Participación de F. Jaksic en foro «La Tragedia ambiental de América Latina y el Caribe» | 6 y 13 de mayo | Vía telemática

Los próximos 6 y 13 de mayo, el Centro de Análisis de Políticas Públicas (CAPP), el Grupo de Investigación en Medio Ambiente, Ordenamiento Territorial y Cambio Climático, y el Instituto de Asuntos Públicos (INAP), Universidad de Chile, organizarán un foro titulado «La tragedia ambiental de América Latina y el Caribe, el caso de Chile», cuyo objetivo será el de analizar y reflexionar sobre la situación ambiental de nuestro continente, y específicamente, de nuestro país, con especial énfasis en sus recursos
naturales.

El evento contará con la participación de destacados científicos y académicos de diversas instituciones de educación e investigación del país, entre ellos, el director de CAPES y Premio Nacional de Ciencias Naturales 2018, Dr. Fabián Jaksic. 

El foro se desarrollará en dos sesiones de dos horas cada una. La primera se realizará el jueves 6 de mayo de 11:00 a 13:00 hrs., y contará con sendas intervenciones de Nícolo Giglo y César Morales, de CAPP. La segunda jornada, a realizarse el jueves siguiente en el mismo horario, se orientará al análisis del problema de recursos naturales específicos, de la mano de distintos expertos en cada una de las áreas dispuestas.

El Dr. Jaksic abrirá la jornada con una breve intervención sobre el estado de la biodiversidad en el contexto de la crisis ambiental y sus más urgentes desafíos, seguido del Dr. Antonio Lara, de la Universidad de Chile (Bosque nativo); Dr. Reinaldo Ruiz, de CAPP (Aguas continentales), y el Dr. Ricardo Bravo, de la Universidad de Valparaíso (Ecosistemas marinos y del borde costero).

El evento será transmitido a través de Zoom mediante inscripción previa, en el enlace www.bit.ly/foro-ambiental

Texto: Comunicaciones CAPES

Participación de F. Jaksic en foro «La Tragedia ambiental de América Latina y el Caribe» | Vía telemática

Los próximos 6 y 13 de mayo, el Centro de Análisis de Políticas Públicas (CAPP), el Grupo de Investigación en Medio Ambiente, Ordenamiento Territorial y Cambio Climático, y el Instituto de Asuntos Públicos (INAP), Universidad de Chile, organizarán un foro titulado «La tragedia ambiental de América Latina y el Caribe, el caso de Chile», cuyo objetivo será el de analizar y reflexionar sobre la situación ambiental de nuestro continente, y específicamente, de nuestro país, con especial énfasis en sus recursos
naturales.

El evento contará con la participación de destacados científicos y académicos de diversas instituciones de educación e investigación del país, entre ellos, el director de CAPES y Premio Nacional de Ciencias Naturales 2018, Dr. Fabián Jaksic. 

El foro se desarrollará en dos sesiones de dos horas cada una. La primera se realizará el jueves 6 de mayo de 11:00 a 13:00 hrs., y contará con sendas intervenciones de Nícolo Giglo y César Morales, de CAPP. La segunda jornada, a realizarse el jueves siguiente en el mismo horario, se orientará al análisis del problema de recursos naturales específicos, de la mano de distintos expertos en cada una de las áreas dispuestas.

El Dr. Jaksic abrirá la jornada con una breve intervención sobre el estado de la biodiversidad en el contexto de la crisis ambiental y sus más urgentes desafíos, seguido del Dr. Antonio Lara, de la Universidad de Chile (Bosque nativo); Dr. Reinaldo Ruiz, de CAPP (Aguas continentales), y el Dr. Ricardo Bravo, de la Universidad de Valparaíso (Ecosistemas marinos y del borde costero).

El evento será transmitido a través de Zoom mediante inscripción previa, en el enlace www.bit.ly/foro-ambiental

Texto: Comunicaciones CAPES

Comentario CAPES: El mundo de los microbios en un ambiente cambiante

A pesar de la relevancia que tienen los microorganismos en el planeta, los efectos del cambio climático en las comunidades microbianas han sido escasamente abordados. El investigador CAPES, Bernardo González, junto a Rafael Vicuña de la Facultad de Ciencias Biológicas UC, comentaron sobre los desafíos que traen este tipo de perturbaciones en el estudio de las comunidades microbianas que, literalmente, cubren el planeta. Presentamos un extracto de este paper, publicado en la revista Revista Chilena de Historia Natural.

En la era del Antropoceno en la que vivimos, las actividades humanas están afectando el ambiente como nunca antes. Como resultado de esto, los científicos hoy discuten, entre otros temas, cuánto del cambio climático observado es causa de las emisiones de gases de efecto invernadero de la industria y el transporte. Además, la severa polución en los océanos, los cuerpos de agua dulce y el suelo, genera gran preocupación entre los gobiernos locales y las organizaciones internacionales. Actividades agrícolas y forestales, por su parte, también contribuyen a la erosión y degradación de los suelos, mientras cambios en su uso amenazan a los ecosistemas terrestres.

El uso descontrolado tanto de recursos naturales renovables como no renovables afecta a la biodiversidad por motivo del impacto que éste tiene sobre el cambio climático y la contaminación ambiental. Y aún cuando nos preocupa el daño que fenómenos como la sobreexplotación minera, la deforestación del bosque amazónico y la polución de plásticos en los océanos tienen sobre la flora y la fauna, entendiblemente tendemos a enfocarnos principalmente en las especies que nuestros ojos pueden ver. Por ejemplo, en el caso del Amazonas, hablamos de árboles, arbustos, mamíferos y aves en peligro de extinción. En los océanos, los estudios se centran en las cien especies marinas y el millón de aves que mueren cada año por el consumo o el atrapamiento por plásticos.

Sin embargo, poco se discute sobre el impacto de las actividades humanas, el cambio climático y la contaminación ambiental sobre las comunidades de microbios. Aquello es paradójico por dos razones: la biodiversidad microbiana es probablemente varios órdenes de magnitud más alta que la biodiversidad de plantas y animales (1.75 millones de especies descritas). Adicionalmente, microorganismos de los tres dominios de la vida (Bacterias, Arqueas y especies de cinco reinos de Eukarya) juegan un rol insustituible en el mantenimiento de la salud de los ecosistemas globales que sostienen todas las formas de vida. Esto, al ser parte de holobiontes tanto vegetales como animales (incluyendo a los humanos), por medio de funciones que actualmente están lejos de entenderse a cabalidad. No conforme con ello, éstos son responsables del ciclo biogeoquímico de los principales elementos necesarios para la vida, y del metabolismo de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono, el metano, el óxido nítrico y el óxido nitroso. En ese contexto, debemos mencionar que 10 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sustentable definidos por las Naciones Unidas están directamente relacionados con fenómenos o procesos donde los microorganismos tienen un papel preponderante.

Un ejemplo paradigmático que ilustra la influencia que tienen los microorganismos a la hora de determinar la condiciones ambientales del planeta es el proceso de fotosíntesis oxigénica iniciada por las cianobacterias hace 2.3 mil millones de años, una innovación que alteró profundamente el curso de la evolución al permitir la respiración aeróbica y la aparición de vida multicelular compleja. Hoy, el fitoplancton marino, pese a representar sólo el 1% de la biomasa fotosintética de toda la biósfera, contribuye con la mitad de la fijación de CO2 que ocurre en lo que se conoce como el Ciclo de Calvin. De este modo, cianobacterias, diatomeas y dinoflagelados presentes en el fitoplancton son actores clave en las redes alimentarias tanto de especies marinas como terrestres. A su vez, bacterias y arqueas conducen exclusivamente la fijación de nitrógeno, mientras que ambas, en compañía de hongos, también están a cargo de los procesos de nitrificación y de-nitrificación.

Buena parte de las dificultades asociadas a la predicción de los efectos que las actividades económicas, el cambio climático y/o la contaminación podrían tener sobre las comunidades microbianas surgen de la falta de conocimiento sobre el rol específico que cumplen los microorganismos a distintos niveles biológicos. Por ejemplo, ¿cómo la alteración o desaparición de especies biocontroladoras naturales afectaría el rendimiento y agresividad de fitopatógenos?; ¿o cuáles son las consecuencias para la microbioma de ambientes construidos (nuestras casas, lugares de trabajo, etc.) de implementarse reglas de protección de salud más estrictas?  O también, cuáles serían los cambios que surjan a nivel de biomas y ecosistemas a causa de la (potencial) alteración o desaparición de microorganismos que ejecuten procesos claves como la metanotrofía o la captación de carbono o nitrógeno, entre otros.

Por mucho tiempo, nuestra falta de comprensión sobre la biodiversidad microbiana, tanto en ambientes terrestres como acuáticos, fue profundamente subestimada debido a la inhabilidad de la gran mayoría de los microorganismos para crecer en culturas líquidas o sólidas en el laboratorio. No obstante, en los últimos 20 años, la metagenómica ha ofrecido una herramienta poderosa para develar componentes previamente ocultos de los ecosistemas microbianos. Actualmente, la metagenómica de shotgun y las secuenciaciones de alto rendimiento, con el apoyo necesario de herramientas bioinformáticas, proveen información sobre qué microrganismos están presentes, cuáles son sus principales procesos metabólicos y cuáles son las interacciones que tienen lugar en el ecosistema. Usando aproximaciones bioinformáticas para analizar bases de datos metagenómicas de 18 biomas, se ha reportado, por ejemplo, que las reacciones microbianas redox, que dirigen la transmisión de energía, son el mejor predictor funcional para la organización de comunidades microbianas globales, incluso superior de los marcadores taxonómicos.

Éstas, junto a otras técnicas modernas, permiten determinar mucho más acertadamente las estructuras, dinámicas y funciones de las comunidades microbianas, incluyendo la pérdida de biodiversidad en diferentes hábitats a causa de las actividades humanas, el cambio climático y la contaminación ambiental. Estas mejoras son muy bienvenidas, dado que varios de estos estresores podrían tener graves consecuencias para la biósfera en su conjunto. Así, estudios comprehensivos dirigidos a determinar, en rangos de años, los cambios en las estructuras y dinámicas de las comunidades microbianas sometidas a perturbaciones como niveles elevados de dióxido de carbono, fertilización mineral, cambios de temperatura, o enmiendas basadas en carbono, han demostrado que, en la gran mayoría de casos, el componente microbiano se ve alterado con respecto a aquellas comunidades no perturbadas.

El gran desafío hoy, es determinar de qué maneras y en qué grado cambios en la composición microbiana afecta el funcionamiento de los ecosistemas. Esta no es, en ningún caso, una tarea simple, pues los microbios viven en comunidades muy diversas en las que interactúan entre ellos, con otros organismos, y el ambiente mismo, en formas complejas y no enteramente entendidas. Además, es necesario establecer líneas de base temporales y espaciales apropiadas, así como el desafío añadido de distinguir cambios transitorios de aquellos permanentes, ya que sólo éstos últimos tendrán un impacto de largo plazo en el funcionamiento de los ciclos biogeoquímicos y los procesos ya mencionados.

Muchas necesidades de investigación deben ser abordadas, de las cuales queremos destacar una evaluación completa de la diversidad funcional global de los microorganismos, la cual es clave para predecir los efectos de la pérdida de diversidad y la resiliencia y capacidad de recuperación potencial de las comunidades microbianas.  Este último punto es crucial para proyectar los efectos reales, efectivos y permanentes de las actividades humanas, el cambio climático y la contaminación sobre la composición y estructura de estas comunidades. En este contexto, un escenario contra intuitivo es que dichas perturbaciones no necesariamente producen cambios significativos en la performance de las comunidades microbianas, dado que éstas han prosperado en nuestro planeta por cerca de 4 mil millones de años, siendo capaces de superar cambios en la Tierra incluso más dramáticos que aquellos generados por la era del Antropoceno.

Para leer la versión completa de este artículo, en inglés en el original, accede a este enlace

 

Traducción: Comunicaciones CAPES

Investigador CAPES contribuye en la formación de economistas ambientales en Latinoamérica

A través de su participación en el capítulo chileno de la red EfD, Felipe Vásquez llevó a cabo una sesión especial de formación para estudiantes latinoamericanos de postgrado, en el marco de la Conferencia Anual de la Sociedad para el Análisis Costo-Beneficio.

Entre el 17 y el 24 de marzo se llevó a cabo de forma online la versión 2021 de la Conferencia Anual de la Sociedad para el Análisis de Costo-Beneficio (SBCA, por sus siglas en inglés), la cual tiene por objetivo avanzar en la teoría y práctica de este tipo de análisis y el desarrollo de políticas basadas en evidencia.

El evento fue co-organizado por la representación chilena de la red EfD (Enviroment for Development) a través del investigador de CAPES, Felipe Vásquez, quien, como miembro del comité científico de la Conferencia, hizo posible la colaboración estrecha entre la SBCA y los centros de Chile, Colombia y Costa Rica de la EfD, además de miembros de la Asociación Latinoamericana de Economistas Ambientales y de Recursos (LAERE).

“Esta fue una gran oportunidad para que estudiantes latinoamericanos de magíster y doctorado interactúen con investigadores de prestigiosas universidades alrededor del mundo”, comentó Vásquez. “Durante el evento tuvimos fructíferas conversaciones sobre variados temas relevantes para América Latina y el Caribe, como las medidas para soportar la escasez hídrica en áreas urbanas, la protección de bosques, el efecto integrado en la evaluación de biodiversidad, entre otros. Creo que fue una experiencia enriquecedora para todos los participantes”.

El gran impacto de los investigadores jóvenes latinoamericanos

La colaboración entre los centros latinoamericanos de la EfD y LAERE se materializó en la organización de sesiones especiales durante la Conferencia, donde estudiantes de postgrado presentaron sus trabajos de tesis. Las exposiciones incluyeron un amplio espectro de temáticas, como la evaluación ambiental y de biodiversidad, la demanda de agua, y el reciclaje.

Todas las tesis presentadas contaron con la supervisión de académicos de destacadas universidades del continente, incluyendo a los investigadores Carlos Chávez y César Salazar, de la Universidad de Talca, además de la integrante de CAPES, Marcela Jaime, junto con Vásquez.

La experiencia fue de gran utilidad para los investigadores jóvenes, en tanto les permitió contar con la retroalimentación de los asistentes virtuales al evento. También sirvió para fortalecer las relaciones entre las organizaciones latinoamericanas dedicadas a la economía ambiental.

Los estudiantes calificaron como “un placer” participar de la Conferencia, “porque nos dio la oportunidad de obtener comentarios muy útiles y valiosos sobre nuestra investigación”, como comentó una de ellos. Por su parte, el estudiante del Magister en Recursos Naturales y Economía Ambiental de la Universidad de Concepción, Francisco Hernández, añadió que “participar de esta Conferencia fue un gran desafío, y obtener feedback de investigadores senior asociados a mi campo fue muy valioso”.

Las sesiones con estudiantes fueron auspiciadas por el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad (CAPES UC), el cual cuenta con cuatro investigadores asociados a EfD Chile, todos de la línea 7: Felipe Vásquez, Roberto Ponce, Francisco Fernández, Marcela Jaime.

Participación internacional

Asimismo, tres de estos investigadores también participaron del Encuentro Anual de la red EfD, donde presentaron sendos artículos asociados al área de la economía ambiental: “Estimating the Implicit Discount Rate for New Technology Adoption of Wood-Burning Stoves (Vásquez); “Assessing the Use of Pseudo-panels to Estimate the Value of Statistical Life in Developing Countries” (Vásquez y Bratti); «Exploring consistency between stated and revealed behaviors prior the plastic bag ban policy in Chile» (Jaime), y «Mapping Firms adaptive profiles to extreme events considering attitudes, perceptions, and behaviours» (Fernández).

 

Texto: EfD Internacional y Comunicaciones CAPES

Primer Dialogo Sobre la Especie Huemul Macro Zona Argentino-Chilena | 22 al 24 de abril | Vía telemática

La Agrupación Cultural de Protección al Huemul de la Patagonia el próximo 22, 23 y 24 de abril el «Primer Diálogo Sobre la Especie Huemul Macro Zona Argentino-Chilena», que busca entregar y compartir información sobre el estado de protección y conservación de esta emblemática especie amenazada. 

Como una de las instituciones patrocinantes, CAPES participara por medio de dos charlas: la primera, el día jueves 22, denominada “En la búsqueda del estatus inmunológico del Huemul del PNCC: la información disponible y que necesitamos” a de los investigadores María Paz Marzolo y Fernando Mardones. 

Asimismo, el próximo sábado 24, será el turno de la profesional CAPES, Gabriela Flores, quien dictará una charla titulada «Propuesta de investigación colaborativa e interdisciplinaria Equipo UC Una Salud Huemul”.

El encuentro será transmitido a través del Facebook Live de la agrupación organizadora. Para más información, pueden visitar el perfil de ésta en Facebook.

Aquellos interesados pueden inscribirse en la actividad en este enlace.

Texto: Comunicaciones CAPES

COVID-19 y el desafío de los modelos matemáticos para predecir la pandemia

Un trabajo del investigador CAPES Gonzalo Ruz evaluó la capacidad de un modelo dinámico usado comúnmente en epidemiología para anticipar correctamente el desarrollo y avance de la actual pandemia, proponiendo, asimismo una alternativa a la hora de estimar sus parámetros.

Desde el siglo pasado, los modelos matemáticos que predicen comportamientos de grupos humanos han apoyado a disciplinas tan diversas como la ecología, la medicina, la economía o la antropología, en la comprensión de las dinámicas detrás de distintos procesos sociales, incluida la transmisión de enfermedades.

Hace casi 100 años, los científicos escoceses William Ogilvy Kermack y Anderson Gray McKendrick introdujeron uno de estos modelos para el seguimiento específico de epidemias, conocido como modelo SIR para enfermedades infecciosas. Hoy, este modelo (y sus variantes) es uno de los más usados a la hora de predecir el comportamiento de la pandemia de COVID-19 en el mundo, poniendo a prueba su eficacia para generar planes y medidas que combatan satisfactoriamente el contagio.

Gonzalo Ruz, investigador del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, y profesor de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez, es uno de los investigadores interesados en estudiar el desempeño de este modelo en un escenario tan complejo como el de la actual pandemia, por lo que conversamos con él acerca de una de sus últimas publicaciones sobre el SIR y el COVID-19 en Chile.

Entendiendo el modelo SIR

Lo primero que hace Ruz es explicarnos qué es el modelo epidemiológico SIR y cómo funciona: “El modelo SIR, que es la sigla para Susceptible, Infectada y Recuperada, se rige por tres variables: I (t) representa el número de individuos «infectados» en función del tiempo, S (t) o el número de individuos “susceptibles” a la enfermedad y que pueden ser «infectados» en el momento t, y R (t) = N −S (t) −I (t) el número de individuos “recuperados” en el tiempo t. El modelo consta de dos ecuaciones diferenciales ordinarias que contienen parámetros que deben ser estimados a partir de los datos del fenómeno a modelar”, explica.

El modelo SIR también se ha utilizado para comprender de mejor manera la evolución de fenómenos sociales como los disturbios raciales de la década de los 60 en ciudades de Estados Unidos como Los Ángeles, Detroit y Washington DC o para describir los disturbios sucedidos en Francia en 2005 o en Chile en 2019.

¿Por qué son útiles estos modelos matemáticos dinámicos para predecir diversos fenómenos? El profesor Ruz plantea que “los sistemas dinámicos se usan para modelar una gran variedad de comportamientos dinámicos de diversos dominios tales como: mecánico, circuitos eléctricos, huracanes, protestas sociales y también pandemias. Al tener un modelo que logra emular el comportamiento observado, ese modelo se puede utilizar, con cierto grado de certeza, para fines predictivos y de esa forma “saber” el comportamiento futuro para, por ejemplo, poder tomar alguna acción si fuera necesaria”.

Junto al investigador de la UAI, Sergio Rica, Ruz es el co-autor del paper “Estimating SIR model parameters from data using differential evolution: an application with COVID-19 data”, un trabajo presentado en la conferencia internacional Computational Intelligence in Bioinformatics and Computational Biology  (CIBCB) del IEEE (Institute of Electrical and Electronics Engineers) en 2020 y, que propuso desarrollar y validar un método para inferir los parámetros del modelo SIR a partir de datos, en particular, los contagios de COVID-19 en la Región Metropolitana.

Abordando problemas complejos

El pronóstico del tiempo, los sistemas biológicos, la epidemiología o los mercados financieros son sistemas complejos y dinámicos en los que el ajuste de los parámetros para poder estudiarlos es muy relevante. El artículo analiza el modelo epidemiológico SIR -Susceptible-Infectado-Recuperado- desde dos perspectivas. Primero se derivó una representación alternativa reduciéndolo a una ecuación diferencial que modela el número acumulado de casos infectados en función del tiempo. Luego se recurrió a un enfoque de evolución diferencial para estimar los parámetros de este modelo dinámico a partir de los datos de COVID-19 de la Región Metropolitana.

En cuanto a los resultados obtenidos, “se pudo demostrar que el método de inferencia, basado en computación evolutiva, fue capaz de encontrar soluciones mejores que otros métodos existentes. En particular, se obtiene un orden de magnitud menos de error y dos ordenes de magnitud más rápido para encontrar una solución, cuando se comparaba con otro método previamente publicado”, asegura el investigador.

Ruz aclara que “lo que presentamos es un método para estimar los parámetros del modelo SIR y no un nuevo modelo. Los resultados reportados son preliminares debido a que la publicación corresponde a un paper de conferencia internacional. Existen muchas variantes del modelo SIR, más sofisticadas que logran capturar de mejor manera el fenómeno. La idea es poder probar el método en estos modelos más complejos. De esta forma, poder hacer mejores predicciones sobre la evolución de las y los contagiados”.

De esta manera la matemática de sistemas complejos se pone al servicio del estudio de la dinámica de contagios en una pandemia, para poder realizar predicciones más rápidas y certeras de la evolución de la enfermedad entre la población.

 

Texto: Comunicaciones CAPES

CAPES lanza extenso repositorio de referencias de vertebrados en Chile

Construir colecciones de referencias, formar alianzas de trabajo, colaborar con etiquetas o nuevas referencias, son algunas de las funciones que permite la nueva plataforma, que recoge más de 7 mil citas de fauna nacional en publicaciones académicas.

El registro más antiguo catalogado por el nuevo Repositorio de Citas Bibliográficas de Vertebrados Chilenos es el de un lobo fino de Juan Fernández divisado por el almirante y aristócrata británico George Anson hacia el final de su expedición alrededor del mundo, entre los años 1740 y 1744. Así al menos lo documenta la traducción al francés de los viajes de Anson, Voyage Autour Du Monde, donde se describe a estos otrora numerosos habitantes del archipiélago como “malhumorados y difíciles de despertar”.

Este es uno de los tantos tesoros que contiene este nuevo repositorio virtual y participativo, el cual reúne 20 años de trabajo de búsqueda y clasificación de miles de referencias de fauna chilena aparecidas en revistas científicas desde el siglo XVIII a la fecha. La plataforma tiene por objetivo promover y potenciar el estudio de vertebrados de nuestro territorio, a través de la filosofía de datos y el código abierto, permitiendo la contribución de cualquier investigador a la colección.

La iniciativa, liderada por el profesional del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad UC (CAPES), Enrique Silva Aránguiz, comenzó el año 2000 como una colección personal de citas de vertebrados chilenos recopiladas por el biólogo. En una primera etapa, la compilación fue publicada y actualizada hasta el año 2014 en el sitio web del ya desaparecido Center for Advanced Studies in Ecology and Biodiversity (CASEB), año en que debió ser dada de baja por falta de recursos. No obstante, el trabajo de recopilación nunca se detuvo, y en 2020 se comenzó a trabajar en una nueva versión de este repositorio, considerando nuevas herramientas y mejoras a nivel de usuario.

Esta nueva edición del repositorio se lanzó en marzo de este año con más de 7 mil citas de investigaciones de animales habitantes de nuestro territorio, comenzando por el lobo marino descrito por Anson, y abarcando aves, micromamíferos, carnívoros, ungulados, murciélagos, reptiles, mamíferos marinos, conejos e incluso especies exóticas invasoras. La plataforma permite que los usuarios construyan y gestionen colecciones personalizadas de referencias; administren sus carpetas creando sus propios sistemas de clasificación; creen equipos de trabajo para construir colecciones de referencia de forma colaborativa; participar en la clasificación de la colección general; apoyar en el etiquetado de referencias; aportando nuevas referencias; y haciendo observaciones y sugerencias de mejoras.

“En la colección de referencias de vertebrados de Chile (CVCh) nos hemos propuesto incorporar a la comunidad en el mantenimiento y profundización de la calidad de la colección. Este es un gran desafío”, puntualiza Silva.

La obra, financiada por el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad (CAPES), a pocos días de cumplir un mes de funcionamiento, ya cuenta con una comunidad de usuarios con alrededor de sesenta visitas diarias, cifra que su creador espera vaya creciendo en el tiempo.

Accede a  www.cvch.cl.

 

Texto: Comunicaciones CAPES
Foto: Bruno Savelli

Interacciones entre especies determinarían los efectos de las lluvias en ecosistemas áridos

Un equipo internacional compuesto por el investigador CAPES Ariel Farías, demostró cómo la respuesta de los matorrales semiáridos a la variabilidad en las lluvias depende de las interacciones complejas entre las plantas y animales que viven en él.

En el estudio, publicado en la revista científica Ecological Monographs, se analizaron 25 años de observaciones en uno de los experimentos de campo más ambiciosos del mundo, el más longevo del Hemisferio Sur.

Un equipo científico internacional estudió cómo depredadores, pequeños roedores y plantas modulan el efecto de las lluvias sobre la vegetación semiárida.

El estudio, co-escrito por el investigador CAPES, Ariel Farías, se valió de un ambicioso experimento efectuado entre investigadores chilenos y estadounidenses en el norte chileno (uno de los ecosistemas más áridos del mundo), quienes, a lo largo de 30 años, manipularon la presencia de herbívoros y carnívoros en la región para entender cómo determinan la respuesta de la vegetación a las lluvias.

“Este experimento demostró que los roedores y plantas responden positivamente a la lluvia, pero en el caso de las plantas perennes y los arbustos, su expansión depende de la competencia con las plantas anuales, el efecto herbívoro de los roedores e, indirectamente, el efecto de los depredadores carnívoros, que no sólo comen roedores, sino que también provocan un cambio en la conducta, forrajeo y uso que los roedores hacen del matorral” explicó Farías, también académico del Centro Universitario Regional Este (CURE) de la Universidad de la República (Uruguay).

Los resultados de este estudio experimental, efectuado en el matorral semiárido del Parque Nacional Bosque Fray Jorge, ponen de relieve que los seres vivos de ambientes áridos responden a la variabilidad del clima incorporando complejas interacciones a través de todos los niveles tróficos del sistema, que en ultimo termino influyen en uno de los elementos aparentemente más estables de la vegetación semiárida; los arbustos.

“Se sabe que las lluvias son importantes en las zonas secas, pero conocemos muy poco sobre el papel que juegan las plantas y los animales en las respuestas a largo plazo que tienen los ecosistemas áridos a las precipitaciones, especialmente los arbustos” puntualizó la coautora del artículo Cristina Armas.

Por su parte, la investigadora del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), Aurora Gaxiola, comentó que “la mayoría de los estudios sobre ecosistemas áridos considera a la vegetación arbustiva como algo estable, ya que en estas especies longevas y de lento crecimiento es difícil detectar cambios si se estudian por poco tiempo. Sin embargo, los datos de largo plazo nos permitieron identificar cambios interanuales en la cobertura arbustiva”.

Ante el cambio climático global, comprender cómo las interacciones entre los organismos median las respuestas de la vegetación de los ecosistemas áridos frente a la variabilidad climática es esencial para gestionar adecuadamente la conservación de la biodiversidad de estos medios, comentan los autores en el estudio, publicado recientemente en la revista Ecological Monographs.

Por su parte, los investigadores que iniciaron el experimento en Fray Jorge en 1989, Julio Gutiérrez, Peter Meserve y Douglas Kelt, se mostraron honrados por la utilidad que, tres décadas después, sigue teniendo este estudio de largo plazo. “Cuando comenzamos esta aventura científica, nunca imaginamos que iba a crecer de esta forma. Con el correr del tiempo se formó un equipo muy diverso de profesionales especializados en distintas disciplinas, de varios continentes y de ya varias generaciones. Este trabajo ha formado una escuela de cómo hacer ciencia en equipo”.

 

Texto: Comunicaciones CAPES e IEB
Foto: Paula Díaz

Reporte GAMA revela drástica caída de la actividad legislativa ambiental en 2020

Así lo consigna el “Reporte Anual de Votaciones Ambientales” publicado por el Grupo Asesor en Medio Ambiente de la Universidad Católica, el cual evaluó el desempeño legislativo de los parlamentarios en materia medioambiental de los últimos 12 meses.

El Grupo Asesor en Medio Ambiente, GAMA UC, publicó este miércoles los resultados de la 15° versión de su “Reporte Anual de Votaciones Ambientales”, fruto del proyecto que busca aumentar la transparencia y el acceso a la información del trabajo parlamentario en materia ambiental a través del seguimiento y la evaluación anual de sus votaciones en leyes de relevancia ambiental.

Para la directora del proyecto e investigadora de CAPES y CESIEP, Dra. Francisca Reyes, “sin duda este fue un año duro para los avances de la agenda ambiental en el Congreso”. Además de la “escasa actividad legislativa, el tercer año de mandato del Presidente Piñera termina con grandes pendientes, como la aprobación del proyecto de ley que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas y el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (actualmente en su última instancia en el Congreso), proyecto clave para la institucionalidad ambiental del país que lleva en la práctica una década tramitándose”.

Sin embargo, agregó que “es importante destacar el avance que significa el ingreso e inicio de la tramitación del Proyecto de ley que fija Ley Marco de Cambio Climático, el que tiene el gran desafío de incorporar el gran número de indicaciones realizadas para seguir avanzando en su tramitación”.

Las claves del reporte

A días de haberse cumplido el tercer año de gobierno del presidente Piñera, el reporte consigna que en este tiempo se votaron 12 proyectos de ley en materia ambiental (7 menos que en el período anterior), al tiempo que solamente 22 proyectos de este tipo fueron ingresados para tramitación (56% menos que durante el periodo anterior). De éstos, 20 nacieron de la iniciativa de parlamentarios en la forma de mociones.

El documento también destaca que durante el periodo analizado solo se aprobó una ley de la República —la que establece el Estatuto Chileno Antártico— cuya tramitación se alargaba desde el año 2014. Aun así, los revisores enfatizaron que esta ley es sólo parcialmente beneficiosa para el medio ambiente, con tiene una relevancia ambiental calificada como baja.

El informe también notó que, a pesar de la escasa actividad legislativa en temáticas ambientales, se observa un alza en proyectos de ley que responden a compromisos y desafíos de relevancia ambiental identificados oficialmente por el Gobierno (17 compromisos ambientales tuvieron una respuesta legislativa) comparado con solamente 10 en el periodo anterior.

Este año estudiado estuvo marcado por un alza importante en los proyectos en temas energéticos, donde de los 12 proyectos votados, 4 correspondieron a esta área: propuestas sobre eficiencia energética, concesiones de energía geotérmica para el desarrollo de proyectos, prohibición en el uso de calefacción domiciliaria a leña en lugares declarados como zonas saturadas, y regulación de la instalación y funcionamiento de centrales termoeléctricas a carbón. Lo anterior —junto a la votación del Proyecto de ley que fija la Ley Marco de Cambio Climático— marca un giro en la agenda ambiental que, creen los autores, responde a los compromisos internacionales del país de reducir sus emisiones y descarbonizar la matriz energética.

Respecto al comportamiento parlamentario, en el Senado se registró un aumento de 10 senadores con “perfil verde” en 2019-2020, a 33 en el periodo 2020-2021. En cuanto a los diputados y diputadas, este perfil aumentó de 87 a 96 entre un período y otro. Además, el reporte muestra que habiendo parlamentarios “indiferentes”, —es decir, que se ausentan sin justificación— a más de un tercio de las votaciones de relevancia ambiental emitidas en los últimos 12 meses. En total, se reportaron 4 senadores y 6 diputados y diputadas con ese perfil.

El “Reporte Anual de Votaciones Ambientales” es una publicación del Proyecto Votaciones Ambientales del Grupo Asesor en Medio Ambiente, GAMA, integrado por once académicos de distintas áreas disciplinarias de la UC, perteneciente a siete facultades e institutos de la universidad. La iniciativa es financiada por el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES UC, y apoyada por el Instituto de Ciencia Política de la UC.

Para más información, descarga el reporte desde su sitio web.

 

Texto: Comunicaciones CAPES y CESIEP