Ciencia y arte dan vida al legado del naturalista que exploró los paisajes y costumbres de Chile

“La inspiración de Darwin” aterriza en Festival Puerto de Ideas de Antofagasta. La obra revela cinco momentos cruciales de la estadía en Chile del famoso viajero, fueron recreados en este proyecto visual, desarrollado por el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES, en conjunto con el Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, y la artista visual Cecilia Toro, productora del corto animado recientemente nominado al Óscar, “Bestia”.

La explosión de volcanes, el terremoto y desastre natural en Concepción, el paso por la cordillera de Los Andes, el asombro por la fauna nativa en la selva valdiviana y el encuentro con habitantes de Tierra del Fuego, fueron cinco momentos claves que marcaron los pasos de Charles Darwin por nuestro país, hace casi dos siglos.

El naturalista que a los 22 años surcara las aguas del mundo a bordo del Beagle, visitó Chile entre 1832 y 1835, explorando y observando desde Cabo de Hornos hasta Iquique. En suma, Darwin pasó 20 meses recorriendo los misterios de la naturaleza y cultura chilenas, tiempo que representó una etapa clave de su investigación.

Precisamente de este tramo de su larga aventura surge “La inspiración de Darwin”, una propuesta visual dedicada al reconocido autor – junto a Alfred Russel Wallace – de la teoría de la evolución por selección natural, y que, entre el jueves 21 y domingo 24 de abril, será exhibida en el Paseo por la Ciencia del Festival Puerto de Ideas, en Antofagasta.

La muestra, elaborada el año 2017 por un equipo interdisciplinar proveniente de las ciencias, artes, y comunicaciones, utiliza la técnica de la ilustración corpórea (realizada con plasticina, género, y alambre de estaño, entre otros materiales) para recrear los paisajes y encuentros que impresionaron a Darwin durante su paso por Chile.

La idea original del proyecto fue desarrollada por el departamento de Comunicaciones del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES, en conjunto con el Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, y la artista visual Cecilia Toro, productora y realizadora audiovisual, hoy reconocida mundialmente por el cortometraje “Bestia”, recientemente nominado al Premio Óscar.

Nélida Pohl, directora de comunicaciones del IEB, se refirió a la relevancia de esta exposición: “La muestra, generada de manera colaborativa por dos centros de investigación chilenos, no pasa de moda, porque presenta algo que la gente aún desconoce mucho, que es el origen de algunas de las ideas más importantes de Charles Darwin, vinculadas a los cerca de dos años que estuvo en nuestro país. Él era un pensador científico cuya curiosidad cruzaba las barreras de las disciplinas. Observar fósiles marinos en la cordillera, por ejemplo, lo llevó a formular ideas sobre el funcionamiento de la Tierra en términos tanto geológicos como biológicos”.

En ese contexto, la bióloga y comunicadora científica, también destacó la importancia de participar en el Festival Puerto de Ideas, “un espacio que descentraliza la ciencia, llevando sus aspectos maravillosos, últimos descubrimientos y el valor del pensamiento científico, lejos de Santiago y del centro del país”.

Luz Valeria Oppliger, ex directora de Comunicaciones de CAPES, gestora de la muestra y actual directora del Programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, expresó estar convencida de que la integración del arte con las ciencias permite tener una llegada más amena a la sociedad a la hora de transmitir conceptos científicos. “Con esta exposición nos interesa difundir quién fue Charles Darwin y que su estadía en Chile fue clave para el desarrollo de sus ideas, y para promover su legado en un público amplio”, señaló.

Elaboración de la muestra

El primer paso para la creación de los cinco dioramas fue la selección de los momentos que vivió Darwin en Chile y que marcaron su pensamiento científico. En esta etapa de investigación y documentación de las vivencias y percepciones del naturalista, también participaron la bióloga y diseñadora Silvia Lazzarino y la comunicadora científica Jade Rivera.

En dicha fase, se identificaron instancias clave, como el momento en que Darwin se encontró con los habitantes de Tierra del Fuego, en 1832, o el hallazgo de fósiles marinos en la punta de la cordillera de los Andes, hecho que lo impresionó e hizo constatar que la montaña que todos conocemos hoy fue hace mucho tiempo el fondo de un extenso mar.

Luego, el gran reto fue dar vida a este joven e intrépido explorador. La artista Cecilia Toro, especialista en la ilustración corpórea, se encargó de ello: “Me encanta la plasticina porque es dúctil y puede imitar cualquier material, como las pieles que visten los habitantes de Tierra del Fuego, o el cuero del equipaje de Darwin cuando subió a la montaña”.

https://vimeo.com/701312777/15546132d3

Un paseo por los bosques de algas

Junto a “La inspiración de Darwin”, el Festival también contará con la exhibición de otra muestra original de CAPES.

“Alicia y el bosque de algas” es una instalación de cuarenta bosquejos e ilustraciones del libro homónimo escrito por los investigadores Myriam Valero, Christophe Destombe y Luz Valeria Oppliger en 2019, el cual relata las aventuras de la pequeña Alicia junto a una foca hablante durante su viaje al corazón de los bosques de algas pardas que se esconden de la superficie oceánica.

Tanto las ilustraciones del libro como de la muestra son obras de la destacada artista visual francesa Valérie Valéro, y están inspiradas en la obra de su coterráneo francés Henri Rousseau, más conocido como Le Douanier Rousseau.

La obra, tanto científica como artística, tiene por objetivo sensibilizar a los niños a la protección del medioambiente marino a lo largo del mundo, hogar de una biodiversidad no tan conocida y poco visible. En ella, se exhiben las similitudes entre la flora submarina de Francia y Chile, haciendo hincapié en los distintos caminos evolutivos, pero también los análogos de sus funcionamientos ecológicos.

Oppliger, una de las autoras del libro y productora de la muestra, valoró su presencia en Puerto de Ideas, destacando la importancia de “mostrar proyectos de interdisciplina, que revelen la importancia de ecosistemas de bosques marinos de ambos hemisferios”.

Tanto la muestra de Alicia como las aventuras de Charles Darwin serán exhibidas en el pabellón “Paseo por la ciencia” del Festival Puerto de Ideas, ubicado en Avda. Grecia s/n, en la ciudad de Antofagasta, entre los días jueves 21 y domingo 24 de abril.

Para más información de estas actividades y del resto del Festival Puerto de Ideas, visitar https://puertodeideas.cl/

Texto: Comunicaciones IEB y CAPES

Pablo Camus y la historia ambiental de Chile

El historiador Pablo Camus, académico e investigador del Instituto de Historia de la Universidad Católica y parte del equipo de CAPES, ha realizado su carrera profesional estudiando la relación entre distintos elementos ambientales y la sociedad. Es así como, en su larga trayectoria, ha investigado las invasiones biológicas, los bosques, las comunidades pesqueras, el agua, entre muchos otros temas. Ahora, está lanzando un libro que aborda la relación entre el Fenómeno de El Niño y las crisis sociopolíticas de los últimos 200 años en Chile.

Pablo Camus (©Pablo Camus)

Su tesis de pregrado fue sobre los centros psiquiátricos en el Chile del siglo XIX, o “casas de orates” como se les conocía en ese tiempo. Pablo Camus es un historiador interesado en temas atípicos, lejos de la mirada convencional que considera que la Historia debe centrarse en el “hombre”. “Antes la historia era sobre todo política y militar. Pero a principios del siglo XX, hay una Escuela en Francia que se llama “Annales”, que empieza a decir que hay una relación entre el tema del ambiente y la geografía en la historia”, señala.

Pablo Camus Gayan nació en Viña del Mar, pero su familia emigró a Santiago cuando él tenía 6 años. Desde pequeño que le gustó leer, y aunque en su familia hay varios abogados, él optó por estudiar Historia en la Universidad Católica, “en una época en que las tesis de licenciatura duraban como 3 años”, recuerda. “Para poder financiarme, tenía una empresa de lavados de alfombra, la empresa era yo, pero me hacía contactos; iba a lavar alfombras, muebles a las casas, luego empecé a hacer clases en un preuniversitario”.

Antes de terminar su tesis, un amigo lo contactó con Armando de Ramón, historiador urbano y Premio Nacional de Historia en 1998, y con Patricio Gross, arquitecto experto en temas ambientales, a quienes acompañó en sus investigaciones mientras realizaba su magister. Poco después, conoció a Ernst Hajek, académico pionero de la ecología en Chile, con quién trabajó arduamente en la publicación del libro «Historia ambiental de Chile».

Así, Pablo Camus también comenzó a comprender que el medio ambiente es mucho más que “el decorado” de la historia de la humanidad.

Para su doctorado en Historia, que también realizado en la Universidad Católica, decidió que iba a estudiar los bosques en Chile. “Fue difícil, porque me demoré como 6 meses en hacerles entender a los profesores de historia de esa época que esto podía ser historia. Me preguntaban, ‘pero Pablo, los árboles, y dónde están los hombres, dónde está la historia’, y les respondía ‘pero si yo no les voy a explicar cuánto demoran los árboles en crecer, qué tipo de hoja, cuánta agua necesitan, eso lo verá un ingeniero forestal, yo quiero ver lo que está detrás del árbol, la relación con los hombres”, comenta el investigador.

Esta especialización contemplaba estudios en Francia, y fue allí donde obtuvo el doctorado en Etudes sur l’Amerique Latine. Mention Geographie et Amenagement du Territoire, en la Universidad de Toulouse II. Camus cuenta que “fue súper bueno, estuve 1 año y medio dedicado a hacer la tesis, estuve con mi señora, tuvimos a mi hijo, una vida bien plácida, no había mucha plata, pero estaba todo como un piso firme”.

Cuando volvió a Chile no fue una época muy feliz por la falta de trabajo, pero poco a poco comenzó a hacer clases en la UC para posteriormente conocer a Fabián Jaksic, quien en ese tiempo era director del Centro de Estudios Avanzados en Ecología y Biodiversidad, CASEB, “Fabián estaba en el segundo período del CASEB, que ya tenía 5 años y tenía que renovar, y una de las críticas decía que le faltaba alguien de las ciencias sociales, la economía, y bueno, los economistas eran muy caros”, comenta Pablo Camus. Así comenzó una productiva sociedad que ya ha editado varios libros de temas diversos, como la invasión de conejos, la piscicultura y las invasiones biológicas en los ríos y en los lagos de Chile, los naturalistas chilenos o la historia de los ecólogos y la Ecología en la Facultad de Ciencias Biológicas de la UC.

El Fenómeno de El Niño y su relación con las crisis sociales en Chile

El último libro de la dupla Camus-Jaksic se titula “Clima y Sociedad: El fenómeno El Niño y La Niña en la historia de Chile” y representa un nuevo salto temático para ambos científicos. «Los historiadores ambientales mencionan tres líneas de investigación: la influencia del hombre sobre la Naturaleza, la influencia de la Naturaleza sobre el hombre y el pensamiento geográfico o ecológico de las ciencias naturales», explica Camus.. “En general, habíamos abordado el tema de la influencia del hombre sobre el medio ambiente, por ejemplo en la historia del bosque, de las invasiones biológicas, de la pesca; cuando Fabián ganó el Premio Nacional de Ciencias fui a conversar con él y le dije hagamos el ejercicio al revés, veamos cómo la Naturaleza afecta al hombre y a las sociedades”.

Este texto estudia la interrelación entre clima y sociedad, no como determinismo geográfico, sino como un factor explicativo a considerar, que dentro del contexto de crisis sociales, puede retardar o acelerar acontecimientos históricos. El Fenómeno de El Niño y La Niña puede desencadenar eventos meteorológicos extremos como inundaciones o sequías en distintas zonas del planeta, y Chile no escapa a su influencia.

Como punto de inicio a la investigación, Camus recopiló una base de datos con las precipitaciones en Santiago entre 1820 hasta 2020. “Me di cuenta que los momentos de máxima precipitación o de máxima sequía, eran momentos importantes en la historia de Chile, momentos clave, y eso está asociado con el Fenómeno de El Niño. Había varios casos muy evidentes, seleccionamos cinco que eran representativos, tres relacionados con las precipitaciones y dos relacionados con la sequía” comenta.

Trabajando en plena pandemia, consiguieron documentos digitalizados de periódicos como El Mercurio de Santiago y de Valparaíso, además de los mensajes presidenciales y las sesiones del Congreso Nacional que están en su sitio web. El primer capítulo habla sobre las inundaciones de 1877: “había una crisis económica a nivel mundial, Chile fue muy afectado porque habían bajado las exportaciones de trigo y de cobre”, expone Camus, “hay mensajes del presidente Pinto que ya no sabe de dónde recortar plata para poder financiar al Estado. Y en ese momento llegan las inundaciones, se perdieron las cosechas, se destruyeron caminos, puentes, aumentó la cesantía, la crisis se profundizó. Y la hipótesis que nosotros creemos razonablemente probada, y esto también lo dice Luis Ortega, que es un historiador económico, es que más que reformular las estructuras socioeconómicas internas, ajustar el país por dentro, redistribuir, etc. buscaron la solución en un recurso natural como el salitre. Y efectivamente, hay un gráfico en el libro donde se ve cómo las entradas de Chile van bajando y al año siguiente de la guerra, suben”.

El segundo capítulo también ahonda sobre las inundaciones, específicamente las de 1899 y 1900, los años seguidos más lluviosos en Santiago, y la relación con las huelgas más importantes del movimiento obrero del cambio de siglo. «Durante esos dos años, precipitaron cerca de 800 mm cada año, una cifra impactante considerando que, en lo que va de este siglo, sólo ha llovido entre 100 y 200 mm anualmente»,.

El capítulo tres está referido a la sequía que comenzó en 1924 y la irrupción de los militares. “1924 es un año clásico de las crisis de la historia de Chile. Se produce el ‘ruido de sables’ de los militares, que ingresan al Congreso y comienzan a exigir aumentos de sueldo, pero los parlamentarios estaban aumentándose el sueldo ellos. Alessandri sale de Chile al exilio, hay una junta militar, después vuelve Alessandri, se redacta la Constitución del 25”, reseña el historiador y agrega que “durante ese período, desde septiembre de 1924, la sequía empieza a pronunciarse, pero se manifiesta en toda su expresión en marzo de 1925, porque se perdieron las cosechas de trigo. Entonces, marzo fue un mes súper álgido, con huelgas y movimientos obreros por todos lados, además se produjeron dos matanzas obreras bien trágicas, la matanza de La Coruña y la de Marusia. Dos años después Ibáñez entra al poder, que en el fondo es la solución chilena a los problemas”.

Durante 1968 también se produjo una sequía, pero esta vez en plena Reforma Agraria, cuando la entrega de tierras a los campesinos no estuvo necesariamente ligada a la entrega de aguas, pese al código de aguas recientemente promulgado. Eso, relata Camus, incrementó la efervescencia social. «La izquierda se radicalizó, luego sale elegido Presidente Salvador Allende en 1970, quien era partidario de profundizar la Reforma Agraria, y finalmente 3 años después, llegan de nuevo los militares al poder con el Golpe de Estado de 1973, similar a lo ocurrido después de la sequía de 1924».

Los temporales de 1982

Sin duda, una de las imágenes que se ha estampado en la retina de los chilenos nacidos por esos años, es la del auto cayendo al río Mapocho durante las inundaciones de 1982, un evento climático extremo que dejó más de 600 mm de agua caída sólo en la capital. Entre los años 1982 y 1983 el Fenómeno de El Niño se dejó sentir en todo el mundo, provocando pérdidas económicas estimadas en más de 10.000 millones de dólares, principalmente a causa de las sequías en Australia y el sureste asiático, incendios forestales en el oeste de África, aluviones por lluvias torrenciales en Ecuador y Perú, entre otras catástrofes.

El último capítulo del libro está dedicado precisamente a estas inundaciones, ocurridas en plena dictadura militar. Camus manifiesta que “la tesis es que después de 10 años de división, de mucho miedo y desconfianza entre las personas por toda la represión que había, en medio de una crisis mundial que había visto dispararse el dólar en Chile apenas dos semanas antes, llegan las inundaciones. Entonces se mezcló todo; la desesperación, el hambre, suben los alimentos, etc. y de repente llegan las inundaciones y no se inunda sólo el Mapocho, si no que se salen todos los canales de regadío. Y ante la desgracia a la gente no le queda otra que unirse, no te puedes salvar solo, despertó la solidaridad, la conciencia de clase, el estrechar los vínculos, el reconocerse finalmente”.

“Poco después, en agosto del 82 hay una primera protesta y el 83 es el año célebre de las protestas”, continúa relatando el historiador, “y nosotros vemos ahí una relación, que la catástrofe permitió a las personas reconocerse, mirarse a los ojos y de algún modo cohesionarse. También hablamos de un segundo coletazo que fue el tema de las erradicaciones, en que sacaron a toda la gente que vivía en la zona del Mapocho, y con la excusa de los temporales, se los llevaron a la periferia y ahora tenemos todas estas poblaciones en el sur de Santiago, que carecen de equipamiento, infraestructura, espacios de sociabilidad”. Todos estos factores se sumaron para que los pobladores organizados hicieran frente a la dictadura de Pinochet, quien finalmente fue derrotado en las urnas en 1988.

Como la historia continúa y las expresiones del Fenómeno del Niño también, Camus cuenta que ahora están estudiando lo que pasó el año 1997, “que fue un año en que llovieron como 700 mm y fue el año de las casas Copeva, en que habían fallas en las construcciones, que el dueño de las Copeva le regaló un caballo al ministro Hermosilla, se inundaron algunas ciudades, y eso empezó a corroer las confianzas en la Concertación. Después de eso vendieron las sanitarias en el 98, siempre con la excusa que necesitaban más plata después de las inundaciones”. Otro tema a estudiar será el de la megasequía de los últimos años, con el 2019 como un año peak de falta de precipitaciones, el estallido social del 18 de octubre de ese año, luego la pandemia y la Constitución que se está escribiendo en estos momentos, pero esa es otra historia.

Un automóvil modelo Lada es tragado por las aguas del río Mapocho, una de las imágenes más famosas de las inundaciones de Santiago de 1982.

Texto: Comunicaciones CAPES

Seminario SUFICA: «¿Cómo proteger la biodiversidad en fincas agrícolas en la Caatinga?»

Cuándo: 1 de abril a las 9:00 hrs.
Dónde: Transmisión en línea
Organiza: Proyecto CONICYT / FONDEF N°BBR0164291

El proyecto SUFICA – «Sustainable Fruit farming In the Caatinga: managing ecosystem service trade-offs as agriculture intensifies« (CONICYT / FONDEF N°BBR0164291) invita a todas las personas interesadas en fruticultura sustentable al seminario SUFICA «¿Cómo proteger la biodiversidad en fincas frutícolas en la Caatinga?» a realizarse este viernes 1 de abril a las 9:00 hrs. vía telemática.

El seminario contará con la participación de destacados investigadores nacionales e internacionales provenientes del campo de la agroecología, quienes, a través de conversatorios y conferencias temáticas, presentarán sus últimos resultados asociados al proyecto de recuperación y conservación de la biodiversidad en en el valle del São Francisco, en el noreste de Brasil, una región altamente afectada por la intensificación agrícola.

Las y los interesados podrán acceder al seminario a través del linkk https://bitly.com/seminariosufica. No requiere inscripción.

El proyecto SUFICA es una colaboración entre investigadores de Chile, Brasil y UK, para el desarrollo de metodologías y estrategias para la gestión sustentable de la biodiversidad al interior de predios frutícolas.

Programa del seminario

Lanzamiento librillo «Carnívoro exótico: el caso del visón americano (Neovison vison) en América del Sur»

Cuándo: 30 de marzo a las 12:10 hrs.
Dónde: actividad telemática
Organiza: CAPES y Comité Operativo para el Control del Visón (MMA)

En el marco del “2° Encuentro de la Red de Colaboración para el Control del Visón” a realizarse entre el 30 y 31 de marzo vía telemática, el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES-UC, efectuará una actividad de lanzamiento de su libro “Carnívoro exótico: el caso del visón americano (Neovison vison) en América del Sur”, una publicación desarrollada por las y los investigadoras Laura Fasola de CONICET, Argentina; Paula Zucolillo, de CAPES-UC; Ignacio Roesler de CONICET, Argentina y José Luis Cabello de Island Conservation.

El texto es una síntesis actualizada y en español sobre la invasión del visón en Chile y Argentina. La idea de su realización surgió de una invitación de Fabián Jaksic, director de CAPES, para elaborar un documento que acompañe a la Red Visón, conformada en 2019 por CAPES y otros centros de investigación, que pusiera en común y actualizara el estado del conocimiento sobre la especie y sus impactos en Latinoamérica.

Durante la actividad, Laura Fasola, autora principal del trabajo, hará un repaso general del librillo, para luego participar de un breve conversatorio con otros dos de sus autores.

La instancia comienza a las 12:10 hrs. de este miércoles 30 de marzo, y podrá verse a través del siguiente link: https://us02web.zoom.us/j/81309746431?pwd=OFF4OFpmV3hreDVQbE9WeEdlQ0RPdz09

Reporte de Votaciones Ambientales constata intenso trabajo legislativo en materia ambiental en 2021

Durante la legislatura número 369, vigente entre el 11 de marzo de 2021 y el 10 de marzo de 2022, el Congreso Nacional sometió a votación un total de 24 Proyectos de Ley de Relevancia Ambiental, dando por finalizada la tramitación de ocho de ellos. Además, ingresaron 42 nuevos proyectos relevantes en la materia, casi el doble que en la legislatura anterior. Destacan el término de la tramitación de la Reforma al Código de Aguas y de la Ley Marco de Cambio Climático.

Esta semana se dio a conocer la 16º versión del Reporte Anual de Votaciones Ambientales, iniciativa del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad de la Universidad Católica de Chile (CAPES UC). El proyecto busca aumentar la transparencia y el acceso a la información del trabajo parlamentario en materia ambiental, a través del seguimiento de la tramitación de leyes de relevancia ambiental y la publicidad de las votaciones de las y los parlamentarios.

Como en años anteriores, el Reporte Anual 2022 presenta el compendio de los Proyectos de Ley de Relevancia Ambiental (PLRA) que fueron ingresados al Congreso, ya sea como mensajes del Ejecutivo o mociones parlamentarias, y de aquellos proyectos que fueron sometidos a votación en la Cámara de Diputados o el Senado durante la legislatura recién pasada (legislatura no. 369, vigente entre el 11 de marzo de 2021 y el 10 de marzo de 2022). Además, el informe presenta un análisis de los compromisos presidenciales abordados en los proyectos tramitados y una revisión de las votaciones de cada parlamentario en la materia.

Reporte de Votaciones Ambientales, disponible en www.votacionesambientales.cl

El informe constata el intenso trabajo legislativo en temas ambientales durante el período: el Congreso Nacional sometió a votación exactamente al doble de Proyectos de Ley de Relevancia Ambiental que en la legislatura anterior, alcanzando un total de 24 proyectos, 12 más que los tramitados en el período previo.

Asimismo, el trabajo parlamentario permitió completar la tramitación de ocho PLRA, siete de los cuales fueron aprobados y uno rechazado, mientras que en el año legislativo anterior, un único PLRA fue completado.

“Esta legislatura cierra con una intensa actividad legislativa que refleja no solo la complejidad y diversidad de los desafíos ambientales que enfrenta el país sino que también la creciente relevancia política de los mismos”, explica la Dra. Francisca Reyes M., directora del Proyecto Votaciones Ambientales, investigadora CAPES UC y académica del Instituto para el Desarrollo Sustentable UC.

La Dra. Reyes añade: “los resultados de esta legislatura son mixtos. Si bien culmina con logros extraordinarios como la aprobación de la Reforma al Código de Aguas y muy notablemente la aprobación de la Ley Marco de Cambio Climático después de apenas poco más de dos años de tramitación, este período legislativo deja también grandes pendientes como la aprobación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) o la modernización de CONAF. Sobre ellos se suman los compromisos contenidos en el programa de gobierno del recién asumido Presidente Gabriel Boric, varios de los cuales requieren de nueva actividad legislativa para cumplirse. Esto, sin duda, le plantea al Congreso un interesante desafío a abordar”.

Cifras relevantes del reporte

Así como el trabajo parlamentario permitió revisar y someter a votación un alto número de Proyectos de Ley de Relevancia Ambiental, también ingresaron al Parlamento 42 proyectos nuevos, casi el doble que en la legislatura anterior. De ellos, 38 corresponden a mociones parlamentarias y cuatro a mensajes presidenciales.     

Respecto de los temas de los PLRA que fueron ingresados al Congreso, el reporte constató que responden a ámbitos relacionados con adecuaciones a la institucionalidad y gestión ambiental (10), biodiversidad (7), agua (5), pesca y acuicultura (5), residuos y sustancias peligrosas (5), energía (4), aire (2), cambio climático (1), paisaje y territorio (1) y suelo (1).

“Como siempre las mociones parlamentarias toman la delantera en términos de cantidad de proyectos de ley ingresados al Congreso, las que si bien juegan un rol en términos de marcar agenda, muchas veces no logran avanzar en su tramitación legislativa con la celeridad con que lo hacen los proyectos de Ley de origen presidencial. Sin embargo, en esta legislatura destaca la moción liderada por la Senadora Órdenes, y presentada en conjunto con los Senadores Castro, Carvajal, Elizalde y Pizarro, que propone una Ley Marco de Suelos, proyecto clave para el país y que fue aprobado en general apenas seis semanas después de haber sido ingresado al Senado”, explica la investigadora.

Por otro lado, de los ocho Proyectos de Ley de Relevancia Ambiental que completaron su tramitación, destaca la aprobación de siete de ellos, algunos de gran importancia como la Ley Marco de Cambio Climático (Boletín 13191-12), la primera en la materia, y la Reforma al Código de Aguas (Boletín 7543-12), cuya discusión legislativa demoró casi 12 años.

“Cabe destacar la rápida tramitación de la Ley Marco de Cambio Climático, un proyecto clave para Chile. Es importante resaltar que esta ley existe gracias al gran consenso político, ciudadano y de la comunidad científica, que le dan sustento, pero muy especialmente por el rol clave del proceso de participación temprana para elaborar el anteproyecto y la consulta ciudadana para mejorarlo”, dice la Dra. Reyes.

Y complementa: “en este sentido hay que valorar y reconocer el esfuerzo que realizó la administración del Presidente Piñera para proponer y aprobar esta ley durante su gobierno y ser conscientes del esfuerzo que requerirá su implementación. Así también será clave sacar conclusiones de este proceso para aprobar proyectos pendientes tan importantes como el Servicio Nacional de Biodiversidad y Áreas Protegidas”.

También fueron aprobadas la Ley que regula el transporte de minerales (Ley Nº 21.425), la Ley de donaciones a entidades sin fines de lucro (Boletín 14486-05), la Ley que exige la reducción de depósitos de desechos en las concesiones acuícolas (Ley Nº 21.410), la Ley que regula la entrega de plásticos de un solo uso (Ley Nº 21.368), y la Ley que prohíbe la contaminación con colillas de cigarrillos (Ley Nº 21.413).

Compromisos presidenciales abordados

El Reporte Anual 2022 de Votaciones Ambientales también incluye un análisis de los Proyectos de Ley de Relevancia Ambiental con tramitación activa en el Congreso que dan respuesta a alguno de los compromisos presidenciales del programa de gobierno del Presidente Sebastián Piñera, o a iniciativas comprometidas en alguna de sus Cuentas Públicas entre los años 2018 y 2021. Así, se contabilizaron 18 compromisos presidenciales abordados a través de proyectos votados o mensajes presidenciales ingresados al Parlamento.

La mayor cantidad de compromisos abordados tuvieron relación con cambio climático, respondiendo a seis de nueve promesas, todas a través de disposiciones establecidas en la Ley Marco de Cambio Climático. En energía, se abordaron seis de 15 compromisos, a través de dos mensajes y dos mociones parlamentarias que fueron votadas. En materia de agua, se dio respuesta a tres de 11 compromisos.

Finalmente, el reporte presenta un análisis del comportamiento parlamentario en materia legislativa ambiental, realizando el seguimiento a las votaciones nominales de los Diputados y Senadores en cada uno de los Proyectos de Ley de Relevancia Ambiental identificados.

Para mayor información ingresar al sitio web www.votacionesambientales.cl

Texto: Comunicaciones CAPES

CAPES y “Red Visón” lanzan libro sobre el exitoso carnívoro invasor de la Patagonia

Investigadoras e investigadores chilenos y argentinos, con el apoyo de CAPES, lanzan el libro “Carnívoro exótico: el caso del visón americano (Neovison vison) en América del Sur”, en el marco del “2° Encuentro de la Red de Colaboración para el Control del Visón” que se realiza este 30 y 31 de marzo. El texto actualiza y sistematiza la información sobre el visón, especie exótica invasora que se ha distribuido en Chile y Argentina y que provoca importantes daños ecológicos, económicos y sociales.

Paula Zucolillo, una de las autoras del trabajo, durante una de las salidas a terreno en búsqueda de rastros de visones (© Paula Zucolillo)

El visón americano, o Neovison vison, su nombre científico, es un mamífero carnívoro semi-acuático, de la familia de los mustélidos, originario de América del Norte. Son voraces depredadores que consumen una gran variedad de animales, en especial roedores y aves acuáticas, por lo que provocan un gran impacto en la biodiversidad nativa de los territorios que habitan. El visón es una de las especies exóticas invasoras que más se ha extendido en el sur del continente americano, se mueven entre ambientes silvestres y rurales, facilitando la transmisión de enfermedades entre animales domésticos y silvestres y afectando la economía de las familias al atacar aves de corral. 

El visón llegó a Chile y Argentina en la década del 1930, introducido por empresarios que esperaban iniciar una lucrativa industria peletera, pero que fracasaron en su intento debido a la baja rentabilidad y a lo complejo de la crianza en cautiverio de esta especie. La consecuencia de este fracaso comercial fue que muchos de estos visones fueron liberados o escaparon al medio silvestre en la Patagonia chilena y argentina, donde encontraron un ambiente ideal para asentarse y prosperar.

Portada del librillo

Con los años el visón se dispersó en ambos lados de la cordillera, y actualmente se encuentra en estado silvestre desde la provincia de Neuquén hasta Tierra del Fuego en Argentina, y desde la región de la Araucanía a Magallanes en Chile, generando impactos en la biodiversidad de ambos países. Esto llevó a que el Ministerio del Medio Ambiente, formalizara en julio de 2020 el Comité́ Operativo de Colaboración para el Control del Visón, o “Red Visón”, conformándose un grupo de trabajo interinstitucional, publico y privado, con el objetivo de facilitar el acceso a la información, potenciar acciones en desarrollo y fomentar el apalancamiento de recursos.

El “2° Encuentro de la Red de Colaboración para el Control del Visón” se lleva a cabo este 30 y 31 de marzo para actualizar a los participantes acerca de los proyectos, programas e iniciativas que están desarrollando los distintos miembros de la red. En la ocasión se realizará además el lanzamiento del libro “Carnívoro exótico: el caso del visón americano (Neovison vison) en América del Sur”, publicado por CAPES y desarrollado por Laura Fasola de CONICET, Argentina; Paula Zucolillo, investigadora CAPES-UC; Ignacio Roesler de CONICET, Argentina y José Luis Cabello de Island Conservation.

El texto es una síntesis actualizada y en español sobre la invasión del visón en Chile y Argentina. La idea de su realización surgió de una invitación de Fabián Jaksic, director de CAPES, para elaborar un documento que acompañe a la Red Visón, ponga en común y actualice el estado de conocimiento sobre la especie y sus impactos en Latinoamérica. Laura Fasola, que además pertenece al Programa Patagonia – Aves Argentinas / Asociación Ornitológica del Plata, señala que “existe una publicación de 2002 liderada por Jaksic en relación con varias especies entre las que se encuentra el visón, y era deseable que la red tuviera un documento actualizado sobre la misma. En casi 20 años de diferencia entre las publicaciones, se ha generado mucha información en relación a la ecología de la especie y también se han acumulado algunas experiencias para su control. El librillo trata de abordar esta información generada de manera que sea un documento introductorio completo, tanto para nuevos investigadores como personas que deben encargarse de gestionar el manejo de sus impactos. Este documento obviamente necesitará actualizaciones periódicas, para que pueda seguir cumpliendo este rol. De hecho, ya hay secciones que han quedado un poco desactualizadas y eso tiene que ver con la importancia que se le está dando a la especie por las urgencias de conservación que surgen a su alrededor, los conflictos con actividades económicas y distintas situaciones sanitarias”.

Un carnívoro exótico muy exitoso

Un ejemplar de Neovison vison o visón americano capturado. (© Paula Zucolillo)

El visón americano se ha convertido en uno de los vertebrados invasores más exitosos de Sudamérica, ¿Cómo sucedió esto? “Principalmente porque el visón es una especie de hábitos muy generalistas y con una plasticidad ecológica increíble que le permite desarrollarse en una variedad muy importante de condiciones ambientales”, explica Laura Fasola, “esto lo sabemos en base al rango de distribución natural que tiene, donde los límites ambientales los han impuesto los desiertos más rigurosos (Arizona) o condiciones casi polares. En cuanto a las condiciones que han favorecido su éxito en Latinoamérica, por un lado, ha habido muchos focos de invasión en la región y por el otro, Patagonia es pobre en competidores y los predadores son ocasionales”.

El visón americano puede producir daños ecológicos y socioeconómicos de importancia en los ecosistemas invadidos. “Al ser un carnívoro oportunista posee una dieta muy variada causando un impacto evidente sobre las presas de las cuales se alimenta como crustáceos, roedores y principalmente sobre aves acuáticas”, afirma Paula Zucolillo de CAPES, “este impacto es más profundo cuando se alimenta de aves migratorias en ciertos periodos de tiempo como la época reproductiva, siendo este un momento extremadamente vulnerable tanto para los adultos como para huevos y polluelos. Sin embargo, existen otros impactos menos evidentes e igualmente graves como la transmisión de enfermedades a la fauna silvestre, en especial a carnívoros nativos como la nutria de río o zorro chilote, ambas especies en peligro de extinción . Por último y no menos importante, su rol en la transmisión de enfermedades de importancia en salud pública como la leptospirosis”.

En su expansión por los ecosistemas que invade, el visón amenaza a múltiples especies, en especial aves acuáticas nativas y emblemáticas. “En Chile podemos nombrar aves como el quetru no volador, canquén colorado, cisne de cuello negro, piden austral, diversas especies de aves marinas y otras especies que anidan en el suelo, en especial en aquellas zonas como las islas, donde evolutivamente carecen de depredadores”, según detalla Paula Zucolillo, también están en peligro “los carnívoros nativos como la nutria de río o huillín, a través de la transmisión de enfermedades como el distémper, están expuestas a contraer esta enfermedad letal poniendo en riesgo las poblaciones que ya están gravemente amenazadas y en disminución”.

¿Por qué es tan complejo el control del visón en los territorios australes? La investigadora CAPES comenta que el “control efectivo del visón precisa de un objetivo e indicadores claros, la colaboración a mediano y largo plazo entre las instituciones que se encargan de ello, un presupuesto suficiente para poder llevar a cabo las actividades de captura y eutanasia y un equipo técnico correctamente capacitado para trabajar en áreas remotas y complejas como las zonas invadidas, en las que deben sortear logísticas complejas. Además, capturar mustélidos como el visón americano, es una tarea que requiere experiencia ya que es un animal bastante elusivo e inteligente, por lo que continuamente se buscan maneras de mejorar la eficiencia a través de la mejora en distintos tipos de trampas, atractores y métodos adaptados al área a controlar. La información generada por las investigaciones y programas de control existentes, tanto en Chile como en Argentina, permitirían poder plantear un plan efectivo. Sin embargo, aún queda camino por recorrer y desafíos por superar para abordar un plan exitoso de control a lo largo de la extensa distribución del visón”.

El texto relata la historia de la introducción del visón en Chile y Argentina y las rutas de distribución que han seguido en ambos países desde los lugares donde se encontraban las antiguas granjas peleteras, conocer esta información es importante, en palabras de la Dra. Laura Fasola, “por un lado, porque aún se encuentra en expansión en la región y es necesario para poder entender cómo continuará el avance en estos sectores. Por otro, se necesita conocer qué factores han acelerado o retrasado la velocidad de avance, o incluso cuales los han detenido, para poder ajustar las estrategias de las acciones de control”.

El libro busca llegar a todos los interesados en la problemática de la invasión del visón, incluyendo las comunidades afectadas, tomadores de decisiones en biodiversidad, economía rural y turismo de intereses especiales, investigadores, y en especial a todos quienes trabajan en terreno para la investigación y control de esta amenaza a nuestra biodiversidad nativa.

Pueden descargar el libro desde el siguiente enlace: https://capes.cl/librillo-vison/

Texto: Comunicaciones CAPES

Científicos estiman entre 3 mil y 4 mil el número de Kawésqar previo al arribo europeo

Los resultados obtenidos confirman que este y otros pueblos cazadores-recolectores tenían una baja densidad poblacional, cuyo declive definitivo no se alcanzó hasta la llegada de los colonización de chilenos y europeos a mediados del siglo XIX.

Ilustración de habitantes Kawésqar a la caza de lobos marinos. Autor: Eduardo Armstrong, 1975. Créditos: Memoria Chilena

El pasado 16 de febrero de 2022, la última hablante activa del idioma Yagán y Tesoro Humano Vivo 2009, Cristina Calderón Harban, murió a los 93 años en Villa Ukika, en Isla Navarino, la localidad más austral del planeta, y el lugar de residencia de la mayoría de los cien descendientes que aún quedan de este pueblo originario, que poblara gran parte de los canales y costas de Tierra del Fuego y el archipiélago del Cabo de Hornos.

La muerte de Calderón es otro golpe más al frágil legado que han podido dejar los distintos grupos de cazadores-recolectores que alguna vez poblaron el archipiélago patagónico y las tierras interiores de Chile y Argentina, y que hoy se hallan al borde de la extinción. Ya en 2020, otra de estas naciones, los Kawésqar, perdieron en el lapso de seis meses a dos de sus últimos bastiones vivos: Carlos Renchi y Ester Edén.

Hoy, se estima que el pueblo Kawésqar cuenta con apenas cuatro hablantes enteramente competentes en su lengua homónima, pese a que, según el último censo de 2017 realizado en Chile, 3.500 personas declararon ser descendientes de esta etnia (0.16% de la población). Casi todas ellas residen actualmente en puerto Edén, una localidad al sur del golfo de Penas, en la región de Magallanes, que constituye el principal asentamiento de una cultura otrora caracterizada por su nomadismo. 

La historia de los Kawesqar, así como la de yaganes, aónikenk, chonos, haush y selk’nam, es una historia de olvido y exterminio. La intermitente llegada a la región de colonos chilenos y europeos a comienzos del siglo XIX —y más ostensiblemente a mediados de dicho siglo— significó para estos pueblos un acelerado colapso demográfico, causado por el efecto combinado de un aumento de muertes por enfermedades infecciosas (sífilis, tuberculosis y sarampión), la violencia del proceso de colonización, y la pérdida de su estilo de vida debido a los esfuerzos de occidentalización por parte de los chilenos.

Esta historia de destrucción tanto de seres humanos como de sus tradiciones ha logrado borrar casi por completo los ya de por si escasos registros históricos y arqueológicos que un pueblo de cazadores-recolectores, como el Kawésqar, deja a su paso, dificultando aún más los esfuerzos del mundo científico por reconstruir la forma de vida de estos antiguos habitantes del Chile austral.

Un número preciso con datos imprecisos

Algo tan básico, como, por ejemplo, saber el número de habitantes que alcanzaba la nación Kawésqar a principios del 1800, es decir, antes de los primeros contactos con los colonizadores, es en la actualidad un tema de controversia entre arqueólogos, antropólogos e historiadores. Las cifras fluctúan entre los 1.100 y 6.000 individuos, una discrepancia explicada en parte por la ausencia de censos o muestreos sistemáticos que dificultan la reconstrucción de patrones sólidos. De hecho, casi toda la información cuantitativa disponible proviene, o bien de estimaciones de expertos, o de encuentros accidentales entre los kawésqar y los exploradores, colonos y misioneros “occidentales”, datos de por si altamente susceptibles a sesgos e incertidumbres.

Pese a esto, un grupo de investigadores del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad (CAPES-UC), el Centro del Desierto de Atacama de la Universidad Católica de Chile, y el Núcleo Milenio UPWELL en Surgencia costera, asumió el desafío de calcular, con mayor precisión, el tamaño de la población Kawésqar para el período anterior a su declive, usando esta vez un enfoque estadístico nuevo, capaz de estimar con solidez los tamaños de población históricos aun sirviéndose de evidencia dispar.

“El principal desafío en este tipo de estudios es la falta de datos” nos cuenta Sergio Estay, ecólogo de la Universidad Austral de Chile y CAPES, y autor principal del estudio. “En ese sentido, lo importante es saber cómo se pueden aprovechar de la mejor manera los datos existentes para tener estimaciones robustas”.

“La evidencia arqueológica asociada a estas tradiciones no es escaza, pero tampoco abundante” aporta Eugenia Gayó, investigadora CAPES, UPWELL y co-autora del estudio. “Ésta da cuenta de las estrategias que los grupos de cazadores-recolectores del extremo sur del continente emplearon en el pasado”. En cuanto al tipo de evidencia que dejan estos grupos, la paleoecóloga detalla: “se trata principalmente de objetos materiales, como cuchillos de concha, asociados a los campamentos canoeros que levantaban, y donde también se pueden encontrar restos de los recursos marinos y terrestres que consumían”.

Pero la evidencia directa no es la única fuente de información a la hora de desentrañar el pasado de este pueblo. “En nuestro caso” revela Estay, “a partir de los datos de opiniones de expertos y evidencia indirecta (como relatos de encuentros entre colonos y población indígena), generamos un modelo estadístico que podía hacerse cargos de las limitaciones en los datos y de sus posibles sesgos. No es perfecto, pero provee interesantes resultados”.

En total, los investigadores recopilaron 49 estimaciones de expertos distintas sobre el número de habitantes histórico del pueblo Kawésqar, las que fueron luego cotejadas con los más de 140 registros históricos de encuentros entre miembros de esta nación y los colonos chilenos y europeos. Usando como predictores la densidad de encuentro y la densidad de área de encuentro, Estay y compañía produjeron así tres modelos basados en diversos escenarios. Sus resultados, publicados en la revista The Holocene, muestran que la población histórica de los Kawésqar osciló aproximadamente entre 3700 y 3900 personas para principios del siglo XIX. Una cifra intermedia entre las estimaciones más conservadoras y las más abultadas. “Los resultados obtenidos” explica Estay, “confirman que estos pueblos tenían una baja densidad poblacional, debido, seguramente, al difícil ambiente donde habitaban, el cual no permitía tamaños poblacionales mucho mayores”.

Ester Edén, una de las últimas hablantes Kawésqar, fallecida en 2020, navegando en Puerto Edén, en 2017. Créditos: Leopoldo Pizarro.

Un ambiente difícil

Efectivamente, durante su apogeo, el pueblo Kawésqar habitó principalmente los mares interiores y fiordos del accidentado relieve costero de la Patagonia, caracterizado por los desprendimientos de hielo y los vendavales. Allí, establecían circuitos de movilidad y conectividad entre los bosques subantárticos siempre verdes y la costa austral, subsistiendo predominantemente de la fauna costera representada por lobos marinos, cetáceos, aves, crustáceos y moluscos) y de uno que otro recurso terrestre como huemules o bayas.

Sin embargo, como indican en el estudio, entre los siglos XV y XIX, “el avance de los glaciares desde el Campo de Hielo Patagónico probablemente condujo a una mayor contribución de agua dulce y sedimentos glaciares durante la Pequeña Edad de Hielo” frenando más de un milenio de aumentos en la disponibilidad de alimentos. No obstante, los investigadores también señalan que, “mucho más allá del impacto de los cambios en las condiciones ambientales regionales, la disponibilidad de mamíferos marinos se redujo drásticamente debido a la sobreexplotación por parte de cazadores de focas y balleneros extranjeros desde el siglo XVIII”, lo que condujo a los Kawésqar a reducir su densidad poblacional para evitar el agotamiento de los recursos.

En opinión de los investigadores, el enfoque desarrollado en este trabajo tiene el potencial de ser aplicado en la caracterización de los tamaños de población de otras tradiciones de cazadores-recolectores, para los cuales se dispone de datos sobre encuentros y áreas ocupadas. “Las descripciones de encuentros históricos, en combinación con la evidencia arqueológica, ambiental y etnográfica sobre la movilidad de estos grupos, podrían ser útiles para obtener o mejorar las estimaciones históricas de población existentes”.

Sin embargo, a la hora de extender estos modelos a otros casos similares, Estay sugiere cautela. “No es una buena idea tomar un método cualquiera y usarlo sin tener en cuenta la disponibilidad y calidad de la información existente. Nuestro trabajo debe ser visto más como una forma de enfrentar el análisis de este tipo de datos (incluyendo el diseño de la estrategia de análisis), y tomar algunas de sus fortalezas, pero no es una receta que se pueda aplicar a rajatabla en otras circunstancias”. Así y todo, el trabajo permite echar luz sobre un aspecto fundamental del estudio, y el rescate, de estos pueblos y de sus formas de vida. “Creemos que nuestro marco no solo contribuye a comprender mejor la trayectoria de los cazadores-recolectores del sur de Sudamérica, sino también a probar hipótesis sobre diferentes dinámicas entre cazadores-recolectores, en diferentes escalas espacio-temporales y contextos ecogeográficos” concluyen los autores.

A este respecto, Eugenia Gayó complementa: “siempre es útil contar con este tipo de datos para entender como se establece la dinámica de las poblaciones. En el caso particular de los Kawésqar, contar con información permite ciertamente evaluar cuantitativamente los factores o hechos que llevaron a la reducción significativa de su población. Por ejemplo, evaluar el rol de las enfermedades introducidas por los colonos versus las políticas de estado y de los privados en apropiarse de territorios a costa de violencia y exclusión. Es importante destacar que los kawésqar no se han extinguido, por lo que estimaciones de los tamaños poblacionales históricas pueden representar elementos importantes para reparar la injusticia racial, y avanzar hacia un Estado plurinacional”.

Texto: Comunicaciones CAPES

“Karachi”, el sorprendente pez del desierto altiplánico

La publicación del primer genoma de un pez altiplánico es uno de los hitos destacados de una investigación sobre Orestias ascotanensis, un pequeño pez que habita solamente en el salar de Ascotán en el desierto de Atacama, realizada por un equipo multidisciplinario de investigadores de distintas universidades y centros de investigación.

Orestias ascotanensis. Créditos: Méndez, et. al.

En la inmensidad del Altiplano chileno, rodeado de montañas y volcanes, a 3.700 ms. sobre el nivel del mar, se encuentra el salar de Ascotán, perteneciente a la comuna de Ollagüe, en la región de Antofagasta. El salar es un reservorio de vida natural adaptada a las duras condiciones del desierto en altura, entre las que se pueden mencionar amplias oscilaciones de temperatura entre el día y la noche, baja humedad, oxígeno reducido y la radiación ultravioleta superficial más alta del planeta.

A pesar del estrés al que están sometidos, en los salares encontramos diversos organismos bien adaptados para vivir y prosperar en estos hábitats de gran altitud, como caracoles del género Biomphalaria y Heleobia, ranas del género Telmatobius, peces del género Orestias, flamencos andinos y camélidos como llamas, alpacas, vicuñas y guanacos, entre otros.

Uno de estos organismos, Orestias ascotanensis, también llamado “karachi”, es un pequeño pez endémico de los manantiales que alimentan el salar de Ascotán. Pertenece al género Orestias (Orden Cyprinodontiformes; Familia Cyprinodontidae), grupo endémico de especies que habitan sistemas acuáticos en las cuencas interandinas de Perú, Bolivia y Chile. Estos peces se han adaptado a vivir en las condiciones extremas de los salares, que, a las mencionadas anteriormente, se suman concentraciones elevadas de metales pesados ​​en el agua y salinidad variable, por lo que son un modelo biológico atractivo para abordar los mecanismos de adaptación de los peces a hábitats de gran altitud.

Un amplio equipo de investigación de las universidades de Chile, Andrés Bello, Católica de Chile, CAPES e IEB, que reunió a especialistas en genética, microbiología, ingeniería, matemáticas, entre otras disciplinas, publicó recientemente un artículo sobre esta especie, titulado “Genome sequencing and transcriptomic analysis of the Andean killifish Orestias ascotanensis reveals adaptation to high-altitude aquatic life”. Conversamos sobre este estudio con uno de sus autores, Marco A. Méndez, investigador CAPES y docente de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile.

Un pez de altura

Cómo se adaptan los organismos a ambientes acuáticos de gran altura como el altiplano, es una de las interrogantes que buscaron responder los investigadores. O. ascotanensis es una especie interesante que nos permite la búsqueda de señales a nivel genómico que nos den información sobre cómo esta especie se adapta a las condiciones ambientales impuestas por habitar en un salar de altura, por ejemplo, la alta salinidad y la alta radiación UV presente en esta zona”, señala Méndez.

Para comprender la adaptación de este pequeño pez, a la fecha se han realizado estudios morfológicos y de desarrollo embrionario, análisis filogenéticos y comparaciones citogenéticas de las especies de Orestias del Altiplano Andino, los cuales, según los autores, no explican completamente las adaptaciones a estos ambientes. Es por esto, replican, que se necesitan análisis genómicos y transcriptómicos que complementen esos resultados.

Salar de Ascotán en la región de Antofagasta, Chile. Créditos: Alejandro Soffia

Genómica, transcriptómica y reparación molecular del ADN

¿En qué consisten estos análisis? “El transcriptoma es el conjunto de todas las moléculas de ARN (transcritos) presentes en una célula o grupo de células en un momento determinado” explica el investigador, especificando que cada tejido expresa distintos transcritos, y esta expresión diferencial es lo que se denomina transcriptoma. “Al hacer un análisis transcriptómico, buscamos identificar aquellos genes que se expresan diferencialmente dada una condición de interés. En nuestro caso, la expresión transcriptómica asociada a los ambientes del salar de Ascotán donde vive esta especie”. 

Por otro lado, podemos decir que el genoma son todas moléculas de ADN que contiene una especie, “con las actuales técnicas de secuenciación masiva somos capaces de obtener todo el genoma de un individuo”, afirma el investigador, “de este modo, aplicando los principios de la biología comparativa, somos capaces de inferir los cambios en las secuencias entre especies y proponer la historia evolutiva de las especies de interés, mediante árboles filogenéticos”.

Para sobrevivir y desarrollarse en ambientes extremos, los seres vivos poseen múltiples mecanismos de adaptación. A nivel molecular, por ejemplo, se conoce la reparación de ADN. “En la secuencia de nucleótidos se encuentran las instrucciones necesarias para formar todos los componentes de las células, así como las proteínas y las moléculas de ARN y la información heredable. De aquí la importancia de que existan mecanismos de reparación del ADN que corrijan los problemas generados por agentes mutagénicos, uno de estos factores es la radiación UV que es muy alta en el norte de Chile”, menciona Méndez.

Entre los resultados relevantes de esta investigación, Marco A. Méndez destaca que “lo primero es la publicación del primer genoma de un pez altiplánico, adicionalmente se pudo caracterizar a nivel transcriptómico los genes implicados en la respuesta adaptativa de Orestias ascotanensis a la vida en el Salar de Ascotán, un ambiente único en el mundo por su altura y condiciones abióticas extremas. Finalmente se caracteriza la respuesta molecular a nivel de microARN (miARN) permitiendo postular posibles respuestas regulatorias de la expresión génica involucradas en la adaptación de esta especie a este ambiente extremo”.

Los tipos de análisis genómicos y transcriptómicos de O. ascotanensis son los primeros realizados en peces del Altiplano Andino; hasta la fecha sólo se habían efectuado en animales que habitan en el entorno de gran altitud de la meseta tibetana en los Himalayas, como la serpiente de aguas termales tibetana, el pollo tibetano, el antílope tibetano o los monos de nariz chata. Las características del hábitat del pez andino, altísima radiación ultravioleta, bajo nivel de oxígeno, altas concentraciones de sales y metales pesados, convierte al salar de Ascotán en uno de los ecosistemas más duros para la vida de los peces. El genoma secuenciado y estudiado en este paper es una referencia de alta calidad que puede ser usado para genómica comparativa y como fuente de información que ayudará a comprender el desarrollo y la fisiología de esta especie.

Texto: Comunicaciones CAPES

CAPES estrena nuevo sitio web centrado en sus proyectos y áreas de acción

La nueva versión de la plataforma incluye nuevos contenidos y mejoras en su diseño, navegación y estructura. Completamente adaptada a dispositivos móviles.

La nueva cara de capes.cl

A partir de marzo, y luego de más de un año de planificación y trabajo, el portal institucional web del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, www.capes.cl, mostrará una nueva y mejorada cara, su primera gran transformación desde la creación del Centro, hace ya 8 años.

“Los sitios web se van desarrollando junto con las instituciones a las que promueven” explica la coordinadora de Extensión y Comunicaciones del CAPES, Mónica Paz, “y van cumpliendo un ciclo con el paso del tiempo. Desde su creación en 2014, CAPES ha crecido mucho, aumentaron sus líneas de investigación, sumando proyectos y actividades, generando una gran productividad científica a través de nuestros investigadores, o realizando las actividades de difusión y vinculación, entonces, ya era tiempo de cambiar de “casa” por una más grande, refrescar la imagen y reordenar los contenidos para que sea más fácil encontrarlos”.

Entre las novedades de esta nueva versión —que espera acompañar el quehacer del Centro por los próximos años­—, la plataforma incorpora una navegación mejor adaptada a los requerimientos y necesidades de sus distintos públicos, provenientes del sector público, la industria, la sociedad civil y, por supuesto, la academia. 

Sobre éstos, el director de CAPES y Premio Nacional de Ciencias Naturales, Fabián Jaksic, acota: “los productos den nuestro Centro apelan a distintos tipos de públicos y por eso nos dirigimos a cada uno de ellos. Tenemos un público que es científico, quienes se interesan en los papers que publicamos y los proyectos de investigación que desarrollamos. Hay otro segmento, proveniente tanto de las agencias del Estado como de las empresas privadas, al cual tratamos de llegar mediante transferencia tecnológica o de conocimiento, aportando en áreas como la determinación de cuotas de pesca, la intensificación ecológica, la conservación del agua, es decir, con ciencia aplicada a problemas que afectan en lo concreto y en lo inmediato y con expectativas a futuro de conocimiento científico”.

En ese sentido, destaca en la nueva estructura una sección especialmente dedicada a las áreas del acontecer nacional sobre las cuales inciden las investigaciones aplicadas de CAPES, la cual complementará, en un lenguaje más llano y accesible, los contenidos de sus siete líneas de investigación ya incorporados en el sitio original.

Así, los usuarios podrán conocer los proyectos que realizan los investigadores e investigadoras del Centro en ámbitos como la minería, la energía, la industria alimentaria, el cambio climático, las invasiones biológicas, la contaminación ambiental, la agroindustria, e incluso el trabajo efectuado por nuestros miembros en torno a la actual pandemia de COVID-19, entre otras.  

Además de estos contenidos, el nuevo sitio incorpora espacios dedicados a las diversas redes de colaboración del Centro —tanto nacionales como internacionales— y las distintas zonas de Chile donde realiza su investigación.

Un panorama en tiempo real

El rediseño también supuso la actualización de toda la información institucional ya obsoleta dentro del portal a nivel de personal, publicaciones y proyectos, a través de listas interactivas donde cada visitante podrá consultar los artículos científicos, tesis, libros, proyectos de divulgación y transferencia y servicios en los que participan nuestros investigadores, filtrados por línea de investigación y tipo de contenido.

“Esperamos que nuestro público, compuesto principalmente por personas interesadas en temas ambientales y de sustentabilidad, puedan ver y revisar rápidamente, desde la misma portada, las novedades, noticias, actividades y publicaciones del Centro, pero también que puedan encontrar contenidos en sus temas de interés” relata Paz.

En cuanto a nuestros canales de comunicación, esta nueva versión pone a disposición de todos los usuarios el boletín mensual del Centro, hasta hace poco sólo visible para sus públicos internos, y una sección de contacto donde los usuarios podrán enviarnos consultas, avisos y comentarios, simplemente completando un formulario. De este modo, nuestro portal se convierte en una fuente de referencia confiable y fidedigna para todo quien desee mantenerse al día sobre nuestro trabajo.

“La idea” comenta Jaksic, “tener en nuestro sitio web acceso a este tipo de conocimiento que está calibrado para distintos tipos de personas, de acuerdo a sus intereses y a su experiencia, incluso éstas no tienen formación académica especializada”.

Una cara más fresca

Los cambios en el sitio, sin embargo, no se limitan a sus contenidos. Un diseño renovado, moderno y adaptado a dispositivos móviles, hará más placentera la experiencia de navegación, implementando para estos efectos una nueva tipografía que facilita la lectura, amplias zonas de descanso para la vista, y el uso más predominante de imágenes en tamaño grande y a todo color.

Particularmente notorio es el cambio en nuestra sección de noticias, la cual presenta una gráfica que enfatiza los contenidos visuales de nuestras informaciones, y reduce el área de texto para hacerla cómoda sobre todo a los lectores que se conectan desde dispositivos móviles, y con un acceso rápido a notas relacionadas.

“Los dejamos invitados a explorar y aprovechar nuestro nuevo sitio” señala Paz, “a conocer a las instituciones con las que interactuamos, a seguirnos en nuestras redes sociales y a suscribirse a nuestro boletín mensual, que es un resumen detallado de la actividad científica de los miembros de CAPES. De a poco iremos desplegando más novedades en la plataforma, como las apariciones en prensa más importantes de nuestro Centro, y una nueva versión en inglés. ¡Así que a estar atentos!”

Texto: Comunicaciones CAPES