Descubren que «marea verde» estaría compuesta por al menos 5 especies de algas

Un grupo interdisciplinario de la Universidad Andrés Bello -encabezado por la investigadora CAPES, Loretto Contreras- logró la primera caracterización morfológica y molecular de las especies que componen la llamada “marea verde” en Algarrobo, una proliferación de macroalgas que afecta durante todo el año a la comuna. Aunque las causas aún se investigan, algunas de las especies podrían tener alto potencial biotecnológico, como una alternativa de uso y aprovechamiento de la enorme biomasa disponible.

Durante alrededor de dos décadas, la Bahía de Algarrobo se ha visto afectada por una excesiva proliferación de algas denominada “marea verde”, un fenómeno que ha ido en aumento y cuyas causas aún se investigan. A lo largo del año, sectores de la bahía que antes eran de arenas limpias se cubren con un manto grueso de algas del género Ulva, que al descomponerse deterioran el sector e impactan de forma negativa a la comunidad, al afectar el turismo, la pesca artesanal y el propio ecosistema. El problema es de tal magnitud, que la municipalidad de Algarrobo se ha visto obligada a remover la biomasa con maquinaria pesada, lo que a su vez genera impactos adicionales a la playa.

En ese contexto, un grupo de investigadores de la Universidad Andrés Bello (UNAB) y el Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera (SECOS), lleva más de dos años investigando este fenómeno con el fin de identificar las especies de algas y explicar por qué se produce esta proliferación. Recientemente, el grupo publicó sus hallazgos en la revista Plants , dando cuenta de la primera caracterización de mareas verdes en Chile y el Pacífico Sur. La publicación es liderada por Loretto Contreras, académica del Departamento de Ecología y Biodiversidad de la Universidad Andrés Bello e investigadora CAPES.

“La importancia de la caracterización de algas puede tener diversos focos, pero para la zona de Algarrobo evidencia que las mareas verdes son multiespecies, es decir, es un ensamble de varias algas complejas de identificar y evaluar a nivel ecológico, como también su real impacto en el medioambiente”, señala Contreras.

Revelando los misterios de la marea verde

El estudio proporciona el primer reporte sobre la biodiversidad morfológica y molecular de las algas del género Ulva spp. que componen la marea verde que ocurre en la Bahía de Algarrobo. “Nuestros resultados indican que las mareas verdes en esta zona involucran al menos cinco taxones diferentes, con variaciones de cobertura entre estaciones y en secciones de la zona intermareal. Además, este trabajo tiene la relevancia de que registra especies que no habían sido identificadas con anterioridad en el Pacifico Sur, como Ulva stenophylloides, Ulva uncialis y Ulva aragoensis, a las que se suman Ulva compressa y Ulva australis”, explica la también investigadora SECOS.

Conocer las especies que componen esta proliferación es tremendamente relevante, “ya que se puede entender si es que son especies introducidas, sus tiempos evolutivos, incluso rangos de dispersión con especies similares, por tanto, entrega información a diversos niveles que puede ser útil para generar aproximaciones de erradicación”, agrega.

Explorando causas y soluciones

Las causas que originan este fenómeno aún están en proceso de investigación por un grupo de investigadores de varias universidades y centros de estudio, pero, “lo más probable es que sean múltiples y relacionadas a una combinación de acciones antrópicas y factores ambientales”, explica el académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile e investigador SECOS, Sergio Navarrete, co-autor de la publicación y quien coordina esa línea investigativa.

“Nuestros resultados, aún preliminares, muestran que algunas de las causantes propuestas, como el emisario submarino de Algarrobo, parecen no jugar un rol importante. Por eso estamos generando conocimiento respecto de las condiciones hidrográficas, oceanográficas y ecológicas de ese sistema con diversos centros de investigación del país, que nos permitirá saber cuáles son las posibles causas y eventualmente poder informar potenciales medidas de gestión del fenómeno al municipio, pescadores, botes deportivos y la comunidad”, señala el también investigador del Núcleo NUTME y COPAS.

Por lo pronto, la erradicación de la marea verde se limita a su remoción con retroexcavadoras, pero, advierte Loretto Contreras, esta no sería la mejor opción. El uso de maquinaria pesada genera daños en la superficie de la playa y el retiro de mucha arena junto con las algas. Además, la maquinaria corta y fragmenta estas algas, “y el fraccionamiento de la biomasa es un mecanismo de propagación, finalmente se generan más propágulos que pueden aumentar la biomasa disponible y en consecuencia, el tamaño de las mareas verdes. Por lo tanto, no recomendaría estrategias que generen fragmentación del alga”.

En cambio, se están investigando potenciales usos alternativos para esta biomasa que presenta un alto potencial biotecnológico, según Contreras. “Hemos determinado que una de las especies más abundantes de estas mareas verdes, U. stenophylloides, presenta una alta concentración de moléculas antioxidantes, como fenoles, entre otros. También un alto rendimiento de la biomasa para la obtención de un polisacárido llamado Ulvano, que tiene diversos usos demostrados en salud humana y animal, y en la generación de biomateriales”, explica la investigadora de UNAB y SECOS.

Finalmente, para Pilar Haye, académica del Departamento de Biología Marina de la U. Católica del Norte y directora alterna del SECOS, “el estudio da cuenta de la relevancia de encontrar respuestas conjuntas entre centros e instituciones científicas a desafíos socioecológicos que impactan a las zonas costeras y sus habitantes. Además, fue enriquecedor el proceso de identificación de las especies, mediante un foco interdisciplinario, con ecología, taxonomía clásica e identificación molecular. Esta colaboración sin duda resultó en un aprendizaje que fortaleció el estudio y sus resultados».

Fuente:
Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera (SECOS)

CAPES y ECIM UC inauguran nuevo sendero interpretativo en Las Cruces

En un acto que incluyó la celebración de ceremoniales mapuche y múltiples pies de cueca, el proyecto liderado por la divulgadora científica María Dulce Subida dio por inaugurado este nuevo recorrido, el cual busca incentivar el conocimiento del ecosistema costero presente en la zona con miras a su conservación como patrimonio natural y cultural.

Al sur de El Tabo, en el balneario del antipoeta, se alza un promontorio de roca conocido como Punta del Lacho. Allí, un observador agudo puede detenerse y apreciar, en un día especialmente claro, una vista que abarca desde la península hermana de Punta de Tralca, por el norte, hasta los buques que recalan en puerto de San Antonio, por el sur: casi 20 kilómetros ininterrumpidos de costa.

El cabo es también el hogar de uno de los ecosistemas más biodiversos del litoral chileno, donde numerosas especies de algas, aves y mamíferos marinos desarrollan su vida al resguardo de las olas, escondidos entre las rocas, o descansando sobre alguna de las dunas que cubren este hermoso entorno natural.

La belleza de este paisaje y la protección y difusión de su riqueza biológica fueron justamente los aspectos que motivaron a la ex profesional UC y divulgadora científica, María Dulce Subida, a crear TransforMAR, un proyecto de conservación y restauración ecológico que tuvo por misión incentivar el conocimiento de este patrimonio natural, mediante la construcción de un nuevo sendero interpretativo alrededor de la zona, declarada área marina protegida en 2005. 

Dicho sendero fue inaugurado el pasado 27 de mayo de 2023 como parte de las celebraciones del Día Nacional de los Patrimonios, y contó con la participación de miembros de las comunidades locales, autoridades municipales, y representantes del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES, y la Estación Costera de Investigaciones Marinas de la Universidad Católica, ECIM UC, las dos instituciones patrocinantes del proyecto. 

Más de 100 personas pudieron participar de la ceremonia de inauguración del sendero, la cual también incluyó el recorrido por las instalaciones de la Estación Costera de Investigaciones Marinas de la Universidad Católica, a cargo de su administración.

El ecosistema

Entre los oradores presentes en la ceremonia se encontró Sofía Herrera, encargada de Vinculación y Transferencia de CAPES, quien durante su intervención rememoró el involucramiento del Centro con el proyecto: “Desde CAPES, conocimos de este proyecto, que se quería desarrollar en asociación con ECIM en terrenos UC, y decidimos apoyarlo, ya que contaba, y cuenta, con aspectos de conservación, restauración pasiva, vinculación con las comunidades, ciencia ciudadana y presenta muchas oportunidades de investigación” explicó. 

La encargada de Vinculación y Transferencia de CAPES, Sofía Herrera, fue una de las encargadas de presentar este nuevo sendero.

Para Herrera, lo más desafiante de levantar este nuevo recorrido “fue el poder usar de la manera más efectiva posible los pocos fondos existentes, organizar los voluntariados, y coordinar a la comunidad y múltiples actores. Fue un trabajo organizado con mucha paciencia y dedicación por parte de María Dulce, Hans Muhr (Asesor de la Prorrectoría de Gestión Institucional UC y arquitecto del paisaje) y un equipo de trabajadores que construyeron el sendero y múltiples voluntarios lograron hacerlo realidad con mucho esfuerzo”.

Por su parte, Sergio Navarrete, investigador de CAPES y director de ECIM UC —institución encargada de la administración y protección de la reserva— destacó la importancia de conservar este ecosistema ante las progresivas amenazas que éste enfrenta, de las cuales el ‘trampling’, o tránsito indiscriminado de turistas por la zona, “sobresale por su severidad, provocando erosión en los suelos transitados y la pérdida de plantas nativas a causa de la recolección (principalmente de quiscos), entre otros impactos”.

La frágil posición en la que se encuentra Punta del Lacho y sus paisajes aledaños se debe, principalmente, a la gran presión turística e inmobiliaria que, hasta hoy, se observa en la zona, junto con la falta de una adecuada planificación territorial que aumenta la vulnerabilidad de estos ecosistemas costeros frente a desastres naturales y prácticas extractivas como la pesca no sustentable.

A estos estresores, se suman la extracción furtiva de recursos pesqueros; la contaminación acuática y acústica originada por actividades humanas; la introducción de fauna y vegetación exótica, y la generación y disposición de residuos sólidos domiciliarios, procesos que, en conjunto y por separado, han llevado a los ecosistemas presentes en la zona (como los bosques subterráneos de huiro palo presentes a lo largo de la costa) al borde del colapso.

El litoral rocoso de la zona central de Chile, del que Punta del Lacho es parte, es un ecosistema hogar de múltiples especies de fauna y vegetación marina.

El sendero

Es así como, ante las amenazas que presionan sus costas, el nuevo “Sendero Mirador Punta del Lacho” se alza no sólo como un espacio de protección de la diversidad biológica presente en la zona—demarcando, y delimitando, las vías de desplazamiento e intervención de turistas y visitantes—, sino también como una instancia para apreciar, y valorar, los atributos que hacen de este entorno un tesoro natural digno de conservación.

“Al recorrer el sendero”, señalan sus creadores, “los visitantes podrán disfrutar de la belleza y beneficios del contacto con la Naturaleza, estarán evitando la degradación que provoca el pisoteo descontrolado sobre la flora y la fauna del lugar (…) y serán testigos, finalmente, de los cambios que evidencian la recuperación de este ecosistema”.

Y a dos meses de terminado el sendero, cuenta Sofía Herrera, los resultados de su implementación ya saltan a la vista: “es impresionante ver cómo la vegetación volvió a aparecer en las áreas donde la gente pisaba y que hoy el sendero limita”, nos dice contenta.

Asimismo, la cualidad interpretativa del sendero, que utiliza elementos de comunicación multidimediales e interactivos a lo largo de su recorrido, estimula el interés de los visitantes por conocer y comprender los distintos aspectos de la relación entre los seres humanos y el medio ambiente, de manera atractiva y a través de un proceso de reflexión que los lleve a sus propias conclusiones. Esto, porque a diferencia de los enfoques de educación convencionales, la interpretación ambiental enfatiza el análisis de las relaciones y procesos, en lugar de entregar información de fenómenos o cifras aisladas.

El fin último, cuentan en su sitio web, “es poder comunicar los valores del patrimonio natural y cultural, así como la importancia de su conservación, y colaborar en la diversificación de las actividades turísticas hacia opciones más sustentables para el entorno y la comunidad local”.

Y hablando de la comunidad local, el sendero también ofrece varias actividades educativas de divulgación y socialización que fueron co-creadas junto a miembros y representantes de las localidades aledañas al sitio del proyecto, centradas en el conocimiento científico del entorno natural y cultural de sus ecosistemas. Igualmente, la iniciativa incluyó la generación de un protocolo de visitas guiadas, dirigido a la capacitación de monitores locales.

Para conocer más del sendero, sus horarios de visita y las recomendaciones para recorrerlo de manera responsable y respetuosa con el medio ambiente, puedes visitar su sitio oficial, https://senderopuntadelacho.cl/

Video introductorio

Texto: Comunicaciones CAPES
Fotos cortesía de: Sofía Herrera y Proyecto TransforMAR

Investigadores CAPES y SECOS crean protocolo para depurar metales pesados en cultivos de pelillo

Un grupo de investigadoras e investigadores chilenos generó un protocolo simple para reducir la carga de metales y contaminantes en la macroalga roja Gracilaria chilensis, más conocida como pelillo, de gran importancia comercial para recolectoras, algueras y pescadores artesanales. El mecanismo de depuración podría facilitar el procesamiento de biomasa para consumo humano y también para exportación.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, Chile es el mayor productor de algas de Occidente, con una producción que, para el año 2019, bordeaba las 430 mil toneladas. Buena parte de esta producción —poco más de 400 mil toneladas— provino, sin embargo, de la explotación directa de las poblaciones naturales de estos organismos: un modelo extractivo que se repite en la mayoría de las industrias del país.

“La excepción a lo anterior” nos cuenta Loretto Contreras Porcia, académica de la Universidad Andrés Bello (UNAB) e investigadora del Centro de Ecología Aplicada, CAPES, y el Instituto Milenio SECOS en Ecología Costera, “es la lograda a través de la acuicultura, como en el caso del pelillo, modelo que utilizamos para esta investigación”.

Contreras, se refiere a un trabajo realizado por su equipo del Laboratorio de Ecología y Biología Molecular en Algas (LEBMA, www.lebma.cl) de la UNAB, junto a la investigadora del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB), Francisca Bronfman, en el que se propusieron desarrollar un protocolo de depuración de metales pesados en cultivos de la especie Gracilaria chilensis, una de las algas más comercializadas en Chile. Sus resultados fueron recientemente publicados en la revista Molecules, bajo el título «Heavy Metal Depuration Steps for Gracilaria chilensis in Outdoor Culture Systems».

La investigación, pone de manifiesto el rol clave que tiene la alguicultura —esto es, el cultivo controlado de algas— en eliminar la dependencia de la industria chilena a la extracción de poblaciones naturales de pelillo, la cual deriva, ineludiblemente, en la sobreexplotación de este valioso recurso. Tanto más, en un contexto donde el consumo humano de algas y el aprovechamiento de sus propiedades farmacéuticas y nutricionales ponen a Chile en una situación inmejorable para satisfacer dicha demanda.

“Los reportes de desembarque de algas para el año 2021 de acuerdo a SERNAPESCA, fueron de un total aproximado de 400 mil toneladas, lo que nos pone como uno de los países que lideran la producción de esta materia prima, aportando para el año 2018 el 88% de la biomasa exportada en el continente” relata Contreras.

El objetivo del estudio, explican los investigadores, fue demostrar la utilización exitosa de cultivos exteriores de G. chilensis a la hora de remover la acumulación excesiva de metales pesados en estas algas. Esto, porque el cultivo con procesos de depuración —previo al consumo— es un requerimiento indispensable de estos procesos, a fin de reducir el riesgo a la salud y evitar que los productos finales que deriven de ellos contengan contaminantes.

Así lo afirma, de hecho, un informe liberado por la FAO a mediados de este año , donde reafirman la necesidad de contar con una producción de biomasa con altos estándares internacionales, libre, entre otras cosas, de enriquecimiento por metales pesados.

De ahí, nos dice la investigadora, la importancia de este trabajo y de este nuevo protocolo, pues permite acercarnos, en algunos casos, a una disminución hasta del 90% de estos elementos, y por debajo de la normativa de alimentos tanto chilena como internacional.

Asimismo, los resultados muestran que el cultivo bajo condiciones experimentales no presenta una pérdida en la biomasa y puede ayudar en el protocolo de establecimiento y aclimatación de grandes volúmenes de cultivos, sin la necesidad de enriquecer el agua con una fuente externa de nutrientes.

Loretto Contreras nos explica el impacto que estos avances también tienes en las comunidades: “Es relevante, porque pone de manifiesto que por una parte existen zonas altamente contaminadas que afectan el recurso algal, y una metodología desarrollada, eficiente y de bajo costo para la depuración de metales en este importante recurso marino tanto en Chile como a nivel internacional”.

Además, Jorge Rivas, coautor del estudio, destaca la importancia del trabajo en el proceso de producción empleado en el país, “Chile es una de los principales productores de algas del Sudamérica, pero a través de la explotación de praderas, por lo que es necesario generar procesos que lleven a que la acuicultura de algas, es decir ,la generación de cultivos sea una política económica real en el mediano plazo, de tal forma de proteger el recurso económico y un bien desde el punto de vista ecológico, ya que las algas son parte de una red trófica compleja y su ausencia puede alterar el ecosistema donde se encuentren inmersos”.

Junto a Contreras y Rivas, también participaron del estudio los investigadores Florencia Piña, Matías Araya, Nicolás Latorre-Padilla, Benjamín Pinilla-Rojas, Sofía Caroca y Francisca C Bronfman.

Texto: Comunicaciones SECOS y CAPES
Imágenes: Loretto Contreras Porcia

Exposición «Hay algas allá afuera: conociendo el patrimonio natural de nuestro mar»

Cuándo: Domingo 9 de octubre de 2022, 12:00 a 19:00 hrs.
Dónde: Parque de la Familia (Costanera Sur Pte. 3201, Quinta Normal, RM).
Organiza:  CAPES,  Laboratorio de Ecología y Biología Molecular en Algas, LEBMA (UNAB) y Colección de Flora y Fauna Profesor Patricio Sánchez (PUC).

Este domingo 9 de octubre, a partir de las 12:00 horas, seremos parte del cierre del Festival de las Ciencias 2022 que se realizará en el Parque de la Familia de Quinta Normal.

Estaremos presentando una exhibición interactiva compuesta por dos acuarios con macroalgas vivas, dos microscopios para la observación de microalgas y muestras de alimentos y bioproductos a base de algas, parte de la investigación de la Dra. Loretto Contreras y su equipo del Laboratorio de Ecología y Biología Molecular en Algas, LEBMA, de la Universidad Andrés Bello.

También mostraremos láminas pertenecientes al herbario de algas chilenas de la Colección Biológica Patricio Sánchez (PUC).

Además, contaremos con libros CAPES relacionados al tema de cambio climático y agua, un afiche infográfico sobre el churrete costero y cómo ha adaptado su uso del agua metabólica a las condiciones de aumento de temperatura y sequía, y un flyer promocional de un proyecto CAPES dedicado al estudio de los peces litorales de La Araucanía y Los Ríos. Asimismo, incluiremos algunas de las aves talladas en madera utilizadas durante el proyecto CAPES “Vecinos con plumas”.

Esta es una invitación del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, la Universidad Andrés Bello y la Colección de Flora y Fauna Profesor Patricio Sánchez UC y se realizará en el marco del #FestivalDeLasCiencias2022 que desarrolla el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación entre el 2 y el 9 de octubre en todo el país.

Exposición «Hay algas allá afuera: colecciones de Chile y el mundo»

Cuándo: Viernes 7 de octubre de 2022, 10:00 a 16:00 hrs.
Dónde: Patio de las Comunicaciones, Casa Central UC (Av. Libertador Bernardo O'Higgins 340, Santiago, RM).
Organiza:  CAPES y Colección de Flora y Fauna Profesor Patricio Sánchez.

Este viernes 7 de octubre, a partir de las 10:00 horas, estaremos presentando parte del herbario de algas de la Colección de Flora y Fauna Profesor Patricio Sánchez, la exposición se presentará en el Patio de las Comunicaciones de la Casa Central de la UC. 

La muestra «Hay algas allá afuera: colecciones de Chile y el mundo» exhibirá láminas de la colección de algas chilenas y libros con parte de su catálogo de algas internacionales. También tendremos dos microscopios para la observación de microalgas. Entre las especies que podrán conocer están: Ulva sp. (lechuga de mar), Porphyra sp. (luche), Gracilaria sp. (pelillo), Grateloupia sp., Centroceras clavulatum y Lessonia berteroana (huiro negro)

Esta es una invitación del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad y la Colección de Flora y Fauna Profesor Patricio Sánchez UC y se realizará en el marco del #FestivalDeLasCiencias2022 que desarrolla el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación entre el 2 y el 9 de octubre en todo el país.

«Algas, una introducción a la ficología»: el primer y más completo libro en español sobre algas

Un equipo conformado por investigadores de Chile y Venezuela acaba de publicar un completo y detallado libro sobre algas en español, en el que se revisan las hipótesis más modernas sobre la evolución de la fotosíntesis y se estudian todos los linajes mayores de algas actualmente reconocidos, una obra muy esperada por los ficólogos y ficólogas hispanohablantes, y que además salda una deuda con las algas del hemisferio sur.

Portada del libro y presentación de sus autores.

“Algas, una introducción a la ficología” era un libro en busca de autor», escribe Eurico de Oliveira, profesor ya jubilado de la Universidad de Sao Paulo, Brasil, en su presentación del texto. En ella, menciona que las algas son un grupo de organismos “tan diverso, que sus representantes están incluidos en ocho de los diez grandes troncos evolutivos de los eucariotas, sin hablar en el grupo de procariotas con fotosíntesis oxigénica, las Cyanobacteria», incluidas también en el libro.

La obra es fruto de años de trabajo de los autores Alexis Bellorín Romero, profesor asociado de la Universidad de Oriente, Venezuela; Cristian Bulboa Contador, profesor asociado de la Universidad Andrés Bello y Loretto Contreras-Porcia, profesora titular de la Universidad Andrés Bello e investigadora del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES. Fue publicada por RIL Editores y contó con financiamiento de CAPES.

El libro, la primera obra de esta magnitud que se publica en español, fue lanzado el 7 de septiembre pasado en un evento online a cargo del Comité Editorial de la Universidad Andrés Bello y CAPES, y que contó con la presentación de la profesora María Eliana Ramírez, ex directora Museo Chileno de Historia Natural y el Dr. Fabian Jaksic, director de CAPES.

Durante su intervención, los autores señalaron que no es muy fácil dar una definición exacta de lo que es un alga, debido a que son organismos muy diversos, de hecho, se pueden encontrar no sólo en los cursos de agua y en el mar, si no que prácticamente en cualquier lugar con humedad. «Las algas son organismos increíbles y el estudio de su evolución», acota Alexis Bellorín, “nos ha dado una lección, de diversidad, de complejidad, y sobre todo de cooperación, porque la endosimbiosis es el mecanismo por el cual evolucionaron las algas, es un mecanismo de cooperación entre especies diferentes, inclusive de linajes diferentes”.

Algas en español y del hemisferio sur

Bellorín, quien además de autor figura como el realizador de las más de un centenar de ilustraciones a todo color que incluye el libro, recordó sus tiempos en el doctorado en Ciencias en la Universidad de Sao Paulo, “Una cosa que noté es que los libros eran en inglés, o traducciones de libros en inglés, y si tú buscabas un alga de Sudamérica no la ibas a conseguir. Todo era del hemisferio norte, todos los ejemplos, los ciclos de vida, importancia, o sea, el hemisferio sur prácticamente no existía. Entonces, este libro nace prácticamente de la necesidad, es un libro, como dice la presentación, que estaba en busca de autor, un libro que hacía mucha falta, un libro muy relevante, porque no es sólo que esté en español, si no que está también centrado en especies del hemisferio sur, tanto de Venezuela, del Caribe, como de especies más al sur, del Cono Sur”.

En su presentación, la profesora Ramírez, destacó que “este libro viene a poner en relevancia y justicia la importancia de este grupo de organismos que (…) junto con ser los organismos más antiguos en la historia de la vida en la Tierra, son troncos originarios y sus representantes forman gran parte de la diversidad de la vida. “Algas: una introducción a la ficología”, de los autores Bellorín, Bulboa y Contreras, será sin duda a partir de hoy, la obra que guiará a alumnos y profesores de habla hispana en el estudio de las algas”.

Acerca de la importancia de esta publicación, la académica de la UNAB e investigadora CAPES, Loretto Contreras, señaló que “para nosotros lo más básico era de que todo el mundo pudiera acceder a algo pleno de las algas, y no solamente de las macro, las seaweeds, las kelps, si no que también las microalga (…) Por lo tanto tiene una visión académica, muy aplicada, y lo más importante, que puede llegar a todas las personas que quieren estudiar y entender lo que son las algas”.

En tanto, el tercer autor, Cristian Bulboa, afirmó: “aquí lo que van a encontrar va a ser distintos tipos de algas, no necesariamente la imagen que uno tiene de un cochayuyo o de una gran macroalga, si no lo que más van a encontrar, curiosamente, son cosas respecto de algas microscópicas, que como no las podemos ver a simple vista, no se conocen por el público en general, salvo los especialistas, aquí van a tener un buen acercamiento a eso”.

Por su parte, el Dr. Fabian Jaksic, Director CAPES, en su presentación del libro manifestó que “yo sitúo este libro de ficología, en al ámbito de la ciencia que no sólo es relevante si no que también pertinente. Digo esto porque si queremos asegurar nuestra sobrevivencia en el planeta, tenemos que conocer el patrimonio natural que hemos recibido y que eventualmente vamos a heredar a nuestros descendientes”, finalizando con una reflexión, “les recuerdo que, tal como dice algún dicho, lo que no se conoce, rara vez se aprecia. Y este libro nos convoca a conocer y apreciar el fascinante mundo de las algas, compañeras de ruta en el viaje que hacemos todos nosotros, la humanidad, por el cosmos».

Pueden revisar el video del lanzamiento del libro acá en este enlace.

“Algas, una introducción a la Ficología” está disponible en RIL Editores, en formato físico y en e-book.

Texto: Comunicaciones CAPES

Lanzamiento de libro «Algas, una introducción a la ficología»

Cuándo: 7 de septiembre de 2022
Dónde: Esta actividad se realizará de manera online a través de Youtube UNABTV (ver link)
Organiza:  Universidad Andrés Bello y CAPES UC

El Centro CAPES UC y el Comité Editorial de la Universidad Andrés Bello invitan al lanzamiento del libro Lanzamiento de libro Algas, una introducción a la ficología, En este texto, se revisan las hipótesis más modernas sobre el proceso de evolución de la fotosíntesis en los distintos grupos de algas, y se estudian todos los linajes mayores de algas actualmente reconocidos, cubriendo los puntos más importantes de su morfología, reproducción, ecología, biología celular, evolución e importancia económica.

El texto incluye cientos de ilustraciones, todas originales y, asimismo, incluye amplias referencias a las publicaciones más relevantes para cada tema. Este libro es la primera obra de esta magnitud que se publica en español.

Autores:

  • Dr. Alexis M. Bellorín Romero
  • Dr. Cristian Bulboa Contador
  • Dra. Loretto Contreras-Porcia

Presentan:

  • Dr. Fabian Jaksic, Premio Nacional de Ciencias, Director CAPES
  • Prof. María Eliana Ramírez, Exdirectora Museo Chileno de Historia Natural

Esta actividad se realizará de manera online a través de Youtube UNABTV.

Más información: cbulboa@unab.cl

Ciencia y arte dan vida al legado del naturalista que exploró los paisajes y costumbres de Chile

“La inspiración de Darwin” aterriza en Festival Puerto de Ideas de Antofagasta. La obra revela cinco momentos cruciales de la estadía en Chile del famoso viajero, fueron recreados en este proyecto visual, desarrollado por el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES, en conjunto con el Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, y la artista visual Cecilia Toro, productora del corto animado recientemente nominado al Óscar, “Bestia”.

La explosión de volcanes, el terremoto y desastre natural en Concepción, el paso por la cordillera de Los Andes, el asombro por la fauna nativa en la selva valdiviana y el encuentro con habitantes de Tierra del Fuego, fueron cinco momentos claves que marcaron los pasos de Charles Darwin por nuestro país, hace casi dos siglos.

El naturalista que a los 22 años surcara las aguas del mundo a bordo del Beagle, visitó Chile entre 1832 y 1835, explorando y observando desde Cabo de Hornos hasta Iquique. En suma, Darwin pasó 20 meses recorriendo los misterios de la naturaleza y cultura chilenas, tiempo que representó una etapa clave de su investigación.

Precisamente de este tramo de su larga aventura surge “La inspiración de Darwin”, una propuesta visual dedicada al reconocido autor – junto a Alfred Russel Wallace – de la teoría de la evolución por selección natural, y que, entre el jueves 21 y domingo 24 de abril, será exhibida en el Paseo por la Ciencia del Festival Puerto de Ideas, en Antofagasta.

La muestra, elaborada el año 2017 por un equipo interdisciplinar proveniente de las ciencias, artes, y comunicaciones, utiliza la técnica de la ilustración corpórea (realizada con plasticina, género, y alambre de estaño, entre otros materiales) para recrear los paisajes y encuentros que impresionaron a Darwin durante su paso por Chile.

La idea original del proyecto fue desarrollada por el departamento de Comunicaciones del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES, en conjunto con el Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, y la artista visual Cecilia Toro, productora y realizadora audiovisual, hoy reconocida mundialmente por el cortometraje “Bestia”, recientemente nominado al Premio Óscar.

Nélida Pohl, directora de comunicaciones del IEB, se refirió a la relevancia de esta exposición: “La muestra, generada de manera colaborativa por dos centros de investigación chilenos, no pasa de moda, porque presenta algo que la gente aún desconoce mucho, que es el origen de algunas de las ideas más importantes de Charles Darwin, vinculadas a los cerca de dos años que estuvo en nuestro país. Él era un pensador científico cuya curiosidad cruzaba las barreras de las disciplinas. Observar fósiles marinos en la cordillera, por ejemplo, lo llevó a formular ideas sobre el funcionamiento de la Tierra en términos tanto geológicos como biológicos”.

En ese contexto, la bióloga y comunicadora científica, también destacó la importancia de participar en el Festival Puerto de Ideas, “un espacio que descentraliza la ciencia, llevando sus aspectos maravillosos, últimos descubrimientos y el valor del pensamiento científico, lejos de Santiago y del centro del país”.

Luz Valeria Oppliger, ex directora de Comunicaciones de CAPES, gestora de la muestra y actual directora del Programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, expresó estar convencida de que la integración del arte con las ciencias permite tener una llegada más amena a la sociedad a la hora de transmitir conceptos científicos. “Con esta exposición nos interesa difundir quién fue Charles Darwin y que su estadía en Chile fue clave para el desarrollo de sus ideas, y para promover su legado en un público amplio”, señaló.

Elaboración de la muestra

El primer paso para la creación de los cinco dioramas fue la selección de los momentos que vivió Darwin en Chile y que marcaron su pensamiento científico. En esta etapa de investigación y documentación de las vivencias y percepciones del naturalista, también participaron la bióloga y diseñadora Silvia Lazzarino y la comunicadora científica Jade Rivera.

En dicha fase, se identificaron instancias clave, como el momento en que Darwin se encontró con los habitantes de Tierra del Fuego, en 1832, o el hallazgo de fósiles marinos en la punta de la cordillera de los Andes, hecho que lo impresionó e hizo constatar que la montaña que todos conocemos hoy fue hace mucho tiempo el fondo de un extenso mar.

Luego, el gran reto fue dar vida a este joven e intrépido explorador. La artista Cecilia Toro, especialista en la ilustración corpórea, se encargó de ello: “Me encanta la plasticina porque es dúctil y puede imitar cualquier material, como las pieles que visten los habitantes de Tierra del Fuego, o el cuero del equipaje de Darwin cuando subió a la montaña”.

https://vimeo.com/701312777/15546132d3

Un paseo por los bosques de algas

Junto a “La inspiración de Darwin”, el Festival también contará con la exhibición de otra muestra original de CAPES.

“Alicia y el bosque de algas” es una instalación de cuarenta bosquejos e ilustraciones del libro homónimo escrito por los investigadores Myriam Valero, Christophe Destombe y Luz Valeria Oppliger en 2019, el cual relata las aventuras de la pequeña Alicia junto a una foca hablante durante su viaje al corazón de los bosques de algas pardas que se esconden de la superficie oceánica.

Tanto las ilustraciones del libro como de la muestra son obras de la destacada artista visual francesa Valérie Valéro, y están inspiradas en la obra de su coterráneo francés Henri Rousseau, más conocido como Le Douanier Rousseau.

La obra, tanto científica como artística, tiene por objetivo sensibilizar a los niños a la protección del medioambiente marino a lo largo del mundo, hogar de una biodiversidad no tan conocida y poco visible. En ella, se exhiben las similitudes entre la flora submarina de Francia y Chile, haciendo hincapié en los distintos caminos evolutivos, pero también los análogos de sus funcionamientos ecológicos.

Oppliger, una de las autoras del libro y productora de la muestra, valoró su presencia en Puerto de Ideas, destacando la importancia de “mostrar proyectos de interdisciplina, que revelen la importancia de ecosistemas de bosques marinos de ambos hemisferios”.

Tanto la muestra de Alicia como las aventuras de Charles Darwin serán exhibidas en el pabellón “Paseo por la ciencia” del Festival Puerto de Ideas, ubicado en Avda. Grecia s/n, en la ciudad de Antofagasta, entre los días jueves 21 y domingo 24 de abril.

Para más información de estas actividades y del resto del Festival Puerto de Ideas, visitar https://puertodeideas.cl/

Texto: Comunicaciones IEB y CAPES

Demuestran los efectos negativos del consumo de algas contaminadas en erizos

Científicos y científicas del Laboratorio de Ecología y Biología Molecular en Algas de la Universidad Andrés Bello estudiaron el impacto que los desechos domésticos e industriales tienen no sólo sobre los organismos directamente expuestos a ellos, sino también sobre sus desafortunados depredadores.

El estudio fue realizado en una de las zonas costeras más contaminadas de nuestro país: el frágil ecosistema marino de la Bahía de Quinteros.

Según datos del Consejo de Defensa de Recursos Naturales (NRDC), la descarga de desechos domésticos, agrícolas e industriales al mar representa más del 80 por ciento de toda la contaminación de los océanos del mundo. Una vez arrojados, la mayoría de estos residuos se deposita en el fondo marino para impactar directamente a la flora y fauna que habita las zonas de descarga. Sin embargo, una buena parte de ellos logra alcanzar las corrientes y desplazarse cientos de kilómetros a través de ellas, ayudándose incluso por los mismos organismos a los que afectan.

Este es el caso del huiro canutillo (Macrocystis pyrifera), un tipo de alga parda presente en las costas chilenas capaz de absorber y acumular grandes cantidades de metales y compuestos orgánicos en su interior. Ya sea por causas naturales o intervención humana, muchas de estas algas contaminadas se desprenden de su base para flotar por el mar durante meses, llegando a ser alimento de otras especies marinas y terrestres (entre ellas, seres humanos) una vez alcanzan nuevamente el borde costero.

Un grupo de investigadores del Laboratorio de Ecología y Biología Molecular en Algas (LEBMA), el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad (CAPES) y el Instituto Milenio en SocioEcología Costera (SECOS), estudió los potenciales efectos negativos que estas algas contaminadas podrían tener sobre una de las tantas especies que se alimentan de ellas: el erizo negro (Tetrapygus niger), más específicamente, el impacto que dichos residuos tienen sobre la fertilidad, crecimiento, alimentación y desarrollo temprano de esta especie. Sus resultados fueron publicados en la revista Marine Pollution Buletin.

Impactos directos y heredados

Para sus experimentos, los investigadores extrajeron especímenes adultos del huiro canutillo de la Bahía de Algarrobo, en el litoral central, para relocalizar una parte de ellos al ecosistema marino de Caleta Horcón, hogar no sólo de una vasta diversidad de peces, plantas y aves, sino también de uno de los complejos industriales más contaminantes del país. 

Para los experimentos, las algas fueron divididas en dos grupos. El primero fue expuesto a una zona altamente contaminada, y el segundo se mantuvo inalterado.

En conjunto, las 15 compañías que operan actualmente en esta localidad, las cuales incluye a termoeléctricas, refinerías, empresas metalúrgicas y productoras de cemento, depositan en el mar ingentes cantidades de compuestos orgánicos (especialmente los denominados hidrocarburos aromáticos policíclicos), además de metales pesados como aluminio, arsénico, cadmio, cobre, hierro y zinc, afectando la salud de los habitantes de Caleta Horcón, así como todo el ecosistema de la Bahía de Quinteros.

Después de ser sometidas durante 60 días a estos contaminantes, las algas fueron trasladadas al Centro de Investigación Marina de la U. Andrés Bello, ubicado en Quintay, junto con los especímenes no expuestos a dicho ambiente. Una vez en el Centro, ambos grupos fueron distribuidos en dos tanques de agua con el fin de convertirse en la dieta exclusiva de 24 erizos de mar de la especie T. niger, conocidos en Chile como erizos negros.

Transcurridas tres semanas, los científicos analizaron diferentes aspectos de la biología tanto de los erizos como de las larvas nacidas durante dicho período, llegando a encontrar diferencias significativas entre el grupo de erizos expuestos a las algas contaminadas y aquellos que tuvieron acceso a algas provenientes de una zona de baja contaminación. Esto, para cada uno de los parámetros estudiados.

“El hallazgo más importante es que se observan efectos negativos en los erizos que se alimentan de algas provenientes de zonas contaminadas, en el crecimiento y la fertilidad, los cuales son similares a los que presentan los individuos de zonas contaminadas” explicó la bióloga CAPES y académica de la Universidad Andrés Bello, Loretto Contreras, una de las autoras del estudio.

En los análisis de crecimiento, por ejemplo, los erizos del primer grupo (aquellos alimentados con algas nocivas) apenas ganaron un 3.6 por ciento de masa corporal durante las semanas que duró el estudio, un aumento mucho menor que el 19.3 por ciento observado en los ejemplares alimentados con algas no contaminadas. Los autores creen que ésta diferencia podría deberse al menor consumo de alimento que experimentaron los primeros en comparación a los segundos, pues es sabido que una ingesta menor de proteínas y carbohidratos en esta especie se traduce en una disminución en su ganancia de peso.

Otro impacto que la menor ingesta de algas pudo haber provocado en los erizos expuestos a las muestras contaminadas se asocia a una reducción en su desempeño reproductivo. Nuevamente, aquellos individuos alimentados con algas no expuestas a zonas con alto impacto ambiental presentaron una mayor fertilidad (es decir, mayor producción de huevos durante los ensayos), en comparación tanto a los erizos que consumieron plantas contaminadas como al grupo de control (especímenes extraídos directamente de las costas de Quintay). No obstante, los investigadores plantean que la baja en la fertilidad de éstos últimos también puede deberse a la presencia de contaminantes en su dieta.

Pero las alteraciones provocadas por el consumo de algas contaminadas no se limitaron a los comensales directos. “Más importante aún, es que no solo se evidenció un impacto negativo en los individuos adultos, sino que también en su descendencia” agrega Contreras. Esto, porque las larvas nacidas de erizos que consumieron estas algas mostraron un retardo en sus etapas normales de formación, llegando a su estado final de desarrollo 8 días después que sus pares del segundo grupo (12 versus 4).

“Se sugiere que las larvas presentan un desarrollo anormal producto de un traspaso de los contaminantes desde los parentales en el momento de la gametogénesis. Este desarrollo anormal se caracterizó por un retraso en el desarrollo temprano y la presencia de malformaciones estructurales, como desviaciones, fracturas o lesiones de brazos de las larvas” añade la también investigadora de SECOS.

Efecto cascada

Los resultados obtenidos en este estudio, comentan sus autores, demuestran los daños que el consumo indirecto de contaminantes por medio de la alimentación puede provocar no sólo en los erizos adultos sometidos a esta dieta, sino que además en su progenie, incluso al punto de poner en peligro la estabilidad de una especie clave para el funcionamiento de los ecosistemas marinos del borde costero. “El erizo negro, en conjunto con otras especies de erizo, regulan la abundancia y diversidad de las algas en la zona costera, principalmente del intermareal bajo y submareal. Dependiendo de la presión que estos organismos generen por sobre las algas, pueden transformar un ambiente dominado principalmente por bosques de algas pardas a praderas de algas crustosas”, detalla Nicolás Latorre, autor principal de este estudio y candidato a Doctor del programa de Doctorado en Medicina de la Conservación, UNAB.

Por su parte la investigadora asociada SECOS y también co-autora del estudio, Fernanda Oyarzún, indicó que, además de generar bosques submarinos y proveer de refugio a cientos de especies, estas algas forman parte de una red de interacciones que podría verse igualmente impactada, a través de especies como el erizo, a lo largo de toda la cadena alimenticia. “Pedazos y fragmentos de muchas algas se sueltan y suelen estar vivas por mucho tiempo sin estar sujetas al sustrato, llegando a lugares muy distantes a través de las corrientes. Si vemos estas zonas de sacrificio que afectan a todo ese sector y quienes viven ahí, debemos pensar también que no solo hay un impacto focalizado en esa zona, sino que eventualmente esas algas desprendidas pueden llegar kilómetros más al norte a otras regiones y afectar organismos que viven en esos lugares, con las posibles consecuencias expuestas por el paper, señaló la académica de la Facultad de Ciencias de la U. Católica de la Santísima Concepción.

Los erizos sometidos a una alimentación con algas contaminadas experimentaron alteraciones en su crecimiento, consumo, fertilidad y descendencia.

“El erizo, por ser el que consume las algas contaminadas, podría introducir los contaminantes en las tramas tróficas, con evidente biomagnificación a los niveles superiores” añadió Contreras. “Asimismo, si el consuno de algas contaminadas tiene un impacto negativo real en el número de individuos de esta especie, esto podría afectar a las interacciones depredador-presa dentro del ambiente, produciendo cambios en las abundancias de erizos u otros herbívoros, y alterando a su vez la abundancia y diversidad de algas».

Finalmente, Nicolás Latorre señala también las consecuencias negativas que este hecho supone para las zonas con bajo impacto de contaminantes. “Si bien es cierto que el erizo negro no es consumido por el ser humano, el erizo rojo sí lo es. Al tener hábitos alimenticios parecidos, la extracción de estas especies para consumo en zonas de bajo impacto no asegura que estén libres de contaminantes, ya que podrían haberse alimentado con algas provenientes de zonas con alto impacto de la polución, y afectar al ser humano si su dieta se basa regularmente de estos recursos” comenta.

Traducción: Comunicaciones CAPES y SECOS
Fotos: Nicolás Latorre Padilla