Investigadora CAPES expone en Congreso Mundial de Apicultura

Patricia Aldea, investigadora de la línea 3 de CAPES sobre fisiología del cambio global, participó entre los días 8 y 12 de septiembre del 46° Congreso Internacional de Apicultura, realizado en Montreal, Canadá.

El Congreso, organizado por la Federación Internacional de Asociaciones Apicultoras (Apimondia), reúne a diversos actores internacionales del mundo de la apicultura (producción y manejo de abejas melíferas y asiáticas) y la meliponicultura (abejas sin aguijón), provenientes tanto del ámbito académico como del económico, incluyendo científicos, productores, comerciantes, extensionistas, asesores, estudiantes, etc.

En la oportunidad, Aldea presentó parte de los resultados de su tesis de doctorado, la cual busca determinar cómo ciertos aspectos del calentamiento global podrían afectar la relación entre las abejas y las enfermedades parasitarias que las afectan, poniendo en riesgo, eventualmente, su supervivencia.

La médica veterinaria también participó de un workshop cuyo objetivo fue la generación de un plan estratégico de seguimiento sanitario de colmenas, organizado por el Ministerio de Agricultura de Canadá y diversas universidades de América.

Más allá de elogiar la organización de evento y la calidad de sus charlas, Aldea valoró la experiencia adquirida durante su visita. “Estas actividades son muy enriquecedoras para conocer lo que se está haciendo hoy en investigación y extensión en el campo de la apicultura y el estudio de las abejas. La generación de redes y contactos nuevos, así como el fortalecimiento de los que ya he ido generando con el tiempo, es lo que más valoro y rescato. Es muy motivante ver cómo se avanza y a la vez, entender que queda tanto por aprender y nuevas preguntas por resolver” señaló.

La presentación de la investigadora tuvo una amplia recepción entre los asistentes. La mayoría de las preguntas durante su exposición giraron en torno a la especial situación socio ambiental que vive Chile (con fenómenos como la sequía, los incendios, y la pérdida de la oferta y calidad floral) y cómo esta realidad ha impactado en la sustentabilidad del rubro apicultor, la condición de salud de las abejas de producción, entre otros ámbitos.

“Además” nos contó Aldea, “tuve la oportunidad de conversar con un investigador que ha publicado respecto al efecto potencial de los patógenos en la condición de las abejas, pero en su caso, esta aproximación ha sido más bien en un marco teórico y nosotros, con nuestros resultados, estamos entregando antecedentes reales. Espero poder presentar más resultados en Congresos nacionales e internacionales los meses siguientes”.

Actualmente, y paralelo a su trabajo en CAPES, Aldea se desempeña como directora del Centro de Emprendimiento Apícola de la Universidad Mayor (CEAPIMAYOR). Su área de trabajo se centra en la biología de las abejas y sus principales patógenos en un contexto de cambio climático y calentamiento global. Su más reciente publicación, “Ocurrencia, prevalencia y carga viral de variantes virales de ala deformada en colonias de Apis mellifera en Chile” (Occurrence, prevalence and viral load of deformed wing virus variants in Apis mellifera colonies in Chile), revisa la presencia de este virus en colmenares nacionales y cataloga su impacto a lo largo de cada región geográfica.

En esta versión, el Congreso contó con la presencia de más de 5,500 asistentes de todo el mundo, quienes escucharon los avances en esta importante área, conocer nuevas tecnologías, técnicas, herramientas e insumos asociados a la apicultura, discutir nuevas estrategias, y más. Su objetivo principal es generar una instancia de interconexión entre los distintos actores del rubro apícola desde la academia hasta el productor y comerciante.

Investigadora CAPES expone en Congreso Mundial de Apicultura

Patricia Aldea, investigadora de la línea 3 de CAPES sobre fisiología del cambio global, participó entre los días 8 y 12 de septiembre del 46° Congreso Internacional de Apicultura, realizado en Montreal, Canadá.

El Congreso, organizado por la Federación Internacional de Asociaciones Apicultoras (Apimondia), reúne a diversos actores internacionales del mundo de la apicultura (producción y manejo de abejas melíferas y asiáticas) y la meliponicultura (abejas sin aguijón), provenientes tanto del ámbito académico como del económico, incluyendo científicos, productores, comerciantes, extensionistas, asesores, estudiantes, etc.

En la oportunidad, Aldea presentó parte de los resultados de su tesis de doctorado, la cual busca determinar cómo ciertos aspectos del calentamiento global podrían afectar la relación entre las abejas y las enfermedades parasitarias que las afectan, poniendo en riesgo, eventualmente, su supervivencia.

La médica veterinaria también participó de un workshop cuyo objetivo fue la generación de un plan estratégico de seguimiento sanitario de colmenas, organizado por el Ministerio de Agricultura de Canadá y diversas universidades de América.

Más allá de elogiar la organización de evento y la calidad de sus charlas, Aldea valoró la experiencia adquirida durante su visita. “Estas actividades son muy enriquecedoras para conocer lo que se está haciendo hoy en investigación y extensión en el campo de la apicultura y el estudio de las abejas. La generación de redes y contactos nuevos, así como el fortalecimiento de los que ya he ido generando con el tiempo, es lo que más valoro y rescato. Es muy motivante ver cómo se avanza y a la vez, entender que queda tanto por aprender y nuevas preguntas por resolver” señaló.

La presentación de la investigadora tuvo una amplia recepción entre los asistentes. La mayoría de las preguntas durante su exposición giraron en torno a la especial situación socio ambiental que vive Chile (con fenómenos como la sequía, los incendios, y la pérdida de la oferta y calidad floral) y cómo esta realidad ha impactado en la sustentabilidad del rubro apicultor, la condición de salud de las abejas de producción, entre otros ámbitos.

“Además” nos contó Aldea, “tuve la oportunidad de conversar con un investigador que ha publicado respecto al efecto potencial de los patógenos en la condición de las abejas, pero en su caso, esta aproximación ha sido más bien en un marco teórico y nosotros, con nuestros resultados, estamos entregando antecedentes reales. Espero poder presentar más resultados en Congresos nacionales e internacionales los meses siguientes”.

Actualmente, y paralelo a su trabajo en CAPES, Aldea se desempeña como directora del Centro de Emprendimiento Apícola de la Universidad Mayor (CEAPIMAYOR). Su área de trabajo se centra en la biología de las abejas y sus principales patógenos en un contexto de cambio climático y calentamiento global. Su más reciente publicación, “Ocurrencia, prevalencia y carga viral de variantes virales de ala deformada en colonias de Apis mellifera en Chile” (Occurrence, prevalence and viral load of deformed wing virus variants in Apis mellifera colonies in Chile), revisa la presencia de este virus en colmenares nacionales y cataloga su impacto a lo largo de cada región geográfica.

En esta versión, el Congreso contó con la presencia de más de 5,500 asistentes de todo el mundo, quienes escucharon los avances en esta importante área, conocer nuevas tecnologías, técnicas, herramientas e insumos asociados a la apicultura, discutir nuevas estrategias, y más. Su objetivo principal es generar una instancia de interconexión entre los distintos actores del rubro apícola desde la academia hasta el productor y comerciante.

Investigadora CAPES se adjudica Fondecyt de Iniciación

Los resultados del concurso Fondecyt de Iniciación publicados el pasado 30 de septiembre trajeron buenas noticias para Grisel Cavieres y CAPES. La fisióloga evolutiva e investigadora de nuestro Centro recibió financiamiento para el desarrollo de un proyecto de investigación que tendrá por objetivo estudiar la adaptación y evolución de los organismos sometidos a ambientes con alta variabilidad de temperatura.

Con el título “Plasticidad trans e inter-generacional y ambientes térmicos fluctuantes: desde moléculas hasta fisiología y adecuación biológica” (Transgenerational and within-generation plasticity in fluctuating thermal environments: from molecules to physiology and fitness), el proyecto evaluará cómo la exposición a entornos térmicos cada vez más estresantes —causados en gran medida por el cambio climático— afecta a los organismos dentro de una generación y en las generaciones posteriores, al tiempo que analizará cómo las condiciones ambientales experimentadas durante su desarrollo (ontogenia), afectarán sus niveles y patrones de integración fenotípica.

Para ello, Cavieres y su equipo usarán como objeto de estudio a la mosca de la fruta (Drosophila melanogaster), una especie que, en palabras de la investigadora “sirve como un buen modelo para evaluar hipótesis sobre cambio climático, pues su bioquímica y fisiología ha sido extensamente estudiada y su respuesta fenotípica a temperatura del ambiente y otros factores climáticos es bien conocida”.

Esta investigación, que tendrá una duración de 3 años, es la continuación del trabajo que Cavieres viene realizando como investigadora desde 2013. “El proyecto es la extensión a natural de mi trabajo previo sobre los efectos ontogeneticos y transgeneracionales del estrés térmico en curvas de rendimiento de esta especie, así que estoy contenta de poder seguir en esta línea”.

Cavieres es doctora en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Chile. Desde 2005, dedica su trabajo al entendimiento de las causas y consecuencias de la variación fisiológica en organismos, y en los últimos años, al rol que juega la variabilidad climática sobre la fisiología energética y termorregulatoria de animales y las consecuencias ecológicas de estos cambios.

Licenciada en Educación en Biología, ingresó como posdoctorante a CAPES en 2015. Desde entonces, ha sido autora de seis publicaciones y colaborado en tres capítulos de libros como parte del Centro. Actualmente, es co-investigadora de otros dos proyectos de investigación: un proyecto Fondecyt Regular sobre niveles de integración biológica, rendimiento término y respuesta ectotérmica en ambientes variables, y un proyecto FIA sobre desarrollo de modelos fisiológicos predictivos para plagas de importancia en la agricultura chilena.

El concurso Fondecyt de Iniciación financia proyectos de investigación en todas las áreas del conocimiento para investigadores que inician su carrera científica. Este año, 379 proyectos fueron adjudicados, equivalentes al 33,5% de las postulaciones recibidas.

Investigadora CAPES se adjudica Fondecyt de Iniciación

Los resultados del concurso Fondecyt de Iniciación publicados el pasado 30 de septiembre trajeron buenas noticias para Grisel Cavieres y CAPES. La fisióloga evolutiva e investigadora de nuestro Centro recibió financiamiento para el desarrollo de un proyecto de investigación que tendrá por objetivo estudiar la adaptación y evolución de los organismos sometidos a ambientes con alta variabilidad de temperatura.

Con el título “Plasticidad trans e inter-generacional y ambientes térmicos fluctuantes: desde moléculas hasta fisiología y adecuación biológica” (Transgenerational and within-generation plasticity in fluctuating thermal environments: from molecules to physiology and fitness), el proyecto evaluará cómo la exposición a entornos térmicos cada vez más estresantes —causados en gran medida por el cambio climático— afecta a los organismos dentro de una generación y en las generaciones posteriores, al tiempo que analizará cómo las condiciones ambientales experimentadas durante su desarrollo (ontogenia), afectarán sus niveles y patrones de integración fenotípica.

Para ello, Cavieres y su equipo usarán como objeto de estudio a la mosca de la fruta (Drosophila melanogaster), una especie que, en palabras de la investigadora “sirve como un buen modelo para evaluar hipótesis sobre cambio climático, pues su bioquímica y fisiología ha sido extensamente estudiada y su respuesta fenotípica a temperatura del ambiente y otros factores climáticos es bien conocida”.

Esta investigación, que tendrá una duración de 3 años, es la continuación del trabajo que Cavieres viene realizando como investigadora desde 2013. “El proyecto es la extensión a natural de mi trabajo previo sobre los efectos ontogeneticos y transgeneracionales del estrés térmico en curvas de rendimiento de esta especie, así que estoy contenta de poder seguir en esta línea”.

Cavieres es doctora en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Chile. Desde 2005, dedica su trabajo al entendimiento de las causas y consecuencias de la variación fisiológica en organismos, y en los últimos años, al rol que juega la variabilidad climática sobre la fisiología energética y termorregulatoria de animales y las consecuencias ecológicas de estos cambios.

Licenciada en Educación en Biología, ingresó como posdoctorante a CAPES en 2015. Desde entonces, ha sido autora de seis publicaciones y colaborado en tres capítulos de libros como parte del Centro. Actualmente, es co-investigadora de otros dos proyectos de investigación: un proyecto Fondecyt Regular sobre niveles de integración biológica, rendimiento término y respuesta ectotérmica en ambientes variables, y un proyecto FIA sobre desarrollo de modelos fisiológicos predictivos para plagas de importancia en la agricultura chilena.

El concurso Fondecyt de Iniciación financia proyectos de investigación en todas las áreas del conocimiento para investigadores que inician su carrera científica. Este año, 379 proyectos fueron adjudicados, equivalentes al 33,5% de las postulaciones recibidas.

Ecología de un estallido socialEcology of a social uprising

Por su complejidad, entender las dinámicas que explican fenómenos como el estallido popular de los últimos días, demanda mirar la crisis social y política que la genera desde diversos puntos de vista y aproximaciones disciplinarias.
Incluso una ciencia natural como la ecología, dedicada a desentrañar los patrones que gobiernan las interacciones entre ambientes y organismos en la naturaleza, puede ser de ayuda a la hora de comprender el alcance y profundidad de esta crisis.

Al menos así lo cree el biólogo Manuel Muñoz, investigador de CAPES, quien dedica su trabajo a estudiar la emergencia de conflictos sociales e inestabilidad política en nuestro país usando para ello modelos de análisis de poblaciones y principios de la ecología como la competencia, y la cooperación.

Causas estructurales

Muñoz se basa en un modelo matemático creado por el científico ruso americano Peter Turchin y basado en la “Teoría Demográfica Estructural” de Jack Goldstone, para determinar en qué medida los conflictos sociales ocurridos en Chile a lo largo de su historia son consecuencia de períodos de tensión política acumulada, estudiando tres variables demográficas y económicas específicas: la elite, la población general, y el Estado.

A partir de estas variables, el investigador explica que el conflicto actual puede tener sus raíces en uno de estos procesos de tensión iniciados a comienzos de los años ochenta, y caracterizado por un “aumento de la tensión dentro de la elite chilena, producido, por un lado, por un incremento drástico en su tamaño, y por otro, por la incapacidad del sistema para proveer los recursos que demanda”.

Este proceso, relata, “produce lo que en términos de ecología de poblaciones se conoce como un incremento de la competencia al interior de ese sector, directa consecuencia de la lucha por estos recursos limitados, y una disminución en la capacidad de cooperación de estos sectores. Esa mayor tensión en la elite también implica que hay varios sectores aspirantes a ese estilo de vida (los sectores medios) que empiezan a ver insatisfechas sus expectativas”.

Otro fenómeno observable, según Muñoz, “es el aumento paulatino de la tensión en la población general (es decir, no perteneciente a la elite) que ya venía sucediendo desde los setenta, y apreciable en la caída de la mediana en los ingresos medios de este grupo mayoritario del país”, relata.

Detonantes

El también estudiante de doctorado de la Universidad Católica de Chile cree que estas dos tensiones, agravadas probablemente por una caída en el crecimiento económico de Chile y en la confianza de las personas en las instituciones (tensionando a un Estado que hasta 2010 parecía fuerte), han formado “un coctel que produce mayor vulnerabilidad en la sociedad chilena y propicia mayores eventos de inestabilidad”.

En opinión de Juan Pablo Luna, cientista político de la Universidad Católica y también investigador CAPES, estos estados de tensión propician la rápida escalada de eventos que, en otro contexto, podrían no tener mayor impacto. El mejor ejemplo, para él, es lo ocurrido la semana pasada respecto del alza del pasaje: “Lo que allí pasó es que, gatilladas por cosas que parecen relativamente menores, como la protesta por el pasaje, empiezan a verse una serie de reacciones y contrarreacciones que en muy poco tiempo escalan el conflicto” dice.

Otra de las particularidades de este proceso, en parecer de Luna, es el carácter amplio y acéfalo del movimiento que lo conduce. “Son múltiples expresiones de múltiples descontentos que no tienen vocero, y por tanto es muy difícil para el Gobierno canalizar el malestar y apaciguarlo, pues no tienen con quién dialogar”.

Posibles salidas

Para Muñoz, el proceso vivido actualmente tiene similitudes con otros dos momentos recientes de la historia de Chile: el primero, ocurrido entre los años sesenta y 1975, y luego otro a finales de los ochenta. “Ambos procesos”, dice, “terminaron con un cambio de régimen a nivel institucional; una dictadura en el primer caso, y el regreso a la democracia en el segundo”.

¿Pueden darnos estos ciclos pistas sobre lo que puede venir?

“Es difícil”, responde, “este tipo de modelos sólo permiten predecir los momentos máximos cuando se produce una mayor acumulación de tensión, y por ende un estado de mayor vulnerabilidad, donde pequeñas perturbaciones pueden generar conflictos de violencia política. El modelo permite la búsqueda de causas estructurales más que de detonantes o posibles salidas.”

Para Juan Pablo Luna, lo difícil de este tipo de modelos es explicar cuándo y por qué se producen los estallidos sociales, “y en general esas explicaciones son caóticas, muy coyunturales”, argumenta. “Es bastante impredecible lo que puede pasar. Parte de las limitaciones que tenemos como científicos es entender estas espirales de corto plazo. Lo más probable es que el movimiento se vaya desgastando con el paso de los días, con la represión y el propio desgaste que éstos tienen”.

“No obstante”, acota, “tampoco hay que descartar otro tipo de escenarios; hay lugares donde este tipo de acontecimientos ha terminado en elecciones anticipadas, en otros casos en un juicio político a los presidentes, en otro con irrupciones autoritarias, y en otros, muy raros, se logra apaciguar el descontento y generar espacios de diálogo social que permiten canalizar y solucionar las tensiones estructurales que la sociedad chilena tiene desde hace tanto tiempo, y que el estudio de Manuel refleja bien”.

Muñoz sí cree que este tipo de trabajos pueden abrir un espacio para la reflexión: “si uno evalua cómo ha sido la dinámica de la tensión incorporando al mismo tiempo factores históricos e institucionales, puede eventualmente encontrar prácticas que resistencia y resiliencia de las sociedades para superar o liberar de mejor manera las tensiones, sin necesidad de producir altos niveles de violencia o conflictividad. Pero falta estudiar mejor esos episodios y su contexto histórico”.

Ecología de un estallido social

Por su complejidad, entender las dinámicas que explican fenómenos como el estallido popular de los últimos días, demanda mirar la crisis social y política que la genera desde diversos puntos de vista y aproximaciones disciplinarias.
Incluso una ciencia natural como la ecología, dedicada a desentrañar los patrones que gobiernan las interacciones entre ambientes y organismos en la naturaleza, puede ser de ayuda a la hora de comprender el alcance y profundidad de esta crisis.

Al menos así lo cree el biólogo Manuel Muñoz, investigador de CAPES, quien dedica su trabajo a estudiar la emergencia de conflictos sociales e inestabilidad política en nuestro país usando para ello modelos de análisis de poblaciones y principios de la ecología como la competencia, y la cooperación.

Causas estructurales

Muñoz se basa en un modelo matemático creado por el científico ruso americano Peter Turchin y basado en la “Teoría Demográfica Estructural” de Jack Goldstone, para determinar en qué medida los conflictos sociales ocurridos en Chile a lo largo de su historia son consecuencia de períodos de tensión política acumulada, estudiando tres variables demográficas y económicas específicas: la elite, la población general, y el Estado.

A partir de estas variables, el investigador explica que el conflicto actual puede tener sus raíces en uno de estos procesos de tensión iniciados a comienzos de los años ochenta, y caracterizado por un “aumento de la tensión dentro de la elite chilena, producido, por un lado, por un incremento drástico en su tamaño, y por otro, por la incapacidad del sistema para proveer los recursos que demanda”.

Este proceso, relata, “produce lo que en términos de ecología de poblaciones se conoce como un incremento de la competencia al interior de ese sector, directa consecuencia de la lucha por estos recursos limitados, y una disminución en la capacidad de cooperación de estos sectores. Esa mayor tensión en la elite también implica que hay varios sectores aspirantes a ese estilo de vida (los sectores medios) que empiezan a ver insatisfechas sus expectativas”.

Otro fenómeno observable, según Muñoz, “es el aumento paulatino de la tensión en la población general (es decir, no perteneciente a la elite) que ya venía sucediendo desde los setenta, y apreciable en la caída de la mediana en los ingresos medios de este grupo mayoritario del país”, relata.

Detonantes

El también estudiante de doctorado de la Universidad Católica de Chile cree que estas dos tensiones, agravadas probablemente por una caída en el crecimiento económico de Chile y en la confianza de las personas en las instituciones (tensionando a un Estado que hasta 2010 parecía fuerte), han formado “un coctel que produce mayor vulnerabilidad en la sociedad chilena y propicia mayores eventos de inestabilidad”.

En opinión de Juan Pablo Luna, cientista político de la Universidad Católica y también investigador CAPES, estos estados de tensión propician la rápida escalada de eventos que, en otro contexto, podrían no tener mayor impacto. El mejor ejemplo, para él, es lo ocurrido la semana pasada respecto del alza del pasaje: “Lo que allí pasó es que, gatilladas por cosas que parecen relativamente menores, como la protesta por el pasaje, empiezan a verse una serie de reacciones y contrarreacciones que en muy poco tiempo escalan el conflicto” dice.

Otra de las particularidades de este proceso, en parecer de Luna, es el carácter amplio y acéfalo del movimiento que lo conduce. “Son múltiples expresiones de múltiples descontentos que no tienen vocero, y por tanto es muy difícil para el Gobierno canalizar el malestar y apaciguarlo, pues no tienen con quién dialogar”.

Posibles salidas

Para Muñoz, el proceso vivido actualmente tiene similitudes con otros dos momentos recientes de la historia de Chile: el primero, ocurrido entre los años sesenta y 1975, y luego otro a finales de los ochenta. “Ambos procesos”, dice, “terminaron con un cambio de régimen a nivel institucional; una dictadura en el primer caso, y el regreso a la democracia en el segundo”.

¿Pueden darnos estos ciclos pistas sobre lo que puede venir?

“Es difícil”, responde, “este tipo de modelos sólo permiten predecir los momentos máximos cuando se produce una mayor acumulación de tensión, y por ende un estado de mayor vulnerabilidad, donde pequeñas perturbaciones pueden generar conflictos de violencia política. El modelo permite la búsqueda de causas estructurales más que de detonantes o posibles salidas.”

Para Juan Pablo Luna, lo difícil de este tipo de modelos es explicar cuándo y por qué se producen los estallidos sociales, “y en general esas explicaciones son caóticas, muy coyunturales”, argumenta. “Es bastante impredecible lo que puede pasar. Parte de las limitaciones que tenemos como científicos es entender estas espirales de corto plazo. Lo más probable es que el movimiento se vaya desgastando con el paso de los días, con la represión y el propio desgaste que éstos tienen”.

“No obstante”, acota, “tampoco hay que descartar otro tipo de escenarios; hay lugares donde este tipo de acontecimientos ha terminado en elecciones anticipadas, en otros casos en un juicio político a los presidentes, en otro con irrupciones autoritarias, y en otros, muy raros, se logra apaciguar el descontento y generar espacios de diálogo social que permiten canalizar y solucionar las tensiones estructurales que la sociedad chilena tiene desde hace tanto tiempo, y que el estudio de Manuel refleja bien”.

Muñoz sí cree que este tipo de trabajos pueden abrir un espacio para la reflexión: “si uno evalua cómo ha sido la dinámica de la tensión incorporando al mismo tiempo factores históricos e institucionales, puede eventualmente encontrar prácticas que resistencia y resiliencia de las sociedades para superar o liberar de mejor manera las tensiones, sin necesidad de producir altos niveles de violencia o conflictividad. Pero falta estudiar mejor esos episodios y su contexto histórico”.

Seminario Internacional «Reintroducción de guanacos en Sudamérica» | 20 de noviembre | Cajón del Maipo

CAPES, junto al Instituto de Ecología y Biodiversidad de la Universidad de Chile y la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Católica, realizarán este 20 de noviembre a las 9:00 hrs. el Seminario Internacional «Reintroducción de guanacos en Sudamérica: oportunidades y desafíos para la conservación de sus ecosistemas». El evento se celebrará en Santuario Cascada de las Ánimas, San Alfonso, Cajón del Maipo (Camino El Volcán 31087). Habrá buses de llegada y de salida desde Casa Central UC (Alameda 440).

Entre los expositores invitados al evento, se encuentran la investigadora Conicet, Celina Flores, especialista en ecología de hábitat y distribución espacio-temporal del guanaco; Alejandro Calderón, encargado del proyecto de reintroducción del guanaco en las Reservas Provinciales «Parque Luro» y «Pichi Mahuida», en Argentina; Meredith Root-Bernstein, del museo del Hombre y el Instituto de Tecnología para las Ciencias de la Vida, Alimentación y Medioambiente​ de París (AgroParisTech), y Ramiro Ovejeros, ecólogo espacial y de poblaciones de la Universidad de Tucumán, Argentina.

Para participar del seminario, escribe a proyectoregenera@gmail.com para incribirte. Cupos limitados.

Seminario Internacional «Reintroducción de guanacos en Sudamérica» | 20 de noviembre | Cajón del Maipo

CAPES, junto al Instituto de Ecología y Biodiversidad de la Universidad de Chile y la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Católica, realizarán este 20 de noviembre a las 9:00 hrs. el Seminario Internacional «Reintroducción de guanacos en Sudamérica: oportunidades y desafíos para la conservación de sus ecosistemas». El evento se celebrará en Santuario Cascada de las Ánimas, San Alfonso, Cajón del Maipo (Camino El Volcán 31087). Habrá buses de llegada y de salida desde Casa Central UC (Alameda 440).

Entre los expositores invitados al evento, se encuentran la investigadora Conicet, Celina Flores, especialista en ecología de hábitat y distribución espacio-temporal del guanaco; Alejandro Calderón, encargado del proyecto de reintroducción del guanaco en las Reservas Provinciales «Parque Luro» y «Pichi Mahuida», en Argentina; Meredith Root-Bernstein, del museo del Hombre y el Instituto de Tecnología para las Ciencias de la Vida, Alimentación y Medioambiente​ de París (AgroParisTech), y Ramiro Ovejeros, ecólogo espacial y de poblaciones de la Universidad de Tucumán, Argentina.

Para participar del seminario, escribe a proyectoregenera@gmail.com para incribirte. Cupos limitados.

IX Encuentro Red Internacional de Huertos Educativos, RIHE 2019 | 27 – 30 de noviembre | Campus UC Villarrica

El IX Encuentro de la Red Internacional de Huertos Educativos (RIHE 2019) se desarrollará entre el miércoles 27 de noviembre y el sábado 30 de noviembre del 2019 en el Campus Villarrica de la Universidad Católica de Chile.

La actividad tiene por objetivo visibilizar al huerto agroecológico como un espacio de aprendizaje transdisciplinario, intergeneracional e intercultural; facilitar el intercambio de experiencias y saberes; reafirmar la comunidad internacional de la RIHE, generando espacios de diálogo y articulación en torno a los ejes de acción y conceptos centrales en que se basa la Red, y articular la creación de una Red Nacional de Huertas Educativas en nuestro país.

La versión 2019 de este encuentro también servirá como una oportunidad para celebrar la inauguración de la línea de Educación para la Sustentabilidad del nuevo Complejo Interdisciplinario para el Desarrollo Sustentable (CIDS), a orillas del lago Villarrica.

Huertos educativos

Los huertos educativos, en espacios rurales y urbanos, han ganado mucha atención como una respuesta concreta a las crisis ambientales, alimentarias y de salud. Los huertos son herramientas pedagógicas para la innovación en la educación, que permiten abordar estas problemáticas con un enfoque crítico pero optimista, a la vez que sistémico, transdisciplinario, intergeneracional e intercultural. A través del trabajo en contacto con la naturaleza, los huertos nos re-conectan con nuestras emociones, la tierra, el agua, el aire, los ciclos y ritmos naturales, así como con la diversidad biocultural de los territorios que los cobijan. Los huertos nos recuerdan que somos parte de la naturaleza y nos hacen más conscientes de nuestro cuerpo físico, de la importancia de cuidarlo y nutrirlo bien.

RIHE

La Red Internacional de Huertos Educativos es una agrupación internacional y horizontal de personas, organizaciones e iniciativas comprometidas con los huertos educativos como espacios de aprendizaje vivencial mediante la producción agroecológica de alimentos y la conservación de la agrobiodiversidad.

Más información del evento e inscripciones.