Francisca Blanco y las respuestas de las plantas ante un mundo cambiante

“Siempre me gustaron las plantas, siempre supe que iba a trabajar en esa área en particular” cuenta Francisca Blanco apenas nos sentamos en su oficina, un amplio y luminoso despacho ubicado en la sede República de la Universidad Andrés Bello (UNAB), donde la investigadora CAPES —incorporada al centro en 2019— se desempeña como académica y directora general de Investigación.

Pese a ese temprano interés por el mundo vegetal, para la científica la posibilidad de seguir una carrera en las ciencias biológicas pasó más por la serendipia que por un plan meticulosamente concebido. “Mi mamá, que es enfermera, fue abordada un día por uno de los médicos con los que trabajaba, quien le recomendó la bioquímica como opción académica para su hija” relata, “según él, era la carrera del futuro”.

Intrigada, Blanco tardaría un tiempo en confirmar el pronóstico: “Por la forma en que suelen estar ordenadas las mallas curriculares de los programas de biología, no tuve idea de qué era la bioquímica hasta el segundo o tercer año de la carrera, cuando las líneas de estudio comienzan a especializarse”.

Hoy, sin embargo, la apuesta parece haber dado frutos. La bioquímica y doctora en Ciencia Biológicas de la Universidad Católica es una de las científicas más destacadas en el campo de la biología vegetal, presidiendo, de hecho, la sociedad que agrupa a los especialistas de esta disciplina en Chile, y siendo invitada, recientemente, a integrar la junta directiva de la Global Plant Council.

Desde aquella posición, y sumando su vasta experiencia en el estudio de las estructuras genéticas y moleculares que gobiernan el comportamiento de estos organismos, nos comenta sobre los desafíos de la disciplina y la importancia de avanzar hacia una mirada más sistémica a la hora de entender la forma en que una planta responde a los estímulos —y amenazas— del exterior.

Las plantas contra el mundo

El interés particular de Blanco se centra en estudiar la respuesta de las plantas ante diversos fenómenos ambientales, en especial aquellos que inciden negativamente en su equilibrio interno, ya sea se trate de agentes biológicos como insectos o microorganismos (estrés biótico) o agentes físicos como el frío o el calor (estrés abiótico).

“En ese campo, el estudio de las herramientas moleculares que gobiernan la defensa de las plantas se vuelve fundamental” nos cuenta. “Por ser organismos sésiles, es decir, que no pueden desplazarse, las plantas han desarrollado un grado de sofisticación sorprendente a la hora de resistir los distintos estreses a los que, permanentemente, se ven expuestas”.

Como herederas de uno de los linajes más antiguos del planeta, el abanico de procesos involucrados en la resistencia de las plantas al ambiente externo representa un verdadero modelo de referencia cuando se trata de estudiar el desarrollo de otros sistemas inmunológicos en organismos. “A lo largo de nuestra historia evolutiva, nos damos cuenta de que todos los mecanismos que tienen los seres vivos para generar diversidad genética y finalmente resistir estos cambios, están concentrados en las plantas. Los neurobiólogos suelen decir que las plantas no tienen cerebro, pero son sin duda un sistema altamente especializado: hay conversaciones planta a planta, planta y entorno, hacia arriba y hacia abajo… se integran en ella un sinfín de interacciones complejas”.

Pese a ese grado de sofisticación, las plantas hoy se ven expuestas a condiciones y estresores cada vez más extremos, en buena parte debido a la agudización de fenómenos como el cambio climático. La investigadora nos revela que “el estrés hídrico y el estrés por sequía son hoy realidades globales, que en Chile se manifiestan, por ejemplo, en los frutales ubicados en la zona centro del país (cerezos, manzanos, etc.), los cuales, por el aumento de las temperaturas, no están teniendo las horas de frío que necesitan para sus procesos de floración”.

“Las plantas necesitan ciertas señales ambientales para lograr entender en qué época del año y, por tanto, en qué etapa de sus procesos reproductivos, están. Hay frutales que, por ejemplo, necesitan tener un número de horas de frío para saber que deben dejar la dormancia y florecer, y esas horas de frío ya no se están logrando fácilmente. Entonces, la producción anual a la que estaban acostumbrados quienes cultivan esos frutales ya no se está consiguiendo” ahonda.

Pequeños invasores

Para ayudar tanto a plantas como a agricultores en este complejo escenario, Blanco y su equipo se abocan a estudiar la resistencia vegetal ante agentes exógenos como plagas y bacterias. Entre sus líneas de investigación, se encuentra el trabajo con áfidos o pulgones, insectos que drenan a la planta de su contenido de azúcar, reduciendo el tamaño de sus frutos y afectando la productividad de los campos. “Son insectos generalistas, que comen familias enteras de plantas, por lo que es muy difícil controlarlos. El contagio de un cultivo a otro puede ser muy rápido” afirma.

Lo primero que estos investigadores estudian es la estrategia de alimentación que implementan los áfidos para evadir la maniobra defensiva de la planta, o provocar una respuesta lenta o torpe de su parte.

Luego, analizan los mecanismos y procesos que actúan en este sistema de defensa, en todas las etapas del mismo: “La defensa vegetal tiene varios componentes y áreas de estudio. Uno de ellos es cómo la planta identifica que hay algo exógeno que la está atacando, es decir, cómo reconoce que hay un áfido infectándola y cómo el áfido ha sido estratégico para no ser detectado” comenta Blanco.

La investigadora también se dedica a conocer e identificar las rutas de señalización que se activan en la planta para activar la respuesta defensiva, cómo conversan esas rutas, y qué hormonas se utilizan para priorizar un tipo de respuesta sobre otra. “Estamos identificando toda la cascada de señalización asociada a las hormonas centrales de la defensa” dice “y luego los genes que responden para contrarrestar la infección del patógeno”.

“La planta funciona balanceando e integrando todas las señales externas para entender cómo priorizar una respuesta. Porque si la planta está sujeta a múltiples factores como la radiación, el calor, la falta de agua y un patógeno, ésta debe decidir a qué contesta primero: ¿al calor, al estrés hídrico, al patógeno, a todos en cierta medida? Eso es lo que estamos tratando de desentrañar”.

Una mirada sistémica

Aun cuando la investigación de estas estructuras y procesos internos en la planta ayudan a los biólogos vegetales como Blanco a entender mejor el comportamiento de estos organismos, la también investigadora del Centro de Biotecnología Vegetal de la UNAB cree necesario integrar esta mirada especializada con el estudio de los otros seres y sistemas que participan en estas dinámicas.

“La biología molecular es una herramienta importantísima, pero si no integramos eso con el estudio del ecosistema del que la planta forma parte, preguntándonos con quién está interactuando o por qué tiene esos patógenos y no otros, te pierdes finalmente muchos niveles de información. Por intentar simplificar un sistema, nos estamos perdiendo la conversación entre todos ellos, y la transdisciplinariedad que hace avanzar la ciencia y nos permite tener un impacto mayor” explica.

Esa misma perspectiva multidimensional en el estudio de los sistemas vegetales es lo que motiva a Blanco en esta nueva etapa en CAPES: “Cuando Bernardo (González, investigador principal de la línea 2 del centro), me invitó, fue porque nuestras líneas de investigación hacían mucho sentido juntas. Aparte de los áfidos, yo también estudio la interacción de las plantas con bacterias patógenas, y sin embargo, nunca me había dedicado a ver qué pasa con la bacteria y dentro de ella. Yo siempre he mirado todo desde el punto de vista de la planta”.

La investigadora también explica que, en los últimos años, la tendencia a investigar tanto al sistema vegetal como al verdadero consorcio de organismos que interactúan con él, es cada vez más creciente, aunque aún preliminar. En su opinión, “estamos recién comenzando a entender las complejidades de esas interacciones en el mundo real. Cuando los controles que fijamos en el laboratorio desaparecen, desaparecen también muchos de los pronósticos que hacemos y patrones que observamos en la planta. O sea, no sólo aún sabemos poco de estos comportamientos, sino que, integrados en un sistema más grande, como una huerta, vemos que todo cambia”.

Su apuesta a mediano y largo plazo, es que “cuando tu mires todos los componentes juntos, logres visualizar que hay respuestas que ganan por sobre otras. Cuando logremos identificar cuáles son los nodos para las distintas respuestas de la planta ante un ataque, vamos a poder optimizar los diversos sistemas vegetales. Y ese tipo de conocimientos son los que a la larga se necesitan para avanzar en agricultura inteligente y sustentable y hacer plantas más eficientes en el uso de sus recursos y su energía” concluye.

En sus ratos libres —escasos, de un tiempo a esta parte— Blanco gusta de leer y bailar. Su género literario predilecto son las novelas románticas, y en materia musical, la salsa.

Francisca Blanco y las respuestas de las plantas ante un mundo cambiante

“Siempre me gustaron las plantas, siempre supe que iba a trabajar en esa área en particular” cuenta Francisca Blanco apenas nos sentamos en su oficina, un amplio y luminoso despacho ubicado en la sede República de la Universidad Andrés Bello (UNAB), donde la investigadora CAPES —incorporada al centro en 2019— se desempeña como académica y directora general de Investigación.

Pese a ese temprano interés por el mundo vegetal, para la científica la posibilidad de seguir una carrera en las ciencias biológicas pasó más por la serendipia que por un plan meticulosamente concebido. “Mi mamá, que es enfermera, fue abordada un día por uno de los médicos con los que trabajaba, quien le recomendó la bioquímica como opción académica para su hija” relata, “según él, era la carrera del futuro”.

Intrigada, Blanco tardaría un tiempo en confirmar el pronóstico: “Por la forma en que suelen estar ordenadas las mallas curriculares de los programas de biología, no tuve idea de qué era la bioquímica hasta el segundo o tercer año de la carrera, cuando las líneas de estudio comienzan a especializarse”.

Hoy, sin embargo, la apuesta parece haber dado frutos. La bioquímica y doctora en Ciencia Biológicas de la Universidad Católica es una de las científicas más destacadas en el campo de la biología vegetal, presidiendo, de hecho, la sociedad que agrupa a los especialistas de esta disciplina en Chile, y siendo invitada, recientemente, a integrar la junta directiva de la Global Plant Council.

Desde aquella posición, y sumando su vasta experiencia en el estudio de las estructuras genéticas y moleculares que gobiernan el comportamiento de estos organismos, nos comenta sobre los desafíos de la disciplina y la importancia de avanzar hacia una mirada más sistémica a la hora de entender la forma en que una planta responde a los estímulos —y amenazas— del exterior.

Las plantas contra el mundo

El interés particular de Blanco se centra en estudiar la respuesta de las plantas ante diversos fenómenos ambientales, en especial aquellos que inciden negativamente en su equilibrio interno, ya sea se trate de agentes biológicos como insectos o microorganismos (estrés biótico) o agentes físicos como el frío o el calor (estrés abiótico).

“En ese campo, el estudio de las herramientas moleculares que gobiernan la defensa de las plantas se vuelve fundamental” nos cuenta. “Por ser organismos sésiles, es decir, que no pueden desplazarse, las plantas han desarrollado un grado de sofisticación sorprendente a la hora de resistir los distintos estreses a los que, permanentemente, se ven expuestas”.

Como herederas de uno de los linajes más antiguos del planeta, el abanico de procesos involucrados en la resistencia de las plantas al ambiente externo representa un verdadero modelo de referencia cuando se trata de estudiar el desarrollo de otros sistemas inmunológicos en organismos. “A lo largo de nuestra historia evolutiva, nos damos cuenta de que todos los mecanismos que tienen los seres vivos para generar diversidad genética y finalmente resistir estos cambios, están concentrados en las plantas. Los neurobiólogos suelen decir que las plantas no tienen cerebro, pero son sin duda un sistema altamente especializado: hay conversaciones planta a planta, planta y entorno, hacia arriba y hacia abajo… se integran en ella un sinfín de interacciones complejas”.

Pese a ese grado de sofisticación, las plantas hoy se ven expuestas a condiciones y estresores cada vez más extremos, en buena parte debido a la agudización de fenómenos como el cambio climático. La investigadora nos revela que “el estrés hídrico y el estrés por sequía son hoy realidades globales, que en Chile se manifiestan, por ejemplo, en los frutales ubicados en la zona centro del país (cerezos, manzanos, etc.), los cuales, por el aumento de las temperaturas, no están teniendo las horas de frío que necesitan para sus procesos de floración”.

“Las plantas necesitan ciertas señales ambientales para lograr entender en qué época del año y, por tanto, en qué etapa de sus procesos reproductivos, están. Hay frutales que, por ejemplo, necesitan tener un número de horas de frío para saber que deben dejar la dormancia y florecer, y esas horas de frío ya no se están logrando fácilmente. Entonces, la producción anual a la que estaban acostumbrados quienes cultivan esos frutales ya no se está consiguiendo” ahonda.

Pequeños invasores

Para ayudar tanto a plantas como a agricultores en este complejo escenario, Blanco y su equipo se abocan a estudiar la resistencia vegetal ante agentes exógenos como plagas y bacterias. Entre sus líneas de investigación, se encuentra el trabajo con áfidos o pulgones, insectos que drenan a la planta de su contenido de azúcar, reduciendo el tamaño de sus frutos y afectando la productividad de los campos. “Son insectos generalistas, que comen familias enteras de plantas, por lo que es muy difícil controlarlos. El contagio de un cultivo a otro puede ser muy rápido” afirma.

Lo primero que estos investigadores estudian es la estrategia de alimentación que implementan los áfidos para evadir la maniobra defensiva de la planta, o provocar una respuesta lenta o torpe de su parte.

Luego, analizan los mecanismos y procesos que actúan en este sistema de defensa, en todas las etapas del mismo: “La defensa vegetal tiene varios componentes y áreas de estudio. Uno de ellos es cómo la planta identifica que hay algo exógeno que la está atacando, es decir, cómo reconoce que hay un áfido infectándola y cómo el áfido ha sido estratégico para no ser detectado” comenta Blanco.

La investigadora también se dedica a conocer e identificar las rutas de señalización que se activan en la planta para activar la respuesta defensiva, cómo conversan esas rutas, y qué hormonas se utilizan para priorizar un tipo de respuesta sobre otra. “Estamos identificando toda la cascada de señalización asociada a las hormonas centrales de la defensa” dice “y luego los genes que responden para contrarrestar la infección del patógeno”.

“La planta funciona balanceando e integrando todas las señales externas para entender cómo priorizar una respuesta. Porque si la planta está sujeta a múltiples factores como la radiación, el calor, la falta de agua y un patógeno, ésta debe decidir a qué contesta primero: ¿al calor, al estrés hídrico, al patógeno, a todos en cierta medida? Eso es lo que estamos tratando de desentrañar”.

Una mirada sistémica

Aun cuando la investigación de estas estructuras y procesos internos en la planta ayudan a los biólogos vegetales como Blanco a entender mejor el comportamiento de estos organismos, la también investigadora del Centro de Biotecnología Vegetal de la UNAB cree necesario integrar esta mirada especializada con el estudio de los otros seres y sistemas que participan en estas dinámicas.

“La biología molecular es una herramienta importantísima, pero si no integramos eso con el estudio del ecosistema del que la planta forma parte, preguntándonos con quién está interactuando o por qué tiene esos patógenos y no otros, te pierdes finalmente muchos niveles de información. Por intentar simplificar un sistema, nos estamos perdiendo la conversación entre todos ellos, y la transdisciplinariedad que hace avanzar la ciencia y nos permite tener un impacto mayor” explica.

Esa misma perspectiva multidimensional en el estudio de los sistemas vegetales es lo que motiva a Blanco en esta nueva etapa en CAPES: “Cuando Bernardo (González, investigador principal de la línea 2 del centro), me invitó, fue porque nuestras líneas de investigación hacían mucho sentido juntas. Aparte de los áfidos, yo también estudio la interacción de las plantas con bacterias patógenas, y sin embargo, nunca me había dedicado a ver qué pasa con la bacteria y dentro de ella. Yo siempre he mirado todo desde el punto de vista de la planta”.

La investigadora también explica que, en los últimos años, la tendencia a investigar tanto al sistema vegetal como al verdadero consorcio de organismos que interactúan con él, es cada vez más creciente, aunque aún preliminar. En su opinión, “estamos recién comenzando a entender las complejidades de esas interacciones en el mundo real. Cuando los controles que fijamos en el laboratorio desaparecen, desaparecen también muchos de los pronósticos que hacemos y patrones que observamos en la planta. O sea, no sólo aún sabemos poco de estos comportamientos, sino que, integrados en un sistema más grande, como una huerta, vemos que todo cambia”.

Su apuesta a mediano y largo plazo, es que “cuando tu mires todos los componentes juntos, logres visualizar que hay respuestas que ganan por sobre otras. Cuando logremos identificar cuáles son los nodos para las distintas respuestas de la planta ante un ataque, vamos a poder optimizar los diversos sistemas vegetales. Y ese tipo de conocimientos son los que a la larga se necesitan para avanzar en agricultura inteligente y sustentable y hacer plantas más eficientes en el uso de sus recursos y su energía” concluye.

En sus ratos libres —escasos, de un tiempo a esta parte— Blanco gusta de leer y bailar. Su género literario predilecto son las novelas románticas, y en materia musical, la salsa.

Investigadora CAPES participa en congreso sobre toxicología ambiental

La investigadora asociada CAPES, Melanie Duclos, participó, entre los días 15 y 18 de septiembre, de la 13° edición de la Reunión Bienal de la Sociedad de Toxicología y Química Ambiental, SETAC Latinoamérica, realizada en la ciudad de Cartagena, Colombia.

El objetivo de la reunión es “promover la interacción entre los profesionales latinoamericanos dedicados a las ciencias ambientales y sus colegas de otras partes del mundo”, con miras a facilitar el intercambio científico entre los sectores académico, empresarial y gubernamental.

Durante su estadía, Duclos realizó dos presentaciones sobre el comportamiento alimentario del Cóndor andino y su relación con la presencia de contaminantes (orgánicos persistentes, plásticos y microplásticos) en Chile.

La primera de las exposiciones, titulada “La latitud y el comportamiento alimentario afectan los niveles de contaminantes orgánicos persistentes y contaminantes emergentes en el cóndor andino (Vultur Gryphus) en Chile”, corresponde a parte del segundo capítulo de la tesis doctoral de la investigadora, mientras que la segunda, “Primera evidencia del consumo de plásticos y microplásticos como contaminante emergente en la dieta del cóndor andino (Vultur Gryphus) en Chile” es una tesis de pregrado del estudiante de biología ambiental de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Patricio Herrera, de la que Duclos es co-tutora.

Asimismo, la estudiante del Doctorado en Medicina de la Conservación de la UNAB participó de un curso teórico-práctico previo al comienzo de la reunión. Denominado “Ecotoxicología en animales silvestres con foco en Latinoamérica”, el curso tuvo por objeto proporcionar a sus asistentes una visión general del campo de la ecotoxicología en la vida silvestre, entregando herramientas prácticas para abordar todo tipo de amenazas toxicológicas.

Para Duclos, la reunión le permitió adquirir un conocimiento acabado acerca del estado de la ecotoxicología y la química ambiental en la región, pues “abarcó múltiples aristas, desde la investigación, hasta acciones de prevención, gestión y política de forma integrada. Siempre con un tono serio y responsable de la real urgencia y relevancia de la contaminación y sus consecuencias, y la intención de generar estrategias que permitan proteger la salud de los ecosistemas, la vida silvestre y el ser humano” comenta.

En formidable sintonía con la fecha, las presentaciones de Duclos se realizaron el último día del evento —18 de septiembre— como parte de la sesión «Vida Silvestre». “A pesar de ser el último día, hubo una gran asistencia e interacción con el público presente” mencionó.

El congreso contó con la asistencia de más de 300 profesionales, provenientes de 21 países.

La Sociedad de Toxicología y Química Ambiental es una organización mundial sin fines de lucro, que reúne a más de 6000 profesionales e instituciones de la academia, en torno a la misión de apoyar el desarrollo de principios y prácticas para la protección, mejora y gestión de la calidad ambiental sostenible y la integridad de los ecosistemas.

Investigadora CAPES participa en congreso sobre toxicología ambiental

La investigadora asociada CAPES, Melanie Duclos, participó, entre los días 15 y 18 de septiembre, de la 13° edición de la Reunión Bienal de la Sociedad de Toxicología y Química Ambiental, SETAC Latinoamérica, realizada en la ciudad de Cartagena, Colombia.

El objetivo de la reunión es “promover la interacción entre los profesionales latinoamericanos dedicados a las ciencias ambientales y sus colegas de otras partes del mundo”, con miras a facilitar el intercambio científico entre los sectores académico, empresarial y gubernamental.

Durante su estadía, Duclos realizó dos presentaciones sobre el comportamiento alimentario del Cóndor andino y su relación con la presencia de contaminantes (orgánicos persistentes, plásticos y microplásticos) en Chile.

La primera de las exposiciones, titulada “La latitud y el comportamiento alimentario afectan los niveles de contaminantes orgánicos persistentes y contaminantes emergentes en el cóndor andino (Vultur Gryphus) en Chile”, corresponde a parte del segundo capítulo de la tesis doctoral de la investigadora, mientras que la segunda, “Primera evidencia del consumo de plásticos y microplásticos como contaminante emergente en la dieta del cóndor andino (Vultur Gryphus) en Chile” es una tesis de pregrado del estudiante de biología ambiental de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Patricio Herrera, de la que Duclos es co-tutora.

Asimismo, la estudiante del Doctorado en Medicina de la Conservación de la UNAB participó de un curso teórico-práctico previo al comienzo de la reunión. Denominado “Ecotoxicología en animales silvestres con foco en Latinoamérica”, el curso tuvo por objeto proporcionar a sus asistentes una visión general del campo de la ecotoxicología en la vida silvestre, entregando herramientas prácticas para abordar todo tipo de amenazas toxicológicas.

Para Duclos, la reunión le permitió adquirir un conocimiento acabado acerca del estado de la ecotoxicología y la química ambiental en la región, pues “abarcó múltiples aristas, desde la investigación, hasta acciones de prevención, gestión y política de forma integrada. Siempre con un tono serio y responsable de la real urgencia y relevancia de la contaminación y sus consecuencias, y la intención de generar estrategias que permitan proteger la salud de los ecosistemas, la vida silvestre y el ser humano” comenta.

En formidable sintonía con la fecha, las presentaciones de Duclos se realizaron el último día del evento —18 de septiembre— como parte de la sesión «Vida Silvestre». “A pesar de ser el último día, hubo una gran asistencia e interacción con el público presente” mencionó.

El congreso contó con la asistencia de más de 300 profesionales, provenientes de 21 países.

La Sociedad de Toxicología y Química Ambiental es una organización mundial sin fines de lucro, que reúne a más de 6000 profesionales e instituciones de la academia, en torno a la misión de apoyar el desarrollo de principios y prácticas para la protección, mejora y gestión de la calidad ambiental sostenible y la integridad de los ecosistemas.

Línea 6: Intensificación ecológica para agricultura sustentable.Line 6: Ecological intensification for sustainable agriculture.

DESCRIPCIÓN:

El desafío y objetivo de esta linea es comprender cómo los sistemas socio-ecológicos que interactúan en la agricultura, influencian la diversidad taxonómica y funcional y como estas pueden ayudar a agricultores y tomadores de decisiones en el diseño de estrategias para de sistemas productivos agrícolas sostenibles. La intensificación agrícola a través de la transformación del paisaje y el mayor uso de insumos externos ha llevado a mayores rendimientos a expensas del medio ambiente, lo que resulta en la contaminación del suelo y el agua, la degradación de los servicios ecosistémicos, la pérdida de biodiversidad y de diversos componentes asociados a la ruralidad.

En todo el mundo, la inclusión de la comunidad, la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos en los ecosistemas agrícolas se ha transformado en uno de los pilares base de la agricultura sustentable. Esta línea se centra en comprender cómo los organismos benéficos que proveen servicios ecosistémicos, como secuestro de carbono, ciclo de nutrientes, polinización o control de plagas, representan un componente importante de la biodiversidad agrícola amenazada por la intensificación agrícola en diversos sistemas productivos.

A través de actividades de investigación y transferencia de prácticas de manejo agrícola basadas en evidencia científica se busca promover la integración de productores y mercados final de consumo de manera sustentable. La intensificación ecológica ha demostrado ser una promesa en Europa y América del Norte, pero apenas se ha evaluado a escala predial en sistemas agrícolas convencionales en el centro de Chile. Si bien probar la efectividad de la intensificación ecológica es una frontera de investigación en agroecología, realizar tal esfuerzo exige que los investigadores operen en otra frontera.

Emplearemos nuevas formas de trabajo transdisciplinarias en las que ecólogos, agrónomos, economistas, científicos sociales, agricultores y la industria alimentaria trabajaremos juntos para abordar los nuevos desafíos de la producción de alimentos y la conservación.


OBJETIVOS:

  • Promover prácticas enfocadas en introducir soluciones basadas en la naturaleza para asegurar la sustentabilidad a largo plazo de la agricultura en Chile y otros países.
  • Co-diseño y promoción, implementación experimental y monitoreo de los efectos de una innovación o conjunto de innovaciones, para mejorar los servicios ecosistémicos basados en la biodiversidad, la polinización, el ciclo de nutrientes y el secuestro de carbono.
  • Caracterizar los impactos ecológicos y agronómicos de la innovación basada en la naturaleza en predios experimentales y predios de control y sus paisajes circundantes, en términos de biodiversidad, salud del suelo, servicios ecosistémicos (polinización, almacenamiento de carbono, rendimiento de los cultivos) e insumos agrícolas (agua y pesticidas).
  • Invitar a productores, proveedores, investigadores y otras partes interesadas a aprender y compartir información con la comunidad internacional.

PROYECCIONES:

Los principales desafíos de esta línea son generar comunidad entre los diferentes actores que participan de la cadena productiva de alimentos para probar y promocionar innovaciones basadas en la naturaleza que promuevan servicios ecosistémicos y aseguren la sustentabilidad a largo plazo de la agricultura en Chile. Adicionalmente, generar interacciones significativas con las Líneas 1, 2 y 3 específicamente en agroecosistemas. Y en base a todo lo anterior transferir y difundir los principales resultados.


EQUIPO:

Investigador Principal:

Eduardo Arellano (Departamento Ecosistemas y Medio Ambiente, Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal, Pontificia Universidad Católica de Chile)

Investigadores Asociados:

Tomás Ibarra (Centro de Desarrollo Local, Educación e Interculturalidad (CEDEL), Campus Villarrica, Pontificia Universidad Católica de Chile); Lorena Vieli (Laboratorio de Agroecología, Dpto. de Cs Agronómicas y Recursos Naturales, Facultad de Ciencias Agropecuarias y Forestales, Universidad de La Frontera); Rafael Larraín (Departamento Ciencias Animales, Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal, Pontificia Universidad Católica de Chile); Claudia Rojas (Instituto de Ciencias Agronómicas y Veterinarias, Universidad de O’Higgins); Andrés Muñoz (Departamento de Producción Agrícola, Facultad de Ciencias Agronómicas, Universidad de Chile).

Profesionales y Técnicos:

Camila Rey y Nadia Rojas.

Posdoctorantes:

César Marín.

Estudiantes de postgrado:

Doctorado: Paola Araneda, Victoria Madrid, Carla Rivera, Brynelly Bastidas y Daniela Bahamondes. Magíster: Camila Bustamante, David Vásquez, Jorge Mora, Valentina Jimenez, Marcelo Talamilla y Alejandra Porras.

Estudiantes de pregrado:

Consuelo Arellano y Tania Rojas.


PUBLICACIONES:

  • Zegers, G., Arellano, E., Östlund, L. (2020) Using forest historical information to target landscape ecological restoration in Southwestern Patagonia. Ambio. DOI: http://doi.org/10.1007/s13280-019-01232-8
  • Tabra, K. Arellano, E.C., Contreras, S., Ginocchio R. (2020) Evaluation of phytotoxic effects of cationic polyacrylamide polymers: Implication for the use of sludge as organic amendements in assisted phytostabilization. International journal of Phytotemeediation. DOI: https://doi.org/10.1080/15226514.2020.1726870
  • Pfeiffer, M., Padarian, J., Osorio, R., Bustamante, N., Olmedo, G.F., Guevara, M., Aburto, F., Albornoz, F., Antilen, M., Araya, E., Arellano, et al. (2020) CHLSOC: The Chilean Soil Organic Carbon database, a multi-institutional collaborative effort. Earth System Science Data. DOI: https://doi.org/10.5194/essd-12-457-2020
  • Cortés, J., Ugalde, I., Caviedes, J., Tomás Ibarra, J. T. (2019) Semillas de montaña: recolección, usos y comercialización del piñón de la araucaria (Araucaria araucana) por comunidades mapuche-pewenche del sur de los Andes. Pirineos. DOI: https://doi.org/10.3989/pirineos.2019.174008
  • Gonzalo Vergara, José Tomás Ibarra. (2019) Paisajes en transición: gradientes urbano-rurales y antropización del bosque templado andino del sur de Chile . Revista de Geografía del Norte. DOI: http://dx.doi.org/10.4067/S0718-34022019000200093
  • España, H., Bas, F., Zornoza, R., Masaguer, A., Gandarillas, M., Arellano, E., Ginocchio, R. (2019) Effectiveness of pig sludge as organic amendment of different textural class mine tailings with different periods of amendment-contact time. Journal of Environmental Management. Journal of Environmental Management. DOI: https://doi.org/10.1016/j.jenvman.2018.09.022
  • Gandarillas, M., España, H., Gardeweg, R., Bas, F., Arellano, E., Brown, S., and Ginocchio, R. (2019) Integrated Management of Pig Residues and Copper Mine Tailings for Aided Phytostabilization. Journal of Environmental Quality. DOI: http://10.2134/jeq2017.11.0431
  • Del Valle M, Ibarra JT, Hörmann PA, Hernández R, Riveros F. JL. (2019) Local Knowledge for Addressing Food Insecurity: The Use of a Goat Meat Drying Technique in a Rural Famine Context in Southern Africa. Animals. DOI: https://doi.org/10.3390/ani9100808
  • Fausto O. Sarmiento, Juan A. Gonzalez, Esteban O. Lavilla, Mario Donoso, José Tomás Ibarra. (2019) La onomástica de nombres erróneos en la construcción de andinidad fallida y débil andeancia: el imperativo de microrefugios bioculturales en los Andes. Pirineos. DOI: https://doi.org/10.3989/pirineos.2019.174009
  • Rafael Larraín, Óscar Melo y María Cristina Schmidt. (2019) Sellos de Atributos de las Carnes Bovinas. Informe de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias. URL: https://www.odepa.gob.cl/publicaciones/consultorias-y-asesorias/informe-final-sellos-de-atributos-de-las-carnes-bovinas-diciembre-de-2019
  • Geomar Vallejos-Torres, Luis A. Arévalo, Orlando Ríos, Agustín Cerna, César Marín. (2019) Propagation of Rust-Tolerant Coffea arabica L. Plants by Sprout Rooting in Microtunnels. Journal of Soil Science and Plant Nutrition. DOI: https://doi.org/10.1007/s42729-020-00180-7
  • Alison E. Bennett, Claudia Rojas, et al. (2019) Beyond the black box: promoting mathematical collaborations for elucidating interactions in soil ecology. Ecosphere. DOI: https://doi.org/10.1002/ecs2.2799
  • Jaime Fernández, Oscar Melo, Rafael Larraín, Macarena Fernández. (2019) Valuation of observable attributes in differentiated beef products in Chile using the hedonic price method. Meat Science. DOI: https://doi.org/10.1016/j.meatsci.2019.107881
  • Rafael Larraín, Óscar Melo y María Cristina Schmidt. (2019) Sellos de Atributos de las Carnes Bovinas. Informe de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias. URL: https://www.odepa.gob.cl/publicaciones/consultorias-y-asesorias/informe-final-sellos-de-atributos-de-las-carnes-bovinas-diciembre-de-2019
  • Gonzalo A. Marín, Rafael E. Larraín. (2019) Changes in behavior and plasma metabolites after tryptophan supplementation in steers. Journal of Veterinary Behavior. DOI: https://doi.org/10.1016/j.jveb.2019.04.001
  • Leyla Gidi, Jessica Honores, José Ibarra, Roxana Arce, M. J Aguirre and Galo Ramírez. (2019) Study of the Hydrogen Evolution Reaction Using Ionic Liquid/Cobalt Porphyrin Systems as Electro and Photoelectrocatalysts. Catalysts. DOI: https://doi.org/10.3390/catal10020239
  • Kristina L. Cockle, José Tomás Ibarra, Tomás A. Altamirano and Kathy Martin. (2019) Interspecific networks of cavity-nesting vertebrates reveal a critical role of broadleaf trees in endangered Araucaria mixed forests of South America. Biodiversity and Conservation. DOI: https://doi.org/10.1007/s10531-019-01826-4
  • Cristián Bonacic, Rocío Almuna, J. Tomás Ibarra. (2019) Biodiversity Conservation Requires Management of Feral Domestic Animals. Trends in Ecology and Evolution. DOI: https://doi.org/10.1016/j.tree.2019.05.002
  • Andrés Jacques-Coper, Guillermo Cubillos and José Tomás Ibarra. (2019) The Andean Condor as bird, authority, and devil: an empirical assessment of the biocultural keystone species concept in the high Andes of Chile. Ecology and Society. DOI: https://doi.org/10.5751/ES-10939-240235
  • María Isabel Mujica, C. Guillermo Bueno, Jessica Duchicela, César Marín. (2019) Strengthening mycorrhizal research in South America. New Phytologist. DOI: https://doi.org/10.1111/nph.16105
  • Jadson Belem de Moura, Rodrigo Fernandes de Souza, Wagner Gonçalves Vieira Junior, Isabelly Ribeiro Lima, Gustavo Henrique Mendes Brito & César Marín. (2019) Arbuscular Mycorrhizal Fungi Associated with Bamboo Under Cerrado Brazilian Vegetation. Journal of Soil Science and Plant Nutrition. DOI: https://doi.org/10.1007/s42729-019-00093-0
  • Carlos A. Guerra, César Marín, et al. (2019) Blind spots in global soil biodiversity and ecosystem function research. BiorXiv. DOI: https://doi.org/10.1101/774356
  • Gorm E. Shackelford, Andrés Muñoz-Sáez, et al. (2019) Evidence Synthesis as the Basis for Decision Analysis: A Method of Selecting the Best Agricultural Practices for Multiple Ecosystem Services. Front. Sustain. Food Syst. DOI: https://doi.org/10.3389/fsufs.2019.00083
  • Venecia HERRERA, Cristian CARRASCO, Paola ARANEDA, Viviana VARAS y Cynthia ROJO. (2019) Riesgo ecológico potencial por arsénico en la desembocadura del río loa, norte de Chile. Revista Internacional de Contaminación Ambiental. URL: https://www.revistascca.unam.mx/rica/index.php/rica/article/view/RICA.2019.35.03.08/46874
  • Pablo Becerra, Cecilia Smith-Ramírez, Eduardo Arellano. (2019) Evaluación de técnicas pasivas y activas para la recuperación del bosque esclerófilo de Chile central. revista. URL: https://bit.ly/2S22Ma1
  • Venecia Herrera, Cristian Carrasco, Paola Araneda, Juan M Sandoval. (2019) Chemical Quality of Urban and Rural Drinking water, in Tarapacá, Northern Arid Area of Chile. Journal of the Chilean Chemical Society. DOI: http://dx.doi.org/10.4067/S0717-97072019000204421

Línea 6: Intensificación ecológica para agricultura sustentable.

DESCRIPCIÓN:

El desafío y objetivo de esta linea es comprender cómo los sistemas socio-ecológicos que interactúan en la agricultura, influencian la diversidad taxonómica y funcional y como estas pueden ayudar a agricultores y tomadores de decisiones en el diseño de estrategias para de sistemas productivos agrícolas sostenibles. La intensificación agrícola a través de la transformación del paisaje y el mayor uso de insumos externos ha llevado a mayores rendimientos a expensas del medio ambiente, lo que resulta en la contaminación del suelo y el agua, la degradación de los servicios ecosistémicos, la pérdida de biodiversidad y de diversos componentes asociados a la ruralidad.

En todo el mundo, la inclusión de la comunidad, la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos en los ecosistemas agrícolas se ha transformado en uno de los pilares base de la agricultura sustentable. Esta línea se centra en comprender cómo los organismos benéficos que proveen servicios ecosistémicos, como secuestro de carbono, ciclo de nutrientes, polinización o control de plagas, representan un componente importante de la biodiversidad agrícola amenazada por la intensificación agrícola en diversos sistemas productivos.

A través de actividades de investigación y transferencia de prácticas de manejo agrícola basadas en evidencia científica se busca promover la integración de productores y mercados final de consumo de manera sustentable. La intensificación ecológica ha demostrado ser una promesa en Europa y América del Norte, pero apenas se ha evaluado a escala predial en sistemas agrícolas convencionales en el centro de Chile. Si bien probar la efectividad de la intensificación ecológica es una frontera de investigación en agroecología, realizar tal esfuerzo exige que los investigadores operen en otra frontera.

Emplearemos nuevas formas de trabajo transdisciplinarias en las que ecólogos, agrónomos, economistas, científicos sociales, agricultores y la industria alimentaria trabajaremos juntos para abordar los nuevos desafíos de la producción de alimentos y la conservación.


OBJETIVOS:

  • Promover prácticas enfocadas en introducir soluciones basadas en la naturaleza para asegurar la sustentabilidad a largo plazo de la agricultura en Chile y otros países.
  • Co-diseño y promoción, implementación experimental y monitoreo de los efectos de una innovación o conjunto de innovaciones, para mejorar los servicios ecosistémicos basados en la biodiversidad, la polinización, el ciclo de nutrientes y el secuestro de carbono.
  • Caracterizar los impactos ecológicos y agronómicos de la innovación basada en la naturaleza en predios experimentales y predios de control y sus paisajes circundantes, en términos de biodiversidad, salud del suelo, servicios ecosistémicos (polinización, almacenamiento de carbono, rendimiento de los cultivos) e insumos agrícolas (agua y pesticidas).
  • Invitar a productores, proveedores, investigadores y otras partes interesadas a aprender y compartir información con la comunidad internacional.

PROYECCIONES:

Los principales desafíos de esta línea son generar comunidad entre los diferentes actores que participan de la cadena productiva de alimentos para probar y promocionar innovaciones basadas en la naturaleza que promuevan servicios ecosistémicos y aseguren la sustentabilidad a largo plazo de la agricultura en Chile. Adicionalmente, generar interacciones significativas con las Líneas 1, 2 y 3 específicamente en agroecosistemas. Y en base a todo lo anterior transferir y difundir los principales resultados.


EQUIPO:

Investigador Principal:

Eduardo Arellano (Departamento Ecosistemas y Medio Ambiente, Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal, Pontificia Universidad Católica de Chile)

Investigadores Asociados:

Tomás Ibarra (Centro de Desarrollo Local, Educación e Interculturalidad (CEDEL), Campus Villarrica, Pontificia Universidad Católica de Chile); Lorena Vieli (Laboratorio de Agroecología, Dpto. de Cs Agronómicas y Recursos Naturales, Facultad de Ciencias Agropecuarias y Forestales, Universidad de La Frontera); Rafael Larraín (Departamento Ciencias Animales, Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal, Pontificia Universidad Católica de Chile); Claudia Rojas (Instituto de Ciencias Agronómicas y Veterinarias, Universidad de O’Higgins); Andrés Muñoz (Departamento de Producción Agrícola, Facultad de Ciencias Agronómicas, Universidad de Chile).

Profesionales y Técnicos:

Camila Rey y Nadia Rojas.

Posdoctorantes:

César Marín.

Estudiantes de postgrado:

Doctorado: Paola Araneda, Victoria Madrid, Carla Rivera, Brynelly Bastidas y Daniela Bahamondes. Magíster: Camila Bustamante, David Vásquez, Jorge Mora, Valentina Jimenez, Marcelo Talamilla y Alejandra Porras.

Estudiantes de pregrado:

Consuelo Arellano y Tania Rojas.


PUBLICACIONES:

  • Zegers, G., Arellano, E., Östlund, L. (2020) Using forest historical information to target landscape ecological restoration in Southwestern Patagonia. Ambio. DOI: http://doi.org/10.1007/s13280-019-01232-8
  • Tabra, K. Arellano, E.C., Contreras, S., Ginocchio R. (2020) Evaluation of phytotoxic effects of cationic polyacrylamide polymers: Implication for the use of sludge as organic amendements in assisted phytostabilization. International journal of Phytotemeediation. DOI: https://doi.org/10.1080/15226514.2020.1726870
  • Pfeiffer, M., Padarian, J., Osorio, R., Bustamante, N., Olmedo, G.F., Guevara, M., Aburto, F., Albornoz, F., Antilen, M., Araya, E., Arellano, et al. (2020) CHLSOC: The Chilean Soil Organic Carbon database, a multi-institutional collaborative effort. Earth System Science Data. DOI: https://doi.org/10.5194/essd-12-457-2020
  • Cortés, J., Ugalde, I., Caviedes, J., Tomás Ibarra, J. T. (2019) Semillas de montaña: recolección, usos y comercialización del piñón de la araucaria (Araucaria araucana) por comunidades mapuche-pewenche del sur de los Andes. Pirineos. DOI: https://doi.org/10.3989/pirineos.2019.174008
  • Gonzalo Vergara, José Tomás Ibarra. (2019) Paisajes en transición: gradientes urbano-rurales y antropización del bosque templado andino del sur de Chile . Revista de Geografía del Norte. DOI: http://dx.doi.org/10.4067/S0718-34022019000200093
  • España, H., Bas, F., Zornoza, R., Masaguer, A., Gandarillas, M., Arellano, E., Ginocchio, R. (2019) Effectiveness of pig sludge as organic amendment of different textural class mine tailings with different periods of amendment-contact time. Journal of Environmental Management. Journal of Environmental Management. DOI: https://doi.org/10.1016/j.jenvman.2018.09.022
  • Gandarillas, M., España, H., Gardeweg, R., Bas, F., Arellano, E., Brown, S., and Ginocchio, R. (2019) Integrated Management of Pig Residues and Copper Mine Tailings for Aided Phytostabilization. Journal of Environmental Quality. DOI: http://10.2134/jeq2017.11.0431
  • Del Valle M, Ibarra JT, Hörmann PA, Hernández R, Riveros F. JL. (2019) Local Knowledge for Addressing Food Insecurity: The Use of a Goat Meat Drying Technique in a Rural Famine Context in Southern Africa. Animals. DOI: https://doi.org/10.3390/ani9100808
  • Fausto O. Sarmiento, Juan A. Gonzalez, Esteban O. Lavilla, Mario Donoso, José Tomás Ibarra. (2019) La onomástica de nombres erróneos en la construcción de andinidad fallida y débil andeancia: el imperativo de microrefugios bioculturales en los Andes. Pirineos. DOI: https://doi.org/10.3989/pirineos.2019.174009
  • Rafael Larraín, Óscar Melo y María Cristina Schmidt. (2019) Sellos de Atributos de las Carnes Bovinas. Informe de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias. URL: https://www.odepa.gob.cl/publicaciones/consultorias-y-asesorias/informe-final-sellos-de-atributos-de-las-carnes-bovinas-diciembre-de-2019
  • Geomar Vallejos-Torres, Luis A. Arévalo, Orlando Ríos, Agustín Cerna, César Marín. (2019) Propagation of Rust-Tolerant Coffea arabica L. Plants by Sprout Rooting in Microtunnels. Journal of Soil Science and Plant Nutrition. DOI: https://doi.org/10.1007/s42729-020-00180-7
  • Alison E. Bennett, Claudia Rojas, et al. (2019) Beyond the black box: promoting mathematical collaborations for elucidating interactions in soil ecology. Ecosphere. DOI: https://doi.org/10.1002/ecs2.2799
  • Jaime Fernández, Oscar Melo, Rafael Larraín, Macarena Fernández. (2019) Valuation of observable attributes in differentiated beef products in Chile using the hedonic price method. Meat Science. DOI: https://doi.org/10.1016/j.meatsci.2019.107881
  • Rafael Larraín, Óscar Melo y María Cristina Schmidt. (2019) Sellos de Atributos de las Carnes Bovinas. Informe de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias. URL: https://www.odepa.gob.cl/publicaciones/consultorias-y-asesorias/informe-final-sellos-de-atributos-de-las-carnes-bovinas-diciembre-de-2019
  • Gonzalo A. Marín, Rafael E. Larraín. (2019) Changes in behavior and plasma metabolites after tryptophan supplementation in steers. Journal of Veterinary Behavior. DOI: https://doi.org/10.1016/j.jveb.2019.04.001
  • Leyla Gidi, Jessica Honores, José Ibarra, Roxana Arce, M. J Aguirre and Galo Ramírez. (2019) Study of the Hydrogen Evolution Reaction Using Ionic Liquid/Cobalt Porphyrin Systems as Electro and Photoelectrocatalysts. Catalysts. DOI: https://doi.org/10.3390/catal10020239
  • Kristina L. Cockle, José Tomás Ibarra, Tomás A. Altamirano and Kathy Martin. (2019) Interspecific networks of cavity-nesting vertebrates reveal a critical role of broadleaf trees in endangered Araucaria mixed forests of South America. Biodiversity and Conservation. DOI: https://doi.org/10.1007/s10531-019-01826-4
  • Cristián Bonacic, Rocío Almuna, J. Tomás Ibarra. (2019) Biodiversity Conservation Requires Management of Feral Domestic Animals. Trends in Ecology and Evolution. DOI: https://doi.org/10.1016/j.tree.2019.05.002
  • Andrés Jacques-Coper, Guillermo Cubillos and José Tomás Ibarra. (2019) The Andean Condor as bird, authority, and devil: an empirical assessment of the biocultural keystone species concept in the high Andes of Chile. Ecology and Society. DOI: https://doi.org/10.5751/ES-10939-240235
  • María Isabel Mujica, C. Guillermo Bueno, Jessica Duchicela, César Marín. (2019) Strengthening mycorrhizal research in South America. New Phytologist. DOI: https://doi.org/10.1111/nph.16105
  • Jadson Belem de Moura, Rodrigo Fernandes de Souza, Wagner Gonçalves Vieira Junior, Isabelly Ribeiro Lima, Gustavo Henrique Mendes Brito & César Marín. (2019) Arbuscular Mycorrhizal Fungi Associated with Bamboo Under Cerrado Brazilian Vegetation. Journal of Soil Science and Plant Nutrition. DOI: https://doi.org/10.1007/s42729-019-00093-0
  • Carlos A. Guerra, César Marín, et al. (2019) Blind spots in global soil biodiversity and ecosystem function research. BiorXiv. DOI: https://doi.org/10.1101/774356
  • Gorm E. Shackelford, Andrés Muñoz-Sáez, et al. (2019) Evidence Synthesis as the Basis for Decision Analysis: A Method of Selecting the Best Agricultural Practices for Multiple Ecosystem Services. Front. Sustain. Food Syst. DOI: https://doi.org/10.3389/fsufs.2019.00083
  • Venecia HERRERA, Cristian CARRASCO, Paola ARANEDA, Viviana VARAS y Cynthia ROJO. (2019) Riesgo ecológico potencial por arsénico en la desembocadura del río loa, norte de Chile. Revista Internacional de Contaminación Ambiental. URL: https://www.revistascca.unam.mx/rica/index.php/rica/article/view/RICA.2019.35.03.08/46874
  • Pablo Becerra, Cecilia Smith-Ramírez, Eduardo Arellano. (2019) Evaluación de técnicas pasivas y activas para la recuperación del bosque esclerófilo de Chile central. revista. URL: https://bit.ly/2S22Ma1
  • Venecia Herrera, Cristian Carrasco, Paola Araneda, Juan M Sandoval. (2019) Chemical Quality of Urban and Rural Drinking water, in Tarapacá, Northern Arid Area of Chile. Journal of the Chilean Chemical Society. DOI: http://dx.doi.org/10.4067/S0717-97072019000204421

UACh confiere grado Doctor Honoris Causa a Francisco Bozinovic

Con la aprobación unánime de los miembros de su Consejo Superior Universitario, la Universidad Austral de Chile (UACh) nombró el pasado jueves 12 de septiembre al biólogo e investigador CAPES, Francisco Bozinovic, Doctor Honoris Causa de la institución. 

El galardón es la máxima distinción académica que otorga esta universidad “a personalidades externas que hayan contribuido de manera extraordinaria al avance del conocimiento en el campo de las ciencias o de las humanidades, al desarrollo de las artes y las letras o, en general, a la promoción ejemplarizadora de altos valores éticos y sociales”. En su historia, sólo 32 personas han recibido este reconocimiento.

Para el Dr. Bozinovic, tanto su nominación como su posterior ratificación significan “una alegría y un honor inmensos, sobre todo considerando que son tus propios ex alumnos los que te proponen como candidato a la distinción, y que se trata de una de las más prestigiosas universidades del país”.

Entre las razones de su nombramiento, destaca el enorme rol que ha jugado el Dr. Bozinovic en la formación de profesionales e investigadores de altísimo nivel en el ámbito de la ecología y la fisiología evolutiva. A lo largo de su carrera, el académico de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Católica y director de su Departamento de Ecología ha guiado las tesis doctorales de 21 científicos, muchos de los cuales, asimismo, han traspasado su legado a otras generaciones.

Sobre ese mismo legado, el Dr. Bozinovic confiesa: “Mi interés inicial como científico era el de investigar. A la docencia llegué de rebote. Sin embargo, hoy hacer clases y formar alumnos representa una de las experiencias más gratificantes en mi carrera como investigador, pues se trata de la formación de una verdadera escuela de pensamiento que te sobrevive. Cada uno de los investigadores que pasaron por mi laboratorio yo los considero mis hijos, nietos, y hasta mis bisnietos académicos”.

El decano de la Facultad de Ciencias Biológicas, Juan Correa, ratificó el papel que le ha cabido al profesor Bozinovic como formador de jóvenes científicos que han consolidado una escuela de pensamiento disciplinar. El decano también expresó su alegría por el merecido reconocimiento que le ha realizado la UACh al profesor Bozinovic, y el orgullo de contar con él entre los académicos de la unidad.

Con más de treinta años de investigación y más de 300 publicaciones académicas a su haber, el Dr. Bozinovic ve en este reconocimiento un impulso para continuar su trabajo, que a lo largo de su fértil trayectoria lo ha llevado a explorar temas como la energética y la termorregulación de organismos, la fisiología evolutiva, y la fisiología del cambio climático, un campo más aplicado de la ecología que hoy está en el centro de sus investigaciones.

Se espera que la Universidad Austral de Chile comunique en los próximos días la fecha de ceremonia de investidura.