Lanzamiento libro «Los territorios de Gabriela»

Cuándo: sábado 3 de septiembre de 2022, 12:00 hrs.
Dónde: Librería Libro Verde - Calle Orrego Luco 051, Providencia.
Organiza:  CAPES UC; Orjikh Editores, Libro Verde.

El libro “Poema de Chile” de Gabriela Mistral se publicó de manera póstuma, fue escrito por la poetisa a lo largo de 20 años como una manera de recordar los paisajes, flora y fauna de su país mientras estaba en el extranjero. En “Los Territorios de Gabriela”, de las autoras Andrea Casals Hill y Luz Valeria Oppliger, con ilustraciones de María Soledad Sairafi y publicado por Editorial Orjikh, se reproducen 8 de esos poemas que recorren distintos ecosistemas, con sus descripciones y las de las especies de plantas y animales que menciona Mistral en sus estrofas.

El texto nos lleva en un recorrido por Chile acompañado de un niño y un huemul, para conocer lugares como Montegrande, árboles como el chañar o animales como la chinchilla. Además, a través de códigos QR, se puede acceder a los audios narrados de los textos. La publicación de este libro fue posible gracias al aporte del Fondo del Libro 2021, categoría creación y al aporte del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES UC.

Tertulias «(Re)pensando la biodiversidad»

Cuándo: 8 de septiembre de 2022
Dónde: Auditorio de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal UC (ver mapa)
Organiza:  Cátedra en Biodiversidad y Desarrollo Sostenible CMPC-UC

Este jueves 8 de septiembre, a las 13:00 horas, comienzan las Tertulias «(Re)pensando la Biodiversidad», una iniciativa patrocinada por la Cátedra en Biodiversidad y Desarrollo Sostenible CMPC-UC.

El tema de este primer encuentro es: ¿por qué a las empresas les importa proteger la biodiversidad?, y para responder a esa pregunta, estará como invitado el gerente de Sostenibilidad de CMPC, Nicolás Gordón, en una conversación con la coordinadora del área de Vinculación y Transferencia de CAPES, Francisca Boher.

La actividad se realizará de manera presencial en el Auditorio de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la Universidad Católica, ubicada en Avenida Vicuña Mackenna 4860, Santiago, RM.

Inscripciones en el siguiente enlace: https://bit.ly/3yAaNIN

Estudio confirma la capacidad de la hojarasca para proteger a los suelos de la contaminación por cobre

Este es el primer estudio que describe el contenido de cobre en suelos y hojarasca en huertos de Chile, y uno de los pocos trabajos a nivel mundial que realiza estos experimentos en frutales.

Hojarasca en plantaciones de ciruelo

Para muchos de nosotros, la capa de hojas secas que se forma bajo bosques y arboledas a comienzos del otoño, comúnmente conocida como hojarasca, es, o una leve molestia —si nos toca removerla de desagües y canaletas— o una agradable ocurrencia —cuando paseamos por algún parque sintiendo el crujir de las hojas bajo nuestros pies.

Para ciertos árboles frutales, sin embargo, la presencia de esta cobertura natural bien puede ser una última línea de defensa entre ciertos contaminantes y un suelo fértil y saludable.

Así al menos lo demostró un grupo de investigadores del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad (CAPES UC), el Laboratorio de Ecología Microbiana de la U. de O’Higgins y el Departamento de Fruticultura y Enología de la PUC, quienes decidieron estudiar el rol de la hojarasca como protectora del suelo en plantaciones frutales de la región de O’Higgins, zona donde la aplicación intensiva de pesticidas a base de cobre es una práctica común. Sus resultados fueron publicados en la revista Plant, Soil and Environment.

“El estudio surge en una visita a terreno de un productor frutal, quién nos mostró y explicó in situ cómo aplicaban pesticida a base de cobre y las concentraciones en que este elemento se podría encontrar en el suelo” relata Tomás Schoffer, investigador CAPES y autor principal del trabajo. “Para ejemplificar lo anteriormente descrito, el productor nos quiso mostrar el suelo, y para eso removió la hojarasca del frutal. En ese momento nos surgió la pregunta de qué efecto tendría la hojarasca sobre la incorporación de cobre (aplicado como pesticida) en el suelo”.

La duda, explica el ingeniero agrónomo de la Universidad Católica, se fundaba en el hecho de que la capa orgánica de los suelos (la cual incluye la hojarasca) es uno de los principales sumideros de metales cuando éstos provienen de la atmósfera. “De hecho” añade, “existe evidencia científica de que la hojarasca genera un efecto protector sobre el reclutamiento de plántulas en sitios afectados por una fundición de cobre. Si bien la fuente del metal y el escenario eran diferentes, pensamos que podría existir un efecto similar”.

Para confirmarlo, los investigadores seleccionaron huertos frutícolas de la Región de O’ Higgins por ser ésta la región de mayor producción de frutales de nuestro país donde se aplican pesticidas a base de cobre. Los huertos seleccionados fueron de cerezos, ciruelos y kiwi, usando viñas de uva de mesa, donde no se aplican estos químicos, como grupo de control. En todos los huertos, se tomaron muestras tanto de la hojarasca como del suelo inmediatamente bajo ella para medir sus contenidos de cobre.

“Adicionalmente”, cuenta Schoffer “realizamos para las muestras ensayos de respiración microbiana del suelo inducidas por fuentes de carbono (MicroRespTM), esto para tener un parámetro con el que medir la actividad microbiana del suelo. Con estos datos, contrastamos los contenidos de cobre de la hojarasca y del suelo, y la actividad microbiana del suelo, de cada huerta”.

Protegidos de las plagas, pero expuestos a los metales

Históricamente, los plaguicidas en base a cobre han sido usados con frecuencia para controlar enfermedades microbianas en árboles frutales, ofreciendo a estos cultivos protección contra hongos y bacterias nocivas, y al mismo tiempo, exponiéndolos a altas concentraciones de este metal.

“La aplicación de pesticidas en general, sobre todo en los sistemas frutícolas intensivos, ha llevado a diversos impactos en el medio ambiente, tales como la pérdida de biodiversidad dentro del predio y en las zonas aledañas” comenta Rosanna Ginnochio, investigadora principal de CAPES y otra de las autoras del estudio. “Como su vía de aplicación es por aspersión, un alto porcentaje de estos químicos se dispersa en la atmósfera, produciendo contaminación difusa (fuera del predio) que perfectamente puede llegar a las poblaciones humanas cercanas, imponiendo eventuales riesgos para la salud”. De hecho, se estima que alrededor del 70-90% del pesticida aplicado se difunde hacia otras áreas.

En el caso de los suelos, detalla Ginocchio, “el proceso puede resultar en un enriquecimiento excesivo con este metal, alterando la calidad de estos y, en consecuencia, su actividad microbiana, pues, recordemos, el cobre es antibacteriano y fungicida”.

“El cobre es un micronutriente esencial para todos los organismos, pero se vuelve tóxico por sobre un cierto umbral” aclara Schoffer. “Por lo tanto, si se considera la forma de aplicación de estos pesticidas, su prolongado uso, su acumulación en el suelo y el hecho de que son fungicidas, es de esperar que se produzca un impacto sobre la biodiversidad microbiana del suelo y, con ello, una disminución de su calidad y función”.

El investigador también añade que esta excesiva presencia de cobre no sólo afecta a los microorganismos del suelo, sino que también a plantas y organismos de la mesofauna edáfica. “Lo anterior se traduce en un efecto indirecto sobre los seres humanos, ya que eventualmente el cobre podría ingresar a la cadena trófica y biomagnificarse, afectando finalmente la salud de las personas. Sin embargo, éste no es la única forma en que los pesticidas a base de cobre afectan a los seres humanos. Como mencionó la Prof. Ginocchio, existe una difusión de estos pesticidas a otras áreas, pudiendo afectar directamente a las personas y generando afecciones tales como el cáncer.

El uso intensivo de pesticidas en base a cobre puede traer riesgos indirectos no sólo para el suelo, sino que para la biodiversidad y la salud humana.

¿La hojarasca al rescate?

Entre los resultados del estudio, Schoffer comenta que niveles de cobre hallados en el suelo no difirieron en los diferentes huertos. “Sin embargo”, revela, “el nivel de cobre en la hojarasca fue estadísticamente superior en los huertos donde se aplicó cobre (cerezos, ciruelos y kiwis) en comparación a los huertos donde no se aplicó cobre (uva de mesa). Como suponíamos, la hojarasca cumplió un efecto protector contra el ingreso de cobre al suelo”.

De hecho, los investigadores encontraron hasta 7 veces más cobre en la hojarasca que en el suelo de los huertos donde se aplicó cobre. “Sin embargo, no pudimos evaluar con certeza tal efecto protector sobre las comunidades microbianas. Primero, porque no hubo diferencia en la actividad microbiana en los diferentes huertos (donde ésta siempre estuvo presente) y segundo, porque al no haber diferencias entre los niveles de cobre en los suelos de los huertos testeados, no obtuvimos una gradiente de cobre desde donde evaluar una posible inhibición de la actividad microbiana. En este contexto, estudios han demostrado que los microorganismos del suelo no son tan sensibles a cambios en los niveles de cobre como los presentados en este estudio. Por lo anterior es que en la actualidad nos encontramos evaluando el efecto de pesticidas a base de cobre en bioindicadores más sensibles” explica Schoffer.

Así y todo, los investigadores pudieron concluir que cobre disperso en los huertos logró acumularse mayoritariamente en la hojarasca, la que funcionó como una barrera para la entrada de este metal a los suelos estudiados. “Esto”, explica Rosanna Ginocchio, “porque las hojas y la hojarasca adsorben el cobre en sus superficies, disminuyendo su translocación al suelo y, por ende, reduciendo los riesgos de contaminación”.

Más allá de su rol como protector de los suelos, tanto Schoffer como Ginocchio coinciden en que estos resultados suponen nuevos usos para la hojarasca producida por los árboles frutales: “como grupo, pensamos que, una vez removida, la hojarasca puede integrarse a un sistema de compostaje, donde se incluyan otros residuos orgánicos, con el fin de diluir el contenido de cobre y finalmente ser aplicado de manera segura a los suelos, comenta Schoffer.

A la fecha, este es el primer estudio que describe el contenido de cobre en suelos y hojarasca en huertos de Chile, y uno de los pocos trabajos a nivel mundial que realiza estos experimentos en frutales y no en viñedos.

Texto: Comunicaciones CAPES

Medicina veterinaria tradicional: investigación buscó resignificar saberes campesinos del sur

En un paper publicado en mayo, el investigador UC, Tomás Ibarra, junto a las investigadoras de la UACh, Carla Marchant y Fernanda Olivares, documentaron el efecto que tiene el predominio de la Medicina Veterinaria Moderna frente a la Medicina Veterinaria Tradicional. “Es un conocimiento que ha sufrido un fuerte proceso de erosión”, indica.

El orégano y el canelo son algunas de las hierbas medicinales que más utiliza Pablo Neculpan, un campesino proveniente de Relicura, en la comuna de Curarrehue, quien las emplea en el tratamiento de enfermedades o problemas de salud de su ganado, compuesto principalmente por vacas, caballos y ovejas.

Se trata de saberes que, tal como explica Pablo, son conocimientos que se han traspasado de generación en generación, a partir de las observaciones que sus propios antepasados alguna vez realizaron. “Uno no necesariamente puede creer por superstición o por tincada, sino que también hay prueba en los hechos (…) esta medicina uno la iba adaptando a sus recursos para poder subsistir tanto en alimentos como en salud”.

“Mi suegro me hablaba del toronjil cuyano”, cuenta, a modo de ejemplo, este hombre de 44 años: “contaba que en una ocasión andaba una yegua con un potrillo que estaba un poquito desnutrido, entonces la yegua, que andaba comiendo, fue a dar a un manchón de toronjil cuyano y cuando él revisó la bosta del potrillo, vio parásitos que el animal había botado ahí. Y después se recuperó”.

El tratamiento de animales basado en prácticas socioculturales sostenidas a lo largo del tiempo es conocido como medicina veterinaria tradicional o etnoveterinaria, y surge de la experiencia de campesinos y campesinas que, a través de la prueba y el error, han desarrollado sus propios conceptos y técnicas en el manejo y cuidado del ganado.

Un conocimiento erosionado

“La medicina veterinaria tradicional tiene una raigambre profunda” explica el investigador de los centros UC de Desarrollo Local (CEDEL) y Ecología Aplicada y Biodiversidad (CAPES), Tomás Ibarra. “Esto se pone de manifiesto en el complejo cuerpo de conocimientos, prácticas y creencias vinculadas al cuidado de los animales en territorios rurales. Por ejemplo, entre las prácticas de manejo animal que aún se mantienen y son utilizadas comúnmente, se encuentra el uso de ceniza en gallineros para prevenir y eliminar ectoparásitos en aves, la planificación de castraciones en luna menguante, como también el uso de abono animal para la fertilización de praderas” comenta.

Sin embargo, como él mismo argumenta, este conocimiento se ha ido erosionado con el pasar de los años, una erosión que, en sus palabras, “se refiere básicamente a que el conocimiento y la práctica relacionada al mundo agrícola, se ha visto afectado por una serie de procesos históricos y contemporáneos”. 

Para entender los factores que influyen en esta pérdida y conocer su vigencia entre los campesinos del sur de Chile, Ibarra participó en un estudio encabezado por la investigadora Fernanda Olivares, médica veterinaria magíster en Desarrollo Rural, además de la académica de la Universidad Austral de Chile, Carla Marchant, que buscó, además, documentar y revitalizar este tipo de conocimientos. 

Los efectos de una agricultura intensiva

El trabajo, cuyos resultados fueron publicados en la destacada revista Journal of Ethnobiology and Ethnomedicine, abordó la experiencia de 60 campesinos y campesinas del sur de los Andes, específicamente de los municipios de Pucón y Curarrehue, a través de entrevistas que tuvieron lugar entre diciembre de 2020 y marzo de 2021.

A partir de estas conversaciones, los investigadores pudieron determinar algunos de los fenómenos que intervienen en esta erosión paulatina del saber veterinario tradicional. Según Ibarra, éste es un proceso político y social de décadas, que tiene sus bases en la Contrarreforma Agraria desarrollada en dictadura. Por entonces, “se les empieza a tratar a los campesinos de agricultores y de clientes, y se da con mucha fuerza la conversión de estos hacia una agricultura intensiva y, en particular, al manejo del ganado basado en el uso de químicos o agroquímicos, entre ellos fármacos” señala.

Los efectos que tendría el uso de estos elementos en el ganado tendrían una directa relación no solo con la pérdida de estas prácticas, sino que también con la pérdida de biodiversidad. Como señalan Marchant y Olivares, “estudios de nivel mundial alertan de los crecientes procesos de resistencia bacteriana y parasitaria que se han desatado por el uso intensivo de fármacos sintéticos, junto con la contaminación alimentaria y ambiental que genera el empleo de estos químicos en los sistemas de producción animal”.

“Por ejemplo” explican, “se ha estudiado que el uso fármacos como la ivermectina —compuesto medicinal utilizado en animales para tratar afecciones como la nematodiasis, garrapatas y sarna— se relaciona con la disminución de los escarabajos estercoleros que habitan las praderas movilizando el abono animal, asociándose a una mayor fertilidad del suelo y control biológico indirecto de parásitos en animales”.

Para Pablo Neculpan, sin embargo, el uso de fármacos es una forma rápida y fácil de tratar a sus animales. “Uno siempre cuida a sus animales cuando están afectados”, señala, “por ejemplo, ahora tengo un animal que tiene mucha mucosidad y para salir luego del paso, ahí vamos al fármaco”.

Políticas públicas culturalmente apropiadas

Es por ello por lo que los investigadores apuestan por el desarrollo de políticas públicas que estén en sintonía con las comunidades que se ven impactadas por este tipo de acciones y sus prácticas.

“Para que las acciones de proyectos y planes de dichas políticas públicas que trabajan con la agricultura familiar y el mundo rural sean exitosas”, explican las autoras del estudio, “es necesario que estas sean territorialmente pertinentes y participativas, es decir, que se realicen considerando la diversidad biocultural de las y los campesinos de cada rincón del país”.

En otros países de la región, como Colombia, Bolivia o Perú, el desarrollo de políticas públicas con enfoque participativo ha dado buenos resultados, al ser medidas que han involucrado a las comunidades desde el principio.

Para Ibarra, estas políticas públicas pertinentes con el mundo agrícola tienen que desarrollarse de manera sistémica y generalizada. “No solamente la política pública referida al ministerio de Agricultura o al Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario (INDAP), sino que también políticas educativas, económicas, que fomenten la revitalización de estos saberes, con cambios de carácter más sistémico” menciona.

“Las políticas no tienen que quedarse en lo que fue, sino que avanzar a una estrategia de adaptación e innovación en la práctica de manejo de animales”, agrega, “para poder fomentar e incluir el conocimiento tradicional con nuevos aspectos que se han ido desarrollando en los territorios, nuevos conocimientos, nuevas prácticas e ir pensando en el futuro de los rebaños, de la economía local y en realidad de la soberanía alimentaria local”.

Para colaborar en este esfuerzo, una de las primeras metas de los investigadores es devolver y difundir los resultados de este estudio a la misma comunidad. Lo anterior, a partir del diseño e implementación de talleres de medicina tradicional veterinaria en comunidades en los que quienes lideren estos talleres sean representantes de los mismos territorios y que conozcan este oficio. “También queremos buscar otros mecanismos de comunicación de los hallazgos, tales como la generación de un manual de medicina veterinaria tradicional, que permitan ampliar el alcance de esta investigación a través de distintos medios” plantea Ibarra.

Se trata, de alguna forma, de diseminar estos saberes de la misma forma como llegaron a Pablo a través de sus padres, abuelos y suegros, y que hoy él trabaja con sus propias hijas. “Una de ellas está estudiando agronomía y a ella le voy enseñando el uso de estas hierbas en los animales”, relata.

Para el campesino, estos son conocimientos valiosos en su subsistir y en cómo comprende su relación con el ganado, algo que, asegura, fue un conocimiento que “siempre fue”, que siempre existió, al menos en los relatos de su familia.

Texto: Comunicaciones CAPES y CEDEL UC

Relatando los pormenores del Congreso de Ciencias del Mar 2022

El encuentro, cuyo lema de este año fue “Las ciencias del mar en tiempos de cambio”, reunió a casi 400 personas, entre investigadores, profesionales, estudiantes de pre y postgrado y autoridades relacionadas a ecosistema marítimo. 

El rector Cristhian Mellado durante la inauguración del Congreso.

El XLI Congreso de Ciencias del Mar 2022, organizado por la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y la Sociedad Chilena de Ciencias del Mar y auspiciado por CAPES, se llevó a cabo en la ciudad de Concepción entre los días 23 y 27 de mayo pasados, y logró reunir a casi 400 personas, entre investigadores, profesionales, estudiantes de pre y postgrado y autoridades relacionadas a ecosistema marítimo.

En cinco días, el Congreso ofreció una nutrida agenda, en la que, además de las presentaciones orales en temas como ciencias ambientales y contaminación, pesquería, acuicultura y biotecnología, algas, oceanografía, genética y evolución, sustentabilidad de zonas costeras, y otras, los asistentes pudieron escoger entre un abanico de talleres, simposios, conversatorios, sesiones de póster, charlas magistrales y actividades como “Noche de videos”, “Stand up científico”, o la exposición «Nuevos imaginarios: ser mar en tiempos de cambio» y feria de arte, creatividad y emprendimiento.

“Somos una universidad con vínculo y vocación especial hacia el mar, desde nuestros orígenes, este ha sido un motor fundamental para el desarrollo de la docencia, la investigación y el servicio hacia la comunidad”, señaló en su bienvenida Cristhian Mellado, rector de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, en cuya sede Campus San Andrés, se realizó la versión 41 del Congreso de Ciencias del Mar, el primero en modalidad presencial después de dos años de pandemia.

Universidad Católica de la Santísima Concepción, sede de esta nueva versión del Congreso.

Sofía Valenzuela, SEREMI de Ciencias de la macrozona Centro Sur, destacó que, además de actividades en temas de investigación, el Congreso también tocó otras áreas como los paneles de género, relevando el rol de las investigadoras, y la comunicación de las ciencias: “sabemos que muchas veces todo el conocimiento que se genera queda en publicaciones, en papers, que si bien son relevantes porque así vamos aumentando nuestro conocimiento, también es necesario que tengamos personas que sepan comunicar este desarrollo científico hacia las comunidades”.

En tanto, Marcelo Oliva, presidente de la Sociedad Chilena de Ciencias del Mar, realizó una reflexión sobre cómo ha sido la organización de congresos y encuentros entre investigadoras e investigadores desde marzo de 2019, pero insistiendo en que, “pese a la pandemia, en la época del Covid, y lo que esperemos que sea la época del poscovid, las ciencias del mar siguen demostrando que en Chile gozan de buena salud”.

En otra de las intervenciones de autoridades, Julio Salas, subsecretario de Pesca y Acuicultura, mencionó que durante 2023 se deberá enfrentar el enorme desafío de la discusión de una nueva ley de Pesca: “necesitamos reestructurar los cimientos de la normativa regulatoria en materia de pesca y acuicultura, para lo que necesitaremos conocimiento acabado de las materias que comprenden la regulación pesquera”.

La Conferencia magistral de la inauguración estuvo a cargo del Dr. Eleuterio Yañez, académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, a quien se le confirió el premio «Honor in Scientia Marina 2022», distinguiendo sus aportes en la investigación basada en la comprensión de los modelos poblacionales de especies bio-pesqueras y los efectos de las variables ambientales en función del cambio climático.

Parte de la exposición «Nuevos imaginarios: ser mar en tiempos de cambio»

“Ciencias del mar en tiempos de cambio”

El lema de este Congreso, “Ciencias del mar en tiempos de cambio”, hizo referencia a las numerosas transformaciones que impactan en la forma tradicional en que nos relacionamos con el mar y sus recursos, desde la escala planetaria hasta a nivel nacional y local. Este encuentro, además de acoger los conocimientos de los principales ámbitos del saber, causas y efectos de estos cambios, sobre la base de los mecanismos y procesos que caracterizan a los organismos y los ambientes hidrobiológicos en general, también entiende que es necesario un diálogo desde todas las dimensiones de lo humano.

Es por eso que a las sesiones temáticas y charlas magistrales, donde se presentaron ponencias de investigaciones nacionales e internacionales, se sumaron simposios, conversatorios y talleres sobre acuicultura de pequeña escala, ecología y manejo sustentable de islas oceánicas, sesiones de género, laboratorios naturales en la costa chilena, floraciones de algas nocivas, buenas prácticas pesqueras para conservación de aves marinas, exploración de la fosa de Atacama, análisis de datos oceanográficos y herramientas para divulgar ciencia efectivamente, entre muchos otros temas.

El cierre del Congreso estuvo a cargo de la Dra. Cristina Dorador, académica de la de la Facultad de Ciencias del Mar y Recursos Biológicos de la Universidad de Antofagasta y actual convencional constituyente, con el tema “Los desafíos de los conocimientos en la nueva Constitución». En la primera parte de su charla, la investigadora presentó algunos resultados de sus estudios en ecosistemas altoandinos y salares, especialmente en ecología microbiana. Luego, describió el trabajo de la Convención y analizó los artículos de la propuesta constitucional relacionados a la ciencia, investigación y conocimiento, señalando que uno de los primeros es que “toda persona, individual o colectivamente, tiene derecho a participar libremente, de la creación, desarrollo, conservación e innovación de los diversos sistemas de conocimiento’ la gran innovación aquí es no hablar de la ciencia solamente, si no de los sistemas de conocimiento, y es la primera Constitución en el mundo que hace este avance, es decir, hacemos realidad en la Constitución la transdisciplina”. En cuanto al tema de nuestros mares, el borrador de la Constitución realiza la declaración de que “Chile es un país oceánico, es deber del Estado la conservación, preservación y cuidado de los ecosistemas marinos y costeros continentales, insulares y antárticos”, señaló Dorador.

Al finalizar el evento, se informó a los participantes que la versión número 42 del Congreso de Ciencias del mar se realizará en 2023 en la Universidad de Los Lagos, en la ciudad de Puerto Montt, centrándose en temas de comunicación de la ciencia.

Pueden descargar el libro de resúmenes y revisar las actividades del Congreso en: https://congresocienciasdelmar.cl/

Una de los tantos talleres celebrados en el Congreso.

Texto: Comunicaciones CAPES
Fotos: Mónica Paz

Cientos de familias recorrieron muestra de la Colección Patricio Sánchez para el Día de los Patrimonios

El Gato Colocolo, el Zorro Culpeo y el Monito del Monte fueron algunas de las especies que los más de 900 visitantes se encontraron en las dependencias del Centro de Extensión de la Pontificia Universidad Católica de Chile, en el marco del Día de los Patrimonios 2022.

Visitantes de la exhibición aprendiendo de algunos de los ejemplares de la Colección.

La primera actividad a gran escala de la Colección de Flora y Fauna Profesor Patricio Sánchez Reyes mostró la biodiversidad en todo su esplendor, en donde el público pudo conocer la fauna de amplia distribución geográfica de Chile como también recorrer las diferentes zonas del país como el intermareal rocoso, la Selva Valdiviana y la Antártica Chilena.

La exposición estuvo abierta desde las 09:00 de la mañana hasta las 16:00 horas del sábado 28 y domingo 29 de mayo, en donde los distintos profesionales y estudiantes de las facultades de Medicina Veterinaria y de Ciencias Biológicas, dieron a conocer con gran excelencia y sentir pedagógico el repositorio de esta gran colección biológica, y una de las más importantes del país.

“La conexión entre el público y los estudiantes que explicaban su saber, fue mágica. A los estudiantes, tanto de pregrado y postgrado, les brillaban los ojos de emoción de poder contar a la gente todo respecto de las especies y su ambiente, y a la gente los maravillaba ver especies que jamás habían tenido la oportunidad de observar y de tan cerca. Así surgían más y más preguntas, las que con claridad y rigurosidad eran respondidas por ellos”, relata Cecilia Riquelme, directora de Desarrollo Académico de la Facultad de Ciencias Biológicas.

Si bien, es la primera vez que la Facultad de Ciencias Biológicas, junto a la Colección de Flora y Fauna Profesor Patricio Sánchez Reyes, montan una actividad de este tipo a gran escala en el recinto educacional, la actividad fue un total éxito: se contabilizaron alrededor de 900 personas que no solo visitaron la exposición, sino que también interactuaron con los profesionales y curadores, y también hasta se dieron un tiempo para dibujar lo que más les había gustado de dicha exposición.

Y es que, para fortalecer la línea educativa, durante la exhibición hubo un espacio para que los más pequeños de la familia tocaran figuras en 3D, tuvieran tiempo de pintar, dibujar y hasta postular a concursos.

“Estas ocasiones suceden pocas veces en la vida. Una grata sorpresa el día domingo, se dio cuando gracias a una niña que se acercó al espacio para los más pequeños y que venía en familia con su hermano, su tía y su abuelo, era familiar del Profesor Patricio Sánchez; el asombro fue al conversar con su tía, y saber que su padre era primo del fundador de nuestra Colección”, es la anécdota que cuenta Úrsula Choupay, curadora de la Colección.

La instancia generó una conversación muy amena con la familia Sánchez quienes aprovecharon también de conocer la Colección en las dependencias del Departamento de Ecología de la Facultad.

“Vieron no sólo la gran cantidad de especímenes en sus diferentes presentaciones, sino también aquellos tesoros en papel como los archivadores y cuadernos con puño y letra del Profesor Sánchez, sus dibujos con características detalladas de sus queridos equinodermos y las primeras actas creadas para la colección. El mostrar el legado del Profesor Sánchez a su familia fue un encuentro inesperado y único, ellos estaban muy agradecidos por la oportunidad de conocer algo creado por él hace tantos años y que aún perdura, pero, sobre todo, estaban admirados por el cariño y el respeto que existe por esta Colección”, expresó Choupay.

El Rector de la Pontificia Universidad Católica, Ignacio Sánchez, también recorrió la muestra.

Una oportunidad para aprender de ciencias

La iniciativa tiene como objetivo generar espacios de encuentro con nuevas audiencias, relevando su derecho de acceso y goce de las ciencias, sin importar su condición social, intelectual, económica y cultural.

Las colecciones biológicas son repositorios importantes de información en biodiversidad. Cientos de objetos de colección como especímenes, cráneos, plumas, frutos, tejidos, entre otros, guardan la memoria de los ecosistemas y nos ilustran mundos desconocido, por lo que difundir su legado a al público de una forma didáctica fue una gran misión y trabajo de todo un equipo interfacultades, en la cual el Laboratorio de Morfología Aplicada de Medicina Veterinaria UC, tuvo un rol muy importante.

“El principal enfoque de nuestro Laboratorio de Morfología Aplicada es un espíritu colaborativo y multidisciplinario en donde se permitan conocer las diferencias macroscopicas entre las especies. Para nuestros integrantes de pregrado y postgrado, fue una tremenda oportunidad el ser invitados a participar de esta actividad, entre ellos biólogos evolutivos, bioquímicos y estudiantes de Medicina Veterinaria. Esperamos que se sigan estrechando estos lazos de trabajo en equipo con el fin de concientizar desde cada una de nuestras áreas tanto sobre el cuidado animal como del entorno que los rodea”, asegura Claudia Yefi, académica del Departamento de Anatomía Veterinaria.

Por último, y para finalizar la jornada patrimonial, la Facultad de Ciencias Biológicas agradeció a cada uno de los asistentes, sorteando 4 ejemplares del libro «Las Aves Rapaces de Chile«. Además, muy pronto se va a visibilizar los cientos de dibujos de niñas, niños y adolescentes que participaron dibujando lo que más les gustó de la Colección.

Cabe destacar que la exhibición se lleva a cabo gracias al apoyo de la Facultad de Ciencias Biológicas, la Colección Flora y Fauna Profesor Patricio Sánchez Reyes, el Departamento de Ecología de la Facultad de Ciencias Biológicas, el Laboratorio de Morfología de la Escuela Medicina Veterinaria UC, el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad (CAPES) y el Centro de Extensión UC.

Los niños también tuvieron oportunidad de hacer un poco de ilustración naturalista durante la exhibición.

Texto: Comunicaciones Facultad de Ciencias Biológicas UC

Profesional Francisca Boher concluye curso de Liderazgo en Desarrollo Sustentable de Naciones Unidas

En Berlín, Alemania, finalizó el programa “Executive Leadership Programme for Sustainable Development», de Naciones Unidas, diseñado e implementado en asociación con la Hertie School, de Alemania, y la National University of Singapore, en el que participó la Dra. Francisca Boher, coordinadora del área de Vinculación y Transferencia de CAPES, junto a una veintena de líderes mundiales en temáticas de desarrollo sostenible.

Francisca Boher, encargada del área de Vinculación y Transferencia CAPES

Al programa ejecutivo en Liderazgo en Desarrollo Sustentable no se postula, se llega por invitación de Naciones Unidas, y en el caso de Francisca Boher, la profesional CAPES fue contactada luego de encabezar varios proyectos con la CEPAL, considerando además que “había baja representatividad de personas de Latinoamérica, de hecho, éramos sólo dos, estaba Joao Domingues de Brasil y yo”, como indica la doctora en Ecología.

El curso tuvo una duración de 6 meses en modalidad online y participaron 27 líderes en temáticas de desarrollo sostenible de todo el mundo, provenientes de países como Kenia, Mauritania, Tailandia, Estados Unidos, India, España o Grecia. “Eran clases sincrónicas, y eso fue un desafío para la organización en cuanto a poder acoplar los horarios del hemisferio norte y del hemisferio sur”, cuenta Boher, “entonces habíamos unos que estábamos muy tempranito en la mañana y otros estaban en las tardes, saludábamos buenos días, buenas tardes, buenas noches”.

La iniciativa aborda temas de desarrollo sostenible de vanguardia como apoyo a políticas impulsadas por la demanda, pensamiento intersectorial, compromiso de stakeholders, pensamiento sistémico, liderazgo colaborativo y habilidades de influencia, entre otros. “Las clases tenían una parte expositiva, con un investigador o un expositor muy capacitado en el área, y luego una parte tipo workshop, en que trabajábamos mucho, nos separaban en grupos y todas las temáticas que iban exponiendo nos hacían desarrollarlas, discutir, hacer distintos tipos de ejercicios, bastante creativos por lo demás, con metodologías bien dinámicas”, explica la coordinadora del eje de Vinculación y Transferencia de CAPES.

El programa fue intenso y desafiante para Francisca, quien señala que “me dio gusto saber que estoy en la misma página, los conceptos que se están hablando, la transdisciplina, la co-creación, juntar a los stakeholders en las etapas iniciales de los proyectos, estos conceptos generales eran bien compartidos por todos los que participamos”.

El encuentro en Alemania

El programa “Executive Leadership Programme for Sustainable Development” terminó de manera presencial con una nutrida agenda de una semana en Berlín, en mayo recién pasado. “El encuentro fue espectacular, muy bien organizado, un poco intensivo en actividades lectivas, workshop, talleres, ‘open space’, que son dinámicas de trabajo en grupo, en distintos formatos. Pero, dado que muchas de las cosas de este tipo de cursos pasan en los coffee breaks y en los almuerzos, cuando tú conversas y cuentas en lo que estás y el otro te cuenta lo suyo, de ahí surge una colaboración o apoyo, etc., eché de menos más espacios de esparcimiento donde el intercambio sí sucede. Pero si me preguntas cómo fue, te diría que estuvo impecablemente organizado”, afirma Boher.

Por ejemplo, “una de las salidas fue al Congreso, donde tuvimos la charla del Ministro de Finanzas, que en el caso de Alemania, la acción climática está inserta en ese Ministerio, no en el Ministerio del Medio Ambiente, lo que es interesante, porque es como la billetera del país, entonces es una señal bien potente”, reflexiona Francisca, “almorzamos ahí en el Congreso, que es un edificio antiguo coronado por una cúpula de cristal moderna, de un arquitecto muy conocido, Norman Foster, que hizo toda la remodelación de este edificio sustentable, con corrientes de aire para climatizar, espejos que reflejan la luz para ahorrar energía, con unos cortasoles que se van moviendo de acuerdo al sol, era muy espectacular, con una vista preciosa”. Uno de los aspectos más destacables del curso para Francisca Boher, además de los contenidos de primer nivel, es que se realizó un coaching transversal para todos los participantes, que “potenciaba las habilidades de liderazgo y socioemocionales que permiten ser más exitoso a la hora de levantar fondos, reunir a socios estratégicos en torno a un proyecto, de tener injerencia en políticas públicas, de formar equipos, etc.”, además de resaltar la red de contactos realizados con compañeros y profesores de importantes instituciones de todo el mundo.

Las y los participantes de la versión 2022 del programa ejecutivo en Liderazgo en Desarrollo Sustentable de Naciones Unidas

Una experiencia multicultural

El programa contó con la participación de personas de distintos países y que trabajan en instituciones diversas, como Médicos sin Fronteras o Messenger of Peace. El hecho que no todas las instituciones estuvieran directamente relacionadas al tema ambiental hizo que el grupo de personas fuera muy rico, muy diverso, según nos comentó Francisca.

Entre las personas con quienes construyó buenos vínculos, Francisca Boher menciona a Carola Carazzone de la Italian Association of Philanthropic Foundations, “con quien tuve buenas conversaciones y me apoyó con bastantes tips en el tema de levantamiento de fondos”. Chrysafo Arvaniti, de Médicos sin Fronteras en Grecia, “que también tiene mucha experiencia en el tema de fundraising”. Claudia Quintanilla, de Global Hub for Collaboration and Learning for Rare’s Fish Forever Program, RARE, de El Salvador, pero con base en Estados Unidos, “me llegó mucho su trabajo porque lo realiza con comunidades locales, integrando conocimiento, con los pies bien puestos en la tierra”.

También menciona con entusiasmo a Gwendolyn Myers de Messenger of Peace, de Liberia, “que trabaja en una fundación por la paz con niños, increíble su energía, su motor propio, su fuego interno, no sé si había conocido a una persona así antes, esa energía era muy activadora”. Irene Guijt de Oxfam Gran Bretaña “que trabaja en el tema de uso de evidencias para toma de decisiones y formación de personas, muy creativa en sus apreciaciones, fue un tremendo aporte al grupo”.

A Sheila Jagannathan del Banco Mundial “le mostré el proyecto Vincula y ella lo va a promover a ver si podemos levantar financiamiento”. Michael Croft, “que trabaja en Canadá, en la Unesco, me dio también tips muy buenos, una especie de personal coaching de estrategias de fundraising”. Y no puede dajar de mencionar a Kotchakorn Voraakhom, o “Kotch”, de Landprocess and Porous City Network, de Tailandia, “ella es arquitecta del paisaje, y es justo lo que estoy trabajando en el proyecto del Corredor ecológico Canal San Carlos. Ella miró el proyecto, pudimos tener intercambios, una experiencia muy bonita”.

Francisca Boher ya ha tenido varias oportunidades de aplicar los conocimientos y contactos adquiridos en su trabajo como líder del eje de Transferencia y Vinculación de CAPES, comenzando con las experiencias ya relatadas y con “el tema del coaching a la hora de interactuar con un stakeholder, con una contraparte, con un otro, los temas de métodos de aproximación, estudiar a la contraparte antes, de qué manera aproximarte, también desde el punto de vista más socioemocional, con las características de respeto, de empatía, de reconocer la realidad del otro, desde dónde está el otro en ese encuentro contigo, tomando también en consideración los contextos, el mundo complejo en el que vivimos, etc. ahí hay muchas herramientas del coaching que sin duda van a ser útiles en mi trabajo”.

Francisca junto a Sheila Jagannathan, jefa del programa Open Learning Campus (OLC) del Banco Mundial

Texto: Comunicaciones CAPES

Charla: «Movements of Marine Megafauna Determine Their Vulnerability to Anthropogenic Stressors and Climate Change»

Cuándo: Jueves 30 de junio de 2022
Horario: 15:00 hrs.
Modalidad: Online, a través de Zoom y Facebook Live
Organizado por: CAPES y APECS

CAPES y APECS tienen el agrado de invitarles a la conferencia «Movements of Marine Megafauna Determine Their Vulnerability to Anthropogenic Stressors and Climate Change», dictada por el Dr. Daniel P. Costa, director del Departamento de Ecología y Biología Evolutiva y profesor distinguido de la Universidad de California Santa Cruz, Estados Unidos.

El profesor Costa es un destacado ecofisiólogo con más de 650 publicaciones científicas y colaboraciones con investigadores de todo el mundo. Entre sus múltiples líneas de investigación su principal interés se centra en la conexión entre la fisiología de mamíferos marinos y su conducta. Ha trabajado con casi todos los mamíferos marinos del mundo y en casi todas las temáticas: biodiversidad y conservación, cambio climático, termorregulación, bioacústica, ecolocalización, dinámica poblacional entre otros. Ha explorado los océanos de polo a polo y en las últimas semanas estuvo en una expedición de investigación en la Antártica estudiando focas cangrejeras. 

La conferencia, que será en inglés sin traducción simultánea, se realizará vía Zoom el jueves 30 de junio a las 15:00 horas.

Están invitados a inscribirse en el mail contacto@capes.cl, indicando en el Asunto: Charla Prof. Dan Costa. Se les enviará un correo con el link a la conferencia con aprox. 30 minutos de anticipación.

Resumen de la conferencia


«Movements of Marine Megafauna Determine Their Vulnerability to Anthropogenic Stressors and Climate Change»

Daniel P. Costa, Dept of Ecology and Evolutionary Biology, University of California Santa Cruz.

The movements of marine megafauna vary relative to the three-dimensional environment in which they live. We can infer a lot from their horizontal movements as they reflect regions where animals forage from regions that animals are transiting. Across species, horizontal movements range from tens of kilometers over their lifetime to species that migrate over tens of thousands of kilometers each year. While absolutely shorter, vertical movements are more physiologically challenging. Variation in body size is an implicit component of horizontal and vertical movements as larger animals can move greater distances and make deeper dives. Studies of how marine vertebrates move provide insight into these organisms’ fundamental biology and are also essential to their conservation. This seminar will examine marine vertebrates’ migratory and diving behavior to show the relevance of research at the interface between physiology and ecology.

Marine Protected Areas have been proposed as a conservation tool for protection. However, while the characteristics of MPAs appropriate for marine invertebrate species has been considered, the issues surrounding the development of MPAs for highly migratory species is only just being considered The potential risk (sensitivity and exposure) to individuals within a population will vary in response to how they move in space and time. Some species move throughout their species range whereas others cover only a very small proportion of the species range. Some highly migratory species have foraging areas that are spatially distinct from their breeding areas, which are then connected by migration. Movement patterns are therefore critical to provide insight into the proportion of the population that would be protected within a specific MPA and which activity (i.e., feeding, migrating, and breeding) would be protected.