turismo.

Reserva biocultural

Curarrehue, con sus 7,500 habitantes (la mitad de ellos de ascendencia mapuche-pehuenche) es la tercera comuna con más pobreza multidimensional a nivel nacional. Es allí donde campesinos mapuche y no-mapuche mantienen las tradiciones agrícolas propias de esta cultura a través de la trashumancia de animales, la recolección de frutos silvestres, plantas medicinales y hongos del bosque nativo, el cultivo de jardines domésticos y la cría de pequeños animales y aves de corral.

Volcan Lanin en Curarrehue (Créditos: Alejandro Soffia, Flickr).

Su enorme belleza estética, agrobiodiversidad y patrimonio cultural hicieron que esta zona y sus alrededores fuera declarada, en 2018, un Sistema Importante de Patrimonio Agrícola Nacional (o SIPAN). Los SIPAN son una designación biocultural otorgada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, junto distintos gobiernos nacionales que busca salvaguardar la agrodiversidad de un territorio, proteger el patrimonio agrícola y reconocer el conocimiento, prácticas y creencias de sus habitantes.

Desde su creación en 2005, los SIPAN han gatillado el desarrollo de diferentes actividades turísticas relacionadas con el patrimonio biocultural de los pueblos, promoviendo de este modo procesos de construcción de patrimonio y la “turistificación” de algunos de sus elementos.

“Curarrehue está dentro del SIPAN ‘Cordillera Pehuenche’», nos cuenta el investigador CAPES y de la P. Universidad Católica de Chile, Tomás Ibarra. “Dentro del SIPAN, ésta se caracteriza por la presencia de una gran variedad de paisajes productivos; una importante agrobiodiversidad en forma de variedades locales; la existencia de áreas protegidas o zonas de conservación adyacentes a los paisajes de producción (lo que probablemente favorece los intercambios genéticos entre cultivos domésticos y parientes silvestres), y vastas áreas de territorio indígena, potencialmente favoreciendo el mantenimiento de prácticas tradicionales”.

Estas características fueron justamente las que inspiraron a dos comunidades campesinas del lugar, las cooperativas “Zomo Ngen” y “Quiñemawün”, a contactar al equipo de investigación del Prof. Keulen para colaborar en el diseño de una ruta turística comunitaria que ofreciera distintos tipos de alojamiento, actividades de ocio, gastronomía, agroturismo y venta de productos locales para los visitantes nacionales y extranjeros que llegaban a la zona.

Mal que mal, el turismo, y especialmente el turismo comunitario, ha sido considerado por años como un mecanismo de construcción y gestión efectiva del patrimonio de una comunidad, en tanto promueve el realce de aquellas costumbres y experiencias locales que los mismos actores del territorio consideran parte de su identidad. Como dicen los autores del estudio: “para aquellas personas viviendo en sistemas urbanizados modernos, es atractivo experimentar la vida del campo y formas ancestrales —aunque perdurables— de civilizaciones agrícolas”.

(Créditos: Torrenegra, Flickr).

“El Turismo de Base Comunitaria corresponde a una forma de organización y autogestión de los recursos patrimoniales comunitarios presentes en un territorio para la prestación de servicios turísticos” explica Santiago Kaulen, académico de la Universidad Austral de Chile. “En este sentido, cuando hablamos de turismo de base comunitaria, es fundamental la participación activa de las comunidades locales durante todas las fases del proyecto”.

Fue así como, a través de distintos métodos de participación propuestos por los investigadores (grupos focales, mapeos conjuntos, entrevistas semi estructuradas e informales, y observación participativa), los integrantes de ambas cooperativas pudieron identificar el patrimonio presente en el territorio y examinar cómo podría este ser incorporado a las actividades de turismo comunitario que las cooperativas querían ofrecer a lo largo de la ruta.

Luego, la información recolectada fue organizada, clasificada y procesada para su uso en la creación de mapas con las atracciones e iniciativas turísticas contempladas para la ruta.

Construyendo patrimonio desde el interior

Fue durante estos procesos que las y los investigadores descubrieron que, para estas comunidades, el patrimonio era entendido como el modo de vida asociado a su propia cultura rural (la mapuche), y, particularmente, a las prácticas agrícolas que sostienen los sistemas alimentarios locales.

Algunas de estas prácticas por las cuales esta herencia es transmitida, por ejemplo, son el tejido con witral (un tipo de telar mapuche) y el tallado en madera, las cuales, comentaron algunos participantes, encarnan la creatividad e identidad de la gente que ha desarrollado estas prácticas.

También se relevaron prácticas asociadas al suministro de alimentos, como el cultivo de jardines domésticos, la crianza de animales pequeños y aves de corral, la apicultura y la recolección de frutos y plantas del bosque, las cuales también, en palabras de los campesinos les brindan una sensación de autonomía y pertenencia al territorio que trabajan, cuidan y habitan diariamente.

De este modo, los participantes propusieron actividades para potenciar estos elementos, como caminatas y paseos en caballo, productos y preparaciones locales, la venta de productos de jardines domésticos y recolectados del bosque, tours guiados por estos jardines, talleres de witral, y visitas a lugares históricos, muchos de los cuales no han sido aún considerados por los planes turísticos a nivel nacional.

No obstante, durante su investigación, los científicos también analizaron críticamente la pertinencia del turismo comunitario como un mecanismo de gestión comunitaria del patrimonio, alternativa que no está exenta de riesgos y críticas.

Uno de los principales desafíos del turismo comunitario tiene que ver con el control efectivo que tienen las comunidades sobre la presentación de su patrimonio frente a los discursos de otros actores de nivel central, como instituciones públicas, grupos de expertos, emprendedores o medios de comunicación. “De esta manera, procesos de activación del patrimonio pueden, inesperadamente, favorecer el arribo de agentes turísticos externos a los territorios, apropiándose de tradiciones que ajustan e insertan en el mercado” comentan los autores.

(Créditos: p a n, Flickr).

De hecho, las mismas comunidades miran con recelo la influencia que puede tener la industria turística, y su explotación continua de los recursos naturales, culturales y paisajísticos, en tu territorio. “Les preocupa el arribo de personas que buscan obtener conocimiento sobre la cultura rural mapuche y no-mapuche, y usarla para su propio beneficio y ganancia personal” explican en el estudio.

Para evitar aquello, Tomás Ibarra señala la importancia de desarrollar “políticas locales, regionales y nacionales que faciliten la participación y toma de decisiones de los actores territoriales en sus sistemas de gobernanza. Según la experiencia internacional, esto favorecerá la resiliencia, bienestar socioeconómico y sustentabilidad de las comunidades locales que desarrollen iniciativas de turismo comunitario”.

De la misma opinión es Santiago Kaulen: “Es necesario comprender que las comunidades locales tienen capacidad de agencia para identificar, interpretar y activar su patrimonio cultural y natural, y utilizarlo en la generación de estrategias turísticas. De esta manera, los esfuerzos deben concentrarse en fomentar las instancias de diálogo y construcción comunitaria de este tipo de proyectos, como también en buscar estrategias a mediano y largo plazo para su financiamiento y continuidad en el tiempo”.

Texto: Comunicaciones CAPES y CEDEL UC

Columna de Rafael Larraín, investigador CAPES: «Dependemos de los suelos»

A continuación, reproducimos íntegra la columna del investigador CAPES y académico de la P. Universidad Católica de Chile, Dr. Rafael Larraín, aparecido en Emol el pasado mes de diciembre, donde nos alerta sobre la importancia de los suelos para el mantenimiento de la vida en el planeta y la provisión de alimentos para la humanidad.

La vida de los seres humanos depende directamente de los suelos y su salud. Se estima que aproximadamente el 95% de nuestros alimentos se originan en esa delgada capa que cubre una parte importante del planeta. Durante toda la historia de la humanidad, los suelos han sido fundamentales para nuestro desarrollo, no solo para producir alimentos y obtener nutrientes, sino además entregándonos innumerables otros servicios, tales como filtrar y almacenar agua, regular el clima, capturar carbono atmosférico, descontaminar, etc.

Con demasiada frecuencia las personas ven el suelo como algo permanente, que estuvo y estará siempre ahí. En agricultura, solemos tratar el suelo como una capa mineral donde las raíces de las plantas se afirman y a la que debemos agregar las cosas que ellas necesitan para crecer: agua y algunos fertilizantes. Sin embargo, el suelo es en realidad un ecosistema extremadamente complejo con miles de interacciones que a lo largo de millones de años de evolución permitieron que las plantas y los animales se desarrollen en su superficie.

Sinfonía subterránea

Pero lo que pasa bajo la superficie es como una sinfonía silenciosa y maravillosa, donde cada uno de los integrantes de la orquesta se coordina y nutre de otros, para poder interpretar la obra maestra de la vida. Las plantas liberan nutrientes al suelo directamente desde sus raíces para que se desarrollen millones de bacterias y hongos. Algunas de estas bacterias y hongos protegen y nutren de vuelta a la planta, mientras que otras colaboran en descomponer los restos de raíces, insectos y otros animales muertos para reciclar esos nutrientes y permitir el nuevo crecimiento de las plantas.

Los millones de años de coevolución han permitido además el desarrollo de colaboraciones tan íntimas entre plantas y microorganismos, que muchas de ellas se han vuelto interdependientes y no pueden sobrevivir unas sin otras. Los ejemplos más conocidos incluyen a las bacterias conocidas como rizobios y a los hongos micorrícicos.

En el primer caso, la bacteria entra en las raíces y la planta le genera una pequeña casita (conocida como nódulos), donde las bacterias se reproducen y alimentan de las azúcares que la planta les da. A cambio, la bacteria captura nitrógeno desde el aire y lo transforma en moléculas que la planta es capaz de absorber y utilizar para construir sus propias proteínas. En el caso de los hongos micorrícicos, estos también pueden entrar a las raíces, pero tienen además la capacidad de extenderse por fuera de ellas. De esta manera, forman una nueva red complementaria a la red de raíces donde pueden entregar a la planta agua y nutrientes que pueden solubilizar directamente desde las partículas del suelo. A cambio, la planta le entrega también azúcares y otros nutrientes.

Cada día aprendemos más de estas interacciones, e incluso hace muy pocos años se describió por primera vez un ciclo conocido como rizofagia, donde la planta “ordeña” algunas bacterias del suelo. En pocas palabras, la planta deja que en la punta de sus raíces entren algunas bacterias del suelo llenas de nutrientes. En su interior libera una serie de compuestos que debilitan la membrana de la bacteria y permiten que algunos de los nutrientes que están dentro de la bacteria se filtren y liberen al interior de la raíz. Finalmente, la bacteria es expulsada desde la raíz nuevamente al suelo, donde puede comenzar a alimentarse y reproducirse nuevamente.

Nuevas prácticas

Estos procesos e interacciones se debilitan o terminan cuando utilizamos muchas de las prácticas agrícolas más frecuentes desarrolladas desde la revolución verde y que tienen implícitas una visión de que los procesos que ocurren entre el suelo y las plantas son principalmente físicos y químicos, y no biológicos. Datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), señalan que una tercera parte de la tierra ya está degradada, y estiman que la erosión del suelo podría implicar una reducción del 10 % en la producción de cultivos hacia 2050.

Por eso cuando logramos ver y entender que fomentar la actividad biológica del suelo es fundamental para su salud y desarrollo, a la vez que para la salud y el desarrollo de las plantas y los animales que dependen de ellas, entonces la paleta de herramientas que tenemos para trabajarlo cambia por completo.

Así, cada vez es más común que los agricultores entiendan los efectos dañinos del arado y la rastra, el uso de fertilizantes químicos, herbicidas, fungicidas, insecticidas, y otros elementos químicos que solían no cuestionarse. Y aunque varias de estas prácticas pueden seguir utilizándose, entender sus efectos secundarios sobre la vida del suelo ha permitido que con cada vez mayor frecuencia se estén utilizando manejos que ayudan a compensar los efectos negativos.

Entre las prácticas que es cada vez más frecuente observar se incluye mantener los suelos siempre con cobertura (plantas o restos vegetales), la utilización de fertilizantes orgánicos (guanos y compost entre otros) que no solo aportan elementos químicos naturales sino también inóculos de microrganismos benéficos, el uso de cultivos polifíticos (varias especies de plantas juntas), la planificación regenerativa del pastoreo, y la utilización de sistemas agrícolas mixtos con variadas combinaciones de sistemas de cultivos, árboles frutales o madereros, y ganado o animales menores (gallinas, patos, conejos, etc.).

El uso más frecuente de estas “nuevas” prácticas (que en realidad no son nuevas, sino que se han ido revalorizando o combinando de maneras innovadoras) apuntan hacia el desarrollo de una agricultura más sustentable, donde la salud del suelo juega un rol central y donde el foco va mucho más allá de no perderlo o dañarlo, sino en regenerarlo.


Rafael Larraín

Académico de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la Pontificia Universidad Católica. Agrónomo y Doctor en Ciencias Animales de la Universidad de Wisconsin, EE.UU., integra también el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad CAPES. En los últimos años su trabajo se ha centrado en Ganadería Regenerativa y Manejo Holístico, usando el ganado como una herramienta para fortalecer a productores, comunidades y el medio ambiente. Ha coordinado además la creación de un Centro de Agricultura y Ganadería Regenerativa en la Estación Experimental de la UC. La columna de ciencia es coordinada por el proyecto Ciencia 2030 UC.

Texto: Emol

Ante incendios y megasequía: Comunidad científica llama a fortalecer la protección de ecosistemas de Chile central

Declaran urgente aumentar la protección legal del bosque nativo y particularmente, de la palma chilena, declarándola “Monumento Nacional”. Esta especie podría desaparecer durante el presente siglo, según advierten.

Palmar «El Salto» (Crédito: Patricio Novoa Quezada, Fickr)

Tras el megaincendio ocurrido en el Santuario de la Naturaleza “Palmar El Salto” y el Parque Kan-Kan de Viña del Mar, con un saldo de 125 hectáreas afectadas, 5 mil viviendas destruidas y 1700 palmas chilenas arrasadas por las llamas, científicas y científicos realizaron un llamado a fortalecer la institucionalidad ambiental de Chile para la protección del bosque esclerófilo y la palma chilena  frente a un escenario adverso para su conservación.

Este emplazamiento estuvo liderado por las y los integrantes de la “Iniciativa Intercentros Bosque Esclerófilo y Cambio Global”, pertenecientes al Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) y el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad (CAPES). Este grupo de investigadores inició un trabajo conjunto a fines del 2019, con el fin de estudiar a este bosque de Chile central -en el que habitan especies como el boldo, quillay, peumo, litre y espinillo- y buscar herramientas conjuntas para promover su conservación, desde una perspectiva socioecológica.

“El lamentable incendio ocurrido recientemente en Viña del Mar, nos preocupa enormemente. Chile central es la zona con más habitantes del país y sus ecosistemas son uno de los más vulnerables y amenazados del país y el mundo. En ese contexto, la fuerte disminución de las precipitaciones junto con el aumento de la frecuencia y duración de las olas de calor y el uso irregular de áreas naturales con importancia para la conservación biológica (palmares y bosque esclerófilo) han generado un alto nivel de vulnerabilidad a este singular ecosistema. La condición de alto estrés disminuye la capacidad de recuperación del bosque frente a eventos de perturbación como los incendios forestales”, explica Cristián Delpiano, investigador del IEB e integrante de la Iniciativa Intercentros.

“Las especies del bosque esclerófilo están adaptadas a periodos secos, pero la actual megasequía ha presionado los umbrales de tolerancia a la sequía, generando un pardeamiento generalizado de las copas de los árboles en miles de hectáreas de bosque entre la región de Valparaíso a O’Higgins. A pesar de que una potencial recuperación de este ecosistema es posible, todo ese material seco de hojas y ramas incrementa el peligro de incendios, por la gran acumulación de combustible en el piso y en la parte aérea del bosque, amenazando la biodiversidad que sustentan y generando incendios de grandes dimensiones”, señala Alejandro Miranda, investigador del (CR)2 y del Laboratorio de Ecología del Paisaje y Conservación de la Universidad de la Frontera.

En el contexto del último megaincendio en Viña del Mar, donde se quemaron cientos de palmas chilenas centenarias las y los integrantes de esta agrupación declaran la urgencia de aumentar el nivel de protección legal para esta especie y para el bosque esclerófilo en su conjunto. El llamado de urgencia radica en que bajo el actual contexto de rápidos cambios globales los bosques de palma chilena podrían extinguirse dentro del presente siglo. Por otro lado,  este tipo de ecosistemas tienen un bajo (y casi nulo) potencial de recuperación bajo el actual escenario de crisis climática, generando una alta incertidumbre en los resultados de restauración post-incendio. La dificultad para recuperar estos ecosistemas radica en las características reproductivas y ecológicas de la palma, pero además por la alta presión antrópica sobre sus frutos y el impacto de especies invasoras.

(Crédito: Claudio Alvarado Solari, Flick)

Junto al impacto de los incendios forestales sobre la flora y fauna, el aumento en su frecuencia e intensidad también afecta fuertemente a los suelos, especialmente su capacidad de almacenar agua y carbono, y su rol como hábitat de millones de especies. Los incendios además pueden acelerar indirectamente procesos erosivos al perderse la cubierta vegetal que los protege de la lluvia, por lo cual es fundamental recuperar la cobertura natural del suelo, dentro de las prácticas de restauración de bosques incendiados. “Cubrir el suelo, por ejemplo, con mantillos naturales o enmiendas orgánicas que se pueden obtener de la misma zona afectada, mejora su contenido de materia orgánica y capacidad de retener agua, lo que es fundamental para sostener la re-vegetación de las zonas afectadas”, declara Claudia Rojas, académica de la Universidad de O’Higgins, investigadora CAPES y miembro de la Iniciativa. Sin embargo, “la prevención de incendios es prioritaria, ya que el proceso de recuperación de un ecosistema de tipo Mediterráneo es lento. Por ejemplo, la biodiversidad y actividad biológica del suelo del bosque esclerofilo afectado por los incendios de 2017 hasta la actualidad muestra huellas de la ocurrencia de estos eventos, a pesar de que la vegetación se ha ido recuperando en estos años, el ecosistema de bosque en su conjunto aún no lo ha hecho”, culmina la doctora Rojas.

Recomendaciones y ejes de acción

Las y los integrantes de esta iniciativa declaran que para efectuar las acciones correctas, la sociedad debe asumir que Chile central y sus ecosistemas están muy vulnerables producto de la megasequía. Y que en vista de la crítica situación, es urgente avanzar en una estrategia que aborde las causas del problema, y dé la oportunidad de conservar y recuperar el bosque esclerófilo y palma chilena mediante cinco ejes de acción.

  1. Focalizar la asignación de presupuesto en áreas protegidas administradas por CONAF, para fortalecer los protocolos y planes de prevención de incendios forestales en áreas con alto valor ecológico (refugios biológicos ante incendios).
  2. Avanzar en el proceso legislativo para declarar a la especie Jubea chilensis (palma chilena) en la categoría de “Monumento Natural”. Esta categoría permite que CONAF controle y otorgue de forma restrictiva los permisos de explotación de individuos vivos, la habilitación de terrenos donde se encuentren palmas chilenas y la aprobación de Planes de Manejo Forestal sólo para objetivos de conservación.
  3. Avanzar en la preparación de la ficha técnica para modificar la clasificación actual de Jubaea chilensis de “En peligro” a “En peligro crítico”. La ficha debe ser presentada al Comité de Clasificación de Especies del Ministerio del Medio Ambiente (MMA) para su consideración en el próximo proceso de clasificación de especies (N°20/2023).
  4. Crear nuevas áreas protegidas privadas y del Estado (SNASPE) para incrementar la representatividad de ecosistemas cuyas especies se encuentran categorizadas como vulnerables, en peligro o en peligro crítico de extinción. En el caso de la superficie de bosques de palma chilena, la propuesta apunta a incrementar su área de protección de un 60% (actual) a un 100% (15.085 ha, según el último Catastro de Bosque Nativo, CONAF).
  5. Promulgar el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) y el Servicio Nacional Forestal (SENAFOR), que permite modernizar la institucionalidad ambiental y ejecutar las regulaciones e instrumentos necesarios para conservar la biodiversidad.

Texto: Comunicaciones IEB