Columna de Enrico Rezende: Olas de calor y la salud de nuestros ríos y lagos

La siguiente columna de opinión fue publicada en la sección social de Emol el pasado 21 de octubre. En ella, el Profesor Asociado de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica e investigador CAPES, Enrico Rezende, advierte sobre el daño generalizado a los ecosistemas acuáticos que provoca el cambio climático y las temperaturas extremas, y hace un llamado a la imposición de medidas de mitigación que, basadas en evidencia, ayuden a disminuir este impacto.

Lago Calafquen (Créditos: Diego Bravo, Flickr)

Este último año se ha registrado, así como en los años anteriores, eventos climáticos cada vez más extremos. Olas de calor han barrido California, Grecia, Siberia, el Medio Oriente, el sudeste asiático y otras regiones durante el verano, con temperaturas que se acercan y superan los 50°C. Mientras tanto, en Sudamérica se han registrado temperaturas elevadas sin precedentes durante este invierno.

Estos extremos climáticos se están volviendo más frecuentes. En Chile, esto explica en parte la menor cobertura de nieve en la cordillera año tras año, los incendios en el verano y tormentas más extremas en periodos de El Niño. Entretanto, a parte del impacto de estos eventos en nuestra salud, infraestructura y sociedad, ocurre de forma silenciosa una tragedia climática más amplia: el daño generalizado a los ecosistemas acuáticos de los que dependen nuestras fuentes de agua, la agricultura, la industria pesquera y la piscicultura.

Muchas personas pueden percibir los lagos y ríos como refugios contra el calor sin precedentes, pero los sistemas de agua dulce no son menos sensibles. En estos últimos años las olas de calor han matado a miles de peces en Alaska, Inglaterra y Australia, ya que las temperaturas superaron el límite letal que pueden tolerar estas especies. ¿Qué tan frecuentes son estos eventos extremos? Y teniendo en cuenta que estos eventos son excepcionales, ¿cómo se ven impactados los ecosistemas por un calentamiento menos extremo, pero que ocurre con mayor frecuencia?

Muchos ecólogos, incluyendo investigadores en nuestro laboratorio, vienen estudiando este problema. El calentamiento de las aguas conlleva a un doble desafío a los animales acuáticos como peces y pequeños invertebrados, porque su metabolismo y requerimientos energéticos aumenta con la temperatura, pero hay menos oxígeno disuelto para mantenerse vivo y activo.

Nuestra investigación ha demostrado, además, que la tolerancia al calor disminuye en aguas con baja oxigenación, lo que podría explicar en parte estos eventos de mortalidad masiva registrados durante las olas de calor. En la actualidad, estamos desarrollando herramientas para diagnosticar bajo qué combinaciones de temperatura y oxigenación las comunidades de organismos de ríos y lagos pueden verse amenazadas, y así hacer más eficiente el monitoreo de los sistemas dulceacuícolas de Chile.

Por supuesto, las olas de calor extremo no afectan solamente la temperatura y oxigenación del agua, y la realidad es lamentablemente mucho más compleja. Con el cambio climático y eventos extremos, cambian también las tasas de evaporación, los regímenes de precipitación y erosión del suelo, el caudal de agua y la cantidad de nutrientes arrastrados hacia los ríos, lagos y océanos.

Para el final de este siglo, se proyecta que la evaporación aumentará en un 16 por ciento a nivel mundial. Y las elevadas temperaturas también aceleran el deshielo, por lo que los glaciales estacionales van a disminuir y en muchos casos perder su capacidad como reservorios de agua, y la concentración de sales y nutrientes en el agua restante debe conducir a una mayor disminución de la calidad del agua.

Además, temperaturas más elevadas, junto con tormentas intensas que arrastran grandes cantidades de nutrientes y contaminantes, pueden crear las condiciones perfectas para floraciones de algas productoras de toxinas. Éstas pueden provocar la mortalidad masiva de peces y aves, así como representar una seria amenaza para la salud del ganado, las mascotas, la vida silvestre y los seres humanos, como quedó pasmado este año en el lago Villarrica.

Uno de los grandes problemas con los extremos climáticos es su naturaleza impredecible y, valga la redundancia, extrema. Son eventos por poco frecuentes, pero sus impactos se sentirán rápidamente y a menudo sin previo aviso, dejando poco tiempo para la adaptación. En ríos y lagos sus impactos pueden a primera vista parecer imperceptibles, pero estas comunidades también se ven afectadas, con potenciales repercusiones para nuestra sociedad, salud y suministro de agua dulce.

Por estas razones, necesitamos desarrollar y poner en práctica de inmediato planes de adaptación climática. Empleando estrategias de mitigación basados en evidencia, podemos no solamente disminuir el impacto del cambio climático y nuestras actividades en los ecosistemas naturales, sino además asegurar un mejor futuro para las siguientes generaciones.

Texto: Enrico Rezende

CAPES visita Maipú, Lo Barnechea y Santiago como parte del Festival de las Ciencias 2023

Con actividades para toda la familia, el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad tuvo una concurrida participación durante una nueva versión de este evento científico nacional, de la mano de sus iniciativas Mosca Científica, Jardines x la Biodiversidad, el proyecto documental “Elementos” y la Colección de Flora y Fauna Patricio Sánchez.

En sus marcas, listos ¡ya! Con esa famosa frase, proferida por uno de los monitores del espacio, la manta oscura que cubre la pista de carreras se levanta ¡y comienza una nueva competencia! ‘Usain fly’, uno de los favoritos del público, toma rápidamente la delantera, pero se devuelve; dos pistas más allá, ‘Drosophiraptor’ aprovecha la oportunidad y avanza unos cuantos puestos; a su lado, ‘Heriberto Eustaquio’ trata de seguir el ritmo, pero no logra sostener el esfuerzo, mientras que ‘Ama Alita’ persiste en llegar a la comida, hasta que la alcanza… y ¡gana! 

Este relato, de no ser por lo curioso de los nombres, bien podría ser parte de una transmisión de los Panamericanos de Santiago, pero se trata de una carrera donde los competidores ni siquiera son humanos, sino 8 moscas de laboratorio expuestas a distintos regímenes de temperatura que luchan por ser la primera en alcanzar su comida durante una de las exhibiciones más aplaudidas de la feria de cierre del Festival de las Ciencias, realizada el 7 y 8 de octubre en Plaza de Maipú. 

La experiencia, creada por la iniciativa “Mosca científica” para ayudar a entender la distribución, dinámica poblacional y respuestas de distintas especies de Drosophila frente al cambio climático, fue de las actividades más visitadas durante los últimos días de este renombrado Festival nacional organizado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (MinCiencia), en colaboración con aliados territoriales en todo el país.. 

“En esta nueva edición del Festival de las Ciencias quisimos destacar y rescatar los conocimientos de cada territorio. Por eso, por primera vez, estamos en todas las regiones de Chile. Y lo más importante: cada región diseñó sus contenidos, armó sus actividades, hizo su propia cartelera”, explicó la ministra de Ciencia, Aisén Etcheverry, durante la inauguración del Festival, que, entre el 1 y el 8 de octubre, ofreció cientos de actividades gratuitas en más de 60 comunas a lo largo de Chile. 

Justamente, una de las instituciones encargadas de organizar el Festival en la Región Metropolitana fue la Pontificia Universidad Católica de Chile, que tuvo a su cargo la coordinación de actividades en nodos estratégicos de la provincia de Santiago como Providencia, Maipú, Lo Barnechea, San Joaquín, Renca y La Pintana, permitiendo de este modo un alcance a las 32 comunas que conforman la provincia.

Moscas, jardines, flora y fauna

El curador de la Colección de Flora y Fauna Prof. Patricio Sánchez, Benito Rosende, durante una de las visitas guiadas que realizó la unidad.

Este 2023, CAPES realizó 7 actividades en conjunto con sus socios estratégicos, la iniciativa de comunicación de la ciencia “Mosca Científica”, el programa “Jardines x la Biodiversidad”, el proyecto documental “Elementos” y la Colección de Flora y Fauna Profesor Patricio Sánchez Reyes de la UC. Mónica Paz, directora de Comunicaciones y Extensión de CAPES, señaló que “la sinergia que construimos entre todos los equipos permitió que pudiésemos llegar a muchas personas con las actividades que desarrollamos, llevando experiencias que les hicieran sentido y que pudieran conocer conceptos de las ciencias ambientales como biodiversidad, preferencia térmica o crisis climática”.

Nuestros fuegos se abrieron el martes 3 de octubre con las visitas guiadas a la Colección de Flora y Fauna prof. Patricio Sánchez en dependencias de la Facultad de Ciencias Biológicas UC, donde más de 20 personas pudieron recorrer el patrimonio natural de nuestro país conservado en la Casa Central UC. Los profesionales a cargo de la colección, Eduardo Palma y Benito Rosende, explicaron a los asistentes cómo se conservan las especies resguardadas y les mostraron algunos de los ejemplares de aves, mamíferos, anfibios, reptiles, insectos e invertebrados marinos que son parte de este verdadero museo natural.

La investigadora CAPES, Fabiola Orrego, charlando sobre Jardines x la Biodiversidad con estudiantes de Lo Barnechea.

El programa Jardines x la Biodiversidad realizó dos talleres, el 5 de octubre en Lo Barnechea y el 6 octubre en Maipú, para público diverso, desde adultos mayores a estudiantes de educación media. Fabiola Orrego fue la encargada de entregar los contenidos teóricos y prácticos para que los participantes puedan lograr que sus jardines, antejardines, balcones, terrazas y otros espacios naturales domésticos puedan convertirse en refugios seguros de biodiversidad urbana para la flora y fauna local. 

También el viernes 6 octubre se realizó la visita guiada al Laboratorio de Ecofisiología de la Facultad de Ciencias Biológicas UC, en que los asistentes pudieron ver y realizar diversos experimentos con moscas del género Drosophila de la mano del grupo de estudiantes que trabaja bajo la supervisión de Avia González, asistente de investigación del laboratorio y parte del equipo de Mosca Científica, iniciativa del proyecto Fondecyt 1170017 “Forecasting the impact of climate change in Chilean Drosophilids: Physiological, Ecological and Evolutionary Responses”, liderado por Enrico Rezende, investigador CAPES y académico de la Facultad de Ciencias Biológicas UC, que busca generar material educativo y de divulgación sobre el aporte al conocimiento científico que se ha generado durante décadas utilizando como modelo de estudio a Drosophila.

Algunos de los visitantes del viernes 6 de octubre al Laboratorio de Ecofisiología de la Universidad Católica.

González comentó que “fue súper grato todo el proceso, desde preparar el laboratorio de ecofisiología para las visitas hasta trasladar el mismo laboratorio al aire libre, donde tuvimos mucha aceptación del público presente”. Esto porque Mosca Científica se transformó en un stand interactivo en la Plaza de Maipú el sábado 7 y domingo 8 de octubre, para integrar la cartelera del Gran Festival de las Ciencias con que se cerró en grande la semana, con un público estimado de cerca de 6.000 personas.

Asimismo, la investigadora indicó que “fue una experiencia muy enriquecedora para el equipo Mosca Científica, pues para este contexto del festival pusimos en marcha las visitas guiadas, material gráfico inédito e incluso un material interactivo como dos puzzles de mosca que se robaron varias miradas y comentarios. Creemos que logramos desmitificar muchos prejuicios que existen sobre las moscas y en particular dar a conocer a nuestro modelo de estudio favorito, Drosophila melanogaster”

Junto con el stand de Mosca Científica, presentamos parte de los numerosos libros que han publicado los investigadores e investigadoras de CAPES y la exposición “Fauna silvestre en Chile: muestra fotográfica de la Colección Biológica Prof. Patricio Sánchez”, una galería con fotos museológicas de gran formato, de algunos especímenes de fauna silvestre pertenecientes a la Colección, aves, mamíferos, reptiles, anfibios, peces e invertebrados terrestres y marinos, en distintos formatos de conservación, resaltando su particular belleza y variedad de formas. 

Las artífices tras el documental «Elementos», Francisca Boher (izquierda) y Katherina Harder (derecha) durante el conversatorio celebrado en Maipú.

Además, el domingo 8 octubre durante el Gran Festival de la Ciencia, se realizó la Exhibición y conversatorio del documental “Elementos”, pieza audiovisual que reunió a un grupo de científicos, científicas, artistas y realizadores para crear una obra que pone en relieve la urgencia de cambiar nuestra relación con el planeta, a través del aire, agua y tierra, los ingredientes primigenios que en la sabiduría antigua forman el mundo. Luego, los espectadores pudieron conversar con la directora del proyecto, Francisca Boher, y la directora del documental, Katherina Harder, quienes se explayaron sobre el proceso de realización de la obra y la importancia de sacar la ciencia de los laboratorios y combinarla con distintas disciplinas artísticas para llegar a más público que se sensibilice con la crisis ambiental que ha provocado el ser humano y conozca las soluciones que está planteando la ciencia.

Agradecemos a todas las personas que trabajaron para hacer realidad estas actividades y que pusieron su tiempo y conocimientos a disposición de la comunidad, como nos dijo Avia González, “esperamos continuar en este camino de vinculación y apropiación social de los conocimientos en otras instancias parecidas en Chile. Esto nos impulsa de sobremanera a pensar en próximos materiales y actividades por hacer”.

Imágenes de CAPES en el Festival de las Ciencias

Texto y fotos: Comunicaciones CAPES

Presentan programa de certificación para jardines privados sustentables

“Jardines x la Biodiversidad” es el nombre de la iniciativa que, a dos años de su creación y luego de una exitosa experiencia piloto, permitirá a municipalidades de todo Chile fomentar el manejo sustentable de jardines, patios y balcones entre sus vecinos y vecinas.

El pasado mes de septiembre, las instituciones a cargo del programa presentaron los resultados de esta primera experiencia de certificación en la comuna de Vitacura, delimitando a su vez los pasos a seguir para llevar esta iniciativa a otras comunas del país.

¿Qué hace a un jardín convencional un jardín sustentable? Esa fue la pregunta que miembros del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad (CAPES), y la Corporación Jardín Botánico Chagual buscaron responderse cuando, a mediados del año 2021, se reunieron para diseñar uno de los primeros programas de certificación de jardines residenciales existentes en Latinoamérica, y para qué decir, pionero en nuestro país. 

Su objetivo, fue crear una pauta de evaluación ambiental y ecológica que permitiera a los vecinos y vecinos de una determinada localidad certificar sus jardines y balcones por medio de prácticas que promoviesen la conservación de la biodiversidad y la resiliencia de las ciudades ante los efectos del cambio global y la grave crisis climática que afecta actualmente al planeta.

Así nació “Jardines x por la Biodiversidad” (JxB), una iniciativa motivada por el trabajo de tesis de su coordinadora principal, la diseñadora y directora de Vinculación y Transferencia de CAPES, Sofía Herrera, e inspirada en experiencias como la de Singapur y su “Índice de biodiversidad urbana”, y que, luego de dos años de diseño, aplicación y perfeccionamiento, acaba de finalizar su primera instancia piloto en colaboración con la municipalidad de Vitacura.

“La idea surge inicialmente de un proyecto de tesis que investigó la biodiversidad en huertos escolares en Santiago”, cuenta Herrera. “Fue un proyecto muy interesante, porque concluyó que la diversidad de plantas e invertebrados tiene más que ver con lo que ocurre dentro del huerto y del jardín que lo que ocurre en el entorno. Esto implica que la manera en que él o la cuidadora del jardín mantiene ese espacio va a determinar cuánta flora y fauna acoge”.

A partir de esta noción y armados de un equipo multidisciplinario de profesionales provenientes de ambos centros, “le presentamos un proyecto a Vitacura y a su equipo de Sustentabilidad, quienes se entusiasmaron desde el primer momento y se la jugaron para que el programa se hiciera realidad”, señala. “Los objetivos de esta etapa temprana fueron siempre los mismos: diseñar e implementar una certificación de jardines privados por la biodiversidad que enseñara y motivara a la ciudadanía a cambiar el paradigma del cuidado tradicional de jardines por otro que promueve la biodiversidad urbana”.

Autoridades presentes durante el lanzamiento oficial del programa, de izquierda a derecha: Guillermo Ready Salamé, Sonia Reyes, Camila Merino y Daniela Casanello

6 ejes clave

En su versión actual, el programa propone 30 sencillas prácticas de manejo sustentable para potenciar la biodiversidad en jardines balcones y/o terrazas privadas, basadas en evidencia científica y validadas por más de 50 académicos y expertos de todo el país. 

Estas prácticas están clasificadas en seis grandes pilares, correspondientes a las dimensiones que vecinos y vecinas deben tener en cuenta a la hora de mantener y cuidar un jardín biodiverso: 1) eliminar el uso de agroquímicos; 2) mantener la salud del suelo; 3) promover el uso adecuado de vegetación y flora nativa; 4) generar hábitats para la fauna silvestre; 5) proteger el agua mediante su uso responsable, y 6) generar prácticas de agroecología y huerta.

El proceso para aplicar estas medidas y certificar un jardín es sencillo: “Si un vecino o vecina está interesado en obtener la certificación de Jardines x la Biodiversidad, lo primero que deberá hacer es consultar si su municipalidad está adscrita al programa y suscribirse como participante del mismo”, nos cuenta Fabiola Orrego, bióloga CAPES especialista en flora nativa y una de las ejecutoras del proyecto. “Una vez inscrito, recibirá una visita de diagnóstico en la que un monitor de la municipalidad le hará una asesoría personalizada para aplicar los principios de la certificación en su jardín o balcón. Estas prácticas, que van desde el mejoramiento del suelo hasta la eficiencia hídrica, son sencillas y de bajo costo” recalca. 

Exposición de experiencia piloto del programa en Vitacura.

Después, explica Orrego, “el vecino tendrá un par de meses para aplicar estas recomendaciones y finalmente recibirá una visita de evaluación y certificación, en la que el monitor de la municipalidad evaluará en terreno las 30 prácticas de JxB y, en base al puntaje alcanzado, otorgará un nivel de certificación al vecino: nivel semilla, nivel árbol o nivel ecosistema”.

En el caso de la comuna de Vitacura, la primera de las municipales adscritas al programa y que pronto comenzará su segundo año de ejecución, el proceso comienza con el envío de un correo a jardines.biodiversos@vitacura.cl y la inscripción del jardín en un formulario especialmente creado para este propósito. Tres meses después de la primera visita de evaluación, el equipo del municipio realizará una segunda visita de seguimiento, aplicando la certificación en caso que aplique. El proceso completo es absolutamente gratuito.

Este año, para el programa piloto, 17 vecinos y vecinas de la comuna recibieron asesoría y acompañamiento en sus jardines para implementar estas prácticas, que van desde la aplicación de hojarasca en los suelos del jardín, el compostaje de restos orgánicos y la introducción de plantas y flores nativas, hasta la disminución de fuentes de luz nocturna, la protección del jardín de mascotas y otros animales disruptivos, y el riego con agua reutilizada. Y para su segunda etapa, ya hay más de 260 vecinos inscritos en el programa.

Asistentes al evento, involucrados en áreas verdes desde diversas disciplinas. 

Una experiencia escalable

Durante la ceremonia de lanzamiento oficial del programa, la alcaldesa de Vitacura, Camila Merino, evaluó positivamente la participación de la comuna en esta primera instancia piloto, indicando que “nosotros, como municipalidad, tenemos un compromiso con la sustentabilidad y uno de los pilares de este compromiso es mejorar las áreas verdes de la comuna. Sin embargo, esto no lo podemos hacer solos, por lo que tenemos que sumar también a los privados. Y para eso qué mejor que esta certificación, que busca fomentar, en un trabajo mancomunado con la academia, aquellas cosas que se requieren para contar con un jardín biodiverso. Ya partimos con 17 casas en una primera etapa, y esperamos contar con muchísimas más”. 

Por su parte, la SEREMI de Medio Ambiente de la Región Metropolitana, Sonia Reyes, valoró los esfuerzos de CAPES y el Jardín Botánico Chagual en la creación de este instrumento: “el enorme valor que tiene esta iniciativa es que ya tiene su pilotaje, y eso ya permite mostrar resultados, y además como lo destacaron muy bien sus creadoras, muestra a personas comunes en sus casas que realizan estas acciones que van orientadas a favorecer la biodiversidad en los jardines. Entonces es una muestra práctica de involucramiento de las personas, de la municipalidad y de la academia en una iniciativa que de verdad puede cambiar las ciudades”.

Sofía Herrera concuerda: “la experiencia del programa piloto de JxB en la Municipalidad de Vitacura fue muy enriquecedora. No solo aprendimos de cada visita desde el punto de vista práctico y técnico y pudimos adaptar y mejorar la metodología, si no también nos inspiraron mucho todos los vecinos y vecinas con su motivación y compromiso. Nos dimos cuenta de que la iniciativa estaba bien planteada, es escalable y de interés de un grupo grande de la comunidad”.

En ese sentido, la directora ejecutiva de Jardín Botánico Chagual, Constanza Valenzuela, destacó la adaptabilidad de este programa para aplicarse en distintos espacios y escalas a futuro: “este proyecto fue creado y desarrollado desde un origen para aplicarse en jardines residenciales, de todos los tamaños y realidades”, arguyó. “Por supuesto, que cada comuna tiene un contexto social específico a analizar y el diseño de la metodología contempla la flexibilidad que se requiere para realizar estos ajustes”.

Sus creadoras incluso se plantean, en una etapa posterior, ampliar este plan a una escala provincial y, por qué no, nacional. “En este caso, los cambios fundamentales tienen que ver con la escala de intervención y el grupo objetivo con quien se trabaja. Así como en JxB el desafío es capacitar a funcionarios municipales para que guíen al vecino en la actualización de sus jardines privados, en un proyecto de mayor escala se debe trabajar con funcionarios públicos para redactar licitaciones, acompañar a la comunidad local e inspeccionar a proveedores de servicios de construcción y mantención de áreas verdes. Los principios de la metodología en que se sustenta la protección y fomento de la biodiversidad son los mismos en ambos proyectos, lo que varía es la escala de intervención y los grupos humanos con quienes trabajar”, complementa Valenzuela.
Por el momento, puedes conocer más sobre esta primera experiencia en Vitacura, desde la comodidad de tu propio jardín, en el sitio web https://sustentable.vitacura.cl/certificatujardin/ e informarte más de la iniciativa en la cuenta de Instagram del proyecto.

Foto grupal con asistentes al evento.

Texto y fotos: Comunicaciones CAPES

Estudio de académico propone técnicas para reforestar bosque esclerófilo de Chile central

La plantación de especies nativas como el huingán y el litre podrían mejorar los resultados en la restauración del bosque esclerófilo del centro del país. Lo anterior, como parte de técnicas que logran mitigar los efectos que la crisis hídrica produce en estas zonas.

En un esfuerzo por abordar las dificultades en la restauración de ecosistemas forestales nativos en el contexto de la megasequía, académicos y académicas de la Universidad de Chile, Pontificia Universidad Católica de Chile y Universidad Politécnica de Madrid, España, propusieron técnicas más efectivas y económicas para restaurar bosques esclerófilos de la zona central de Chile. Lo anterior, mediante la investigación «Técnicas silviculturales costo-efectivas para reducción de estrés hídrico de plantas en procesos de restauración de bosque esclerófilo», realizada entre 2018 y 2022.

De acuerdo con el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (Cr2), la persistencia temporal y la extensión espacial de la actual sequía en Chile, es extraordinaria en el registro histórico, siendo este evento denominado como “megasequía”. Desde 2010 el territorio comprendido entre las regiones de Coquimbo y de La Araucanía ha experimentado un déficit de precipitaciones cercano al 30%.

Este déficit ha provocado la degradación de los suelos, riegos ineficientes y otras dificultades para el cuidado y mantención de los bosques esclerófilos. Buscando ser aporte ante este escenario, durante tres años se llevó a cabo el proyecto «Técnicas silviculturales costo-efectivas para reducción de estrés hídrico de plantas en procesos de restauración de bosque esclerófilo». La iniciativa fue posible gracias al financiamiento del Fondo de Investigación del Bosque Nativo de CONAF, y el apoyo del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad (CAPES).

Tras esta investigación, se generó un manual técnico para explicar los métodos utilizados para probar diferentes técnicas de plantación y el monitoreo de las respuestas en el terreno. Así, se identificaron diversas estrategias claves para mejorar la efectividad de los planes de restauración del bosque esclerófilo.

La iniciativa contó con la participación de los investigadores CAPES Juan Ovalle, de la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza UCH, Eduardo Arellano y Pablo Becerra, además de Marcelo Talamilla, Cesar Figueroa y Nadia Rojas-Arévalo de la Universidad Católica. Juan Oliet, de la Universidad Politécnica de Madrid, fue el representante internacional del equipo.

En el marco de la iniciativa, prontamente se realizará el lanzamiento del libro “Restauración de Ecosistemas Forestales”. Ejemplar que en 28 capítulos presentará gran parte de los resultados que se obtuvieron en el proyecto, junto con una amplia diversidad de temas en torno a la restauración de ecosistemas redactados por un selecto grupo de especialistas en el tema, esperando que sea un texto de cabecera para las futuras generaciones de restauradores en Chile.

Puntos clave de la investigación

Juan Ovalle, investigador CAPES y U. de Chile

En el estudio se destacaron diversos aspectos fundamentales para mejorar la efectividad de la restauración del bosque esclerófilo. Entre ellos, se encuentra la selección de fuentes semilleras de procedencia local o cercana al sitio de restauración; la utilización de acondicionadores de suelo, como los hidrogeles y el compost; y el uso de riego de establecimiento durante la primera temporada seca. Cada uno de estos puntos se destacan como pilares fundamentales para una reforestación costo-efectiva, “aunque no garantiza el éxito”, señaló el profesor Ovalle.

Asimismo, el académico destacó que «la necesidad de disminuir la incertidumbre en los proyectos de reforestación con especies nativas se ha transformado en un aspecto cada vez más urgente de abordar desde la investigación, debido a que producto de las recurrentes anomalías climáticas (olas de calor, sequías) ya no es posible garantizar el éxito de una plantación a corto y mediano plazo en la zona Central de Chile».

Junto a lo anterior y en busca de mejores resultados, la investigación sugiere la inclusión de especies poco tradicionales en las prácticas de reforestación. El huingán (Schinus polygamus) y el litre (Lithraea caustica) emergen como opciones útiles y necesarias. «Diversificar el uso de especies nativas puede mejorar significativamente los resultados de los esfuerzos de restauración, dado que diversificas también los rasgos funcionales en la comunidad vegetal, y con esto, las estrategias de uso de recursos en ambientes limitantes», señaló el académico de la U. de Chile.

En la batalla contra el estrés hídrico, el riego también se revela como una herramienta fundamental. Según el profesor Ovalle, «el riego en las etapas iniciales es esencial, y nuestros datos respaldan un uso mínimo de 4 litros por planta al mes durante la temporada seca estival del primer año post-trasplante». No obstante, el académico UCH indicó que es necesario seguir investigando sobre la dosis óptima de riego en programas de reforestación ya que, estas deben ajustarse a la demanda de la especie y a la dinámica del agua en el perfil de suelo del sitio de plantación.

De este modo, la investigación no solo proporciona claves valiosas para la restauración del bosque esclerófilo, sino que también refuerza la importancia de la adaptación y la innovación en la conservación de los ecosistemas naturales en medio de un entorno en constante cambio.

¿En qué consisten las técnicas de hidrogel, compost y “pozo seco»?

Como se menciona anteriormente, dentro de las estrategias propuestas por la investigación se contemplan tres técnicas para la reforestación. Entre ellas, la de pozo seco, hidrogel y compost, las que permiten abordar distintos desafíos que presenta el proceso de recuperación de bosques nativos, como la complejidad de riego y la degradación de los suelos.

En cuanto a la técnica de pozo seco, esta se basa en que dentro de la casilla de plantación se dispone de una columna cilíndrica de 11 cm de diámetro con piedras de distintos tamaños, a lo largo del perfil de la casilla, para generar un efecto dren, que permite una rápida infiltración del agua.

Por su parte, la estrategia en base a hidrogel consiste en polímeros hidrofílicos e insolubles en agua, capaces de absorber y retener agua y solutos. Su aplicación en la casilla de plantación tiene un efecto variable sobre las plantas, según el tipo de polímeros, la dosis y la forma de aplicación. En condiciones de sequía prolongada y suelos arcillosos, los hidrogeles pueden competir con la planta por el agua.

Finalmente, las enmiendas orgánicas o compost, son fuentes de materia orgánica estabilizada que pueden contribuir a mejorar los contenidos de carbono y nutrientes del suelo y por ende la productividad de las plantas. Algunos ejemplos son compost, humus, lodos estabilizados, etc.

Para su aplicación es importante considerar su fuente, nivel de estabilización, las dosis y las formas de aplicación. Las enmiendas de origen agroindustrial pueden aumentar la salinidad en la casilla, situación que se agrava en condiciones de sequía.

Texto:
Michael Seguel, Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza, U. de Chile

Festival de las Ciencias: Visitas guiadas a la Colección de Flora y Fauna Prof. Patricio Sánchez

Cuando: martes 3 de octubre, desde las 9:30 hrs.
Dónde: Departamento de Ecología UC, Facultad de Ciencias Biológicas (Av. Libertador Bernardo O'Higgins 340, Santiago)
Organiza: Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES; Colección de Flora y Fauna Prof. Patricio Sánchez, Programa Ciencia Pública

¡Te invitamos a conocer el patrimonio natural de nuestro país conservado en la Universidad Católica! En este paseo guiado por la Colección Biológica Patricio Sánchez, los profesionales a cargo de la colección te mostrarán algunos de los ejemplares que allí se resguardan: anfibios, reptiles y roedores conservados en alcohol, aves y mamíferos taxidermizados, fósiles de invertebrados prehistóricos, insectarios, y esqueletos de los animales más representativos de nuestro país. También conocerás cómo se conservan estas especies dentro de este importante museo natural.

Realizaremos 4 Visitas de 45 minutos cada una en los siguientes horarios: 9:30 hrs. / 10:30 hrs. / 11:30 hrs. / 12:30 hrs.

La actividad requiere inscripción previa. ¡Cupos limitados!

Inscripción

Inscripción cerrada.

Festival de las Ciencias llevará más de 200 actividades gratuitas a todas las regiones

En su quinto año consecutivo, la fiesta dedicada a los conocimientos más grande del país estará del domingo 1 al domingo 8 de octubre en más de 60 comunas, con actividades diseñadas especialmente para destacar la ciencia y la tecnología propia de cada región.

La Universidad Católica será la encargada de co-organizar las actividades en Providencia, Maipú, Lo Barnechea, San Joaquín, Renca y La Pintana, partiendo por la obra de teatro de contenido científico y musical “Foster, el observatorio del Cerro Tupahue” en pleno cerro San Cristóbal. CAPES también será parte de esta experiencia con actividades interactivas en distintas comunas de la RM.

Una ballena jorobada gigante y una tiranosauria deambulando por la ciudad, un show de drones visibles a 1500 metros, la visita de un planetario móvil a varias comunas, observaciones astronómicas con telescopios portátiles, stands de divulgación de diferentes materias científicas, talleres de artes visuales, obras de teatro, música, poesía, realidad inmersiva, esculturas y muñecos gigantes. Estas son algunas de las más de 200 actividades gratuitas que serán parte del Festival de las Ciencias que inicia este domingo 1 de octubre, organizado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y la colaboración de varios aliados territoriales.

Se trata del máximo evento de las ciencias y los conocimientos a nivel nacional y que invita a participar, durante una semana completa, a niñas, niños, jóvenes y adultos de todas las edades en cientos de actividades en más de 60 comunas a lo largo de todo el país para que descubran la ciencia que los rodea y los conocimientos que poseen.

“En esta nueva edición del Festival de las Ciencias quisimos destacar y rescatar los conocimientos de cada territorio. Por eso, por primera vez, estamos en todas las regiones de Chile. Y lo más importante: cada región diseñó sus contenidos, armó sus actividades, hizo su propia cartelera”, explicó la ministra de Ciencia, Aisén Etcheverry.

Justamente, una de las instituciones encargadas de organizar el Festival en la Región Metropolitana es la Pontificia Universidad Católica de Chile, quien tendrá a su cargo la coordinación de actividades en nodos estratégicos de la provincia de Santiago como Providencia, Maipú, Lo Barnechea, San Joaquín, Renca y La Pintana, permitiendo de este modo que los habitantes de las 32 comunas que conforman la provincia puedan acercarse a las actividades ofrecidas.

Lanzamiento en Cerro San Cristóbal

Para abrir los fuegos, este 1 de octubre, en la comuna de Providencia, se exhibirá la intervención urbana “Foster, el observatorio del Cerro Tupahue”. La obra, de Tryo Teatro Banda, se presentará al aire libre en el mismo cerro donde se ubica el mentado observatorio, recientemente renovado por la Universidad. La actividad se realizará a las 16:30 horas en el parque Centenario, específicamente en el sector Los Canelos del cerro San Cristóbal. Esa misma mañana se llevará a cabo también la visita guiada «Ruta del Hongo: Inmersión y descubrimiento de la funga en el cerro San Cristóbal”, y observaciones astronómicas en el observatorio Foster ubicado en el mismo cerro.

Otras actividades del programa de la UC para la próxima semana son “Festival en terreno”, que consta de experiencias en comunas estratégicas, tales como talleres enfocados en personas mayores; un ciclo de mini ferias de laboratorios móviles en espacios abiertos, y la itinerancia de “Foster, el observatorio del Cerro Tupahue”.

Asimismo, el miércoles 4 de octubre desde las 10:00 hasta las 13:00 las personas que asistan al campus San Joaquín UC podrán conocer uno de estos laboratorios móviles y serán parte de experimentos científicos para conocer diversos acontecimientos con el fin de disfrutar de la ciencia y tecnología.

A todo lo anterior, se suma el “Festival participativo”, que guarda relación con experiencias a través de las cuales se recopilan ideas y conocimientos desde las personas. “Si yo fuese un/a inventor/a… ¿Qué máquina crearía para ayudar a las personas y al planeta?”, donde niños y niñas podrán subir a una página web sus dibujos relacionados con la temática. Otra instancia será «Patrimonio CTCI», donde museos, centros, institutos, entre otros, abrirán sus puertas para recibir a diversos públicos objetivos.

Por último, el próximo 7 y 8 de octubre en Plaza Maipú, se realizará el “Gran Festival”, un evento masivo apto para todo público que contará con juegos, invitaciones a la reflexión, espacios interactivos, aprendizaje al aire libre e innovación. En la instancia participarán diversas instituciones científicas y académicas, entre las que se encuentran el Instituto de Ecología y Biodiversidad, el Centro de desarrollo urbano sustentable (CEDEUS), el Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera SECOS y el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES.

Presencia CAPES

Nuestro Centro, como cada año, se suma a la nutrida agenda de actividades con 5 experiencias interactivas para toda la familia en distintos espacios de la Región Metropolitana. ¡Los invitamos a revisarlas y a acompañarnos!


Martes 3 de octubre
Visitas guiadas a la Colección de Flora y Fauna Prof. Patricio Sánchez

¡Te invitamos a conocer el patrimonio natural de nuestro país conservado en la Universidad Católica! En este paseo guiado por la Colección Biológica Patricio Sánchez, los profesionales a cargo de la colección te mostrarán algunos de los ejemplares que allí se resguardan. También conocerás cómo se conservan estas especies dentro de este importante museo natural.

Jueves 5 (Lo Barnechea) y viernes 6 (Maipú) de octubre
Taller Jardines x la Biodiversidad

Taller presencial orientado a personas mayores de 60 años interesadas en cuidar sus espacios naturales domésticos como jardines, antejardines, balcones, terrazas y otros, con miras a fomentar la biodiversidad urbana, promoviendo refugios seguros para la flora y fauna local. Inscripciones en las respectivas Municipalidades.

Viernes 6 de octubre
Visitas guiadas al Laboratorio de Ecofisiología de la Facultad de Cs. Biológicas UC

En el laboratorio de Ecofisiología se realizan diversos experimentos para responder preguntas tales como: ¿con qué mecanismo los seres vivos podrían adaptarse al ambiente en constante cambio? ¿Cómo afecta el entorno físico (temperatura, humedad, disponibilidad de nutrientes) al metabolismo de los organismos?¿Cómo influye la temperatura ambiental en los diversos procesos fisiológicos de plantas y animales? Este laboratorio está abierto para que vengas a visitarnos y conocer la respuesta a esta y muchas otras interrogantes. ¡Te esperamos!

Inscripción:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSf2Mbxbv37NjD2e6RJL6g52GSkF8D5Isxu47mk1_ExVg9w99Q/viewform

Sábado 7 y domingo 8 de octubre (Maipú)
Mosca Científica en Feria de Cierre

Stand interactivo en que podrás conocer el fascinante mundo de las moscas y el tremendo aporte al conocimiento que se ha generado durante décadas utilizando como modelo de estudio a una de sus más insignes representantes: Drosophila melanogaster. En este stand, podrás conocer cuáles son las diferencias entre algunas de las moscas presentes en nuestro territorio y el trabajo que se realiza con ellas en el laboratorio, donde tratamos de responder preguntas como ¿Por qué son así las moscas? ¿Dónde viven? ¿Qué comen? ¿En qué condiciones viven? ¿Hacen carreras? ¡Te esperamos!. Entrada liberada, no requiere inscripción.

Domingo 8 de octubre (Maipú)
Exhibición y conversatorio documental “Elementos”

A través de los ingredientes primigenios que en la sabiduría antigua forman el mundo: aire, agua y tierra, un grupo de científicos, científicas, artistas y realizadores se unen para crear una obra que pone en relieve la urgencia de cambiar nuestra relación con el planeta. Acompáñanos a ver este hermoso documental y luego a un conversatorio con la directora del proyecto, Francisca Boher, y algunos de los protagonistas que participaron en este mediometraje. Entrada liberada, no requiere inscripción.

La invitación a la comunidad es a ser parte de este evento que une las ciencias con el arte e informarse a través de los canales oficiales de información establecidos (redes sociales y www.festivaldelasciencias.cl) que darán cuenta sobre la cartelera y cómo sumarse a las actividades. Síguenos también en nuestras redes para saber más de nuestras andanzas durante el Festival, encontrándonos como @capeschile en Facebook, Twitter e Instagram.

Texto: Comunicaciones PUC y CAPES

Juan Ovalle es incorporado como Editor Asociado de la revista «New Forests»

La revista publica artículos para una audiencia internacional de científicos y profesionales en temas como silvicultura, ecofisiología vegetal, genética, biotecnología, ecología forestal, restauración de bosques, sanidad y gestión forestal, con enfoque en conservación y sistemas productivos.

Juan Ovalle Ortega, académico de la Facultad de Ciencias Forestales y Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile e investigador asociado del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES, fue integrado, a partir de septiembre, como Editor Asociado al comité editorial de «New Forests», revista de la editorial Springer e indexada en la Web Of Science (Q1, IF 2.5).  

“Esta es una revista científica ampliamente utilizada por científicos de las Ciencias Forestales”, señala Ovalle, quien además es director del Laboratorio de Restauración de Bosques del Departamento de Silvicultura y Conservación de la Naturaleza de la citada Facultad de la UChile.

La revista publica artículos para una audiencia internacional de científicos y profesionales en temas como silvicultura, ecofisiología vegetal, genética, biotecnología, ecología forestal, restauración de bosques, sanidad y gestión forestal, con enfoque en conservación y sistemas productivos. “El editor jefe es el Dr. Douglass F. Jacobs, de la Universidad de Purdue, Estados Unidos, quien me invitó a ser parte de este grupo. La tarea de un editor asociado es evaluar la idoneidad del trabajo presentado, y posteriormente, asignar los revisores expertos para el proceso de revisión por pares”, explica el Ingeniero Agrónomo y Doctor en Ciencias de la Agricultura.

Entre los artículos que ha publicado Juan Ovalle y colaboradores en New Forests está: Solid shelter tubes alleviate summer stresses during outplanting in drought-tolerant species of Mediterranean forests” (2022), donde se reporta el efecto de la transmisividad a la luz solar de los tubos protectores de plantas sobre el control del estrés hídrico y lumínico, y su implicancias en la sobrevivencia post-trasplante en condiciones de verano extremadamente seco y cálido. El estudio contrastó la respuestas de dos especies leñosas coexistentes del bosque esclerófilo de Chile central: el quillay (Quillaja saponaria), especie más tolerante a la sequía, y el maitén (Maytenus boaria), especie menos tolerante a la sequía.

Para Ovalle, quien también es impulsor de la iniciativa intercentros “Bosque Esclerófilo y Cambio Global”, que reúne a científicos y científicas de CAPES, CR2 e IEB, la oportunidad de participar en el equipo editorial de esta prestigiosa revista significa “un hito importante en la carrera científica de un investigador, sobre todo cuando se trabaja desde países del Hemisferio Sur donde cuesta más generar impacto con nuestras investigaciones y donde hay menor visibilidad de los y las cientificos/as, en comparación con la realidad de países de Europa o Norte América”.

Como CAPES, felicitamos a nuestro investigador por este importante reconocimiento a su trabajo.

Pueden conocer parte de su investigación en el episodio “Restaurando bosques desde la raíz” de nuestro podcast “Maestra Naturaleza”, realizado en conjunto con Ladera Sur.

Texto: Comunicaciones CAPES

Exposición que retrata oficios de mujeres del mar estará durante septiembre en el Centro de Extensión UC

Entre el 5 y el 21 de septiembre, en el Centro de Extensión de la Pontificia Universidad Católica de Chile, estará exhibida la muestra «Mujeres Navegantes y de Orilla: Innovación alimentaria con sabor a mar», una exposición de 74 fotografías digitales inéditas que recogen el testimonio oral y fotográfico de mujeres pescadoras artesanales pertenecientes a distintas localidades ubicadas entre las regiones de Valparaíso y de Los Lagos, y que surge a partir de una investigación y posterior libro homónimo publicado en 2021.

Entre ricas preparaciones marinas, y con la presencia de sindicatos y cooperativas de mujeres mariscadoras, recolectoras y personas provenientes del mundo de la ciencia y la cultura, se realizó el 5 de septiembre la inauguración oficial de la exposición “Mujeres Navegantes y de Orilla: Innovación alimentaria con sabor a mar”, organizada por la Dirección de Extensión de la Pontificia Universidad Católica de Chile, el Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera (SECOS), el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad (CAPES), en colaboración con The Nature Conservancy (TNC).

La muestra se basa en la investigación y posterior libro publicado por el académico UC, director del Instituto Milenio en SECOS e investigador CAPES, Stefan Gelcich, y la antropóloga y colaboradora SECOS, Susana Cárcamo, que recoge el testimonio oral y fotográfico de mujeres de la pesca artesanal, pertenecientes a distintas localidades como Pichicuy, Las Cruces, Navidad, Lolcura y Hualaihué. Esta obra, busca poner en valor el rol que cumplen éstas como guardianas y herederas de una larga tradición familiar en torno a la gastronomía local, y pioneras en el desarrollo de nuevas prácticas de manejo y recolección de los recursos marinos.

Además de sus testimonios, rostros, saberes, prácticas y productos, el libro contiene fotografías que capturaron las fotógrafas Pía Cosmelli y Javiera Musso, así como la co-autora del libro Susana Cárcamo, las cuales hoy están expuestas en el Centro de Extensión UC, junto a una serie de imágenes inéditas que fueron tomadas bajo el mismo contexto. 

«Quisimos enfocarnos en darle voz a estas protagonistas, en mostrar y difundir un ámbito de trabajo escasamente conocido por la personas que viven en las grandes ciudades como Santiago. La idea, fue recopilar sus memorias, historias y culturas particulares de esta larga y accidentada costa, y también, mostrar ese lado de la pesca a pequeña escala producida en este país», relata Cárcamo.

Así, la muestra que llenó de orgullo a quienes participaron del proyecto y asistieron a la inauguración, da cuenta de los entornos, tradiciones y modos alimentarios y tiempos de estas trabajadoras, continuando, de algún modo, el proceso de co-creación de memoria y patrimonio que dio vida a la investigación original. 

“El objetivo de esta exposición es ayudar a posicionar el rol de la mujer pescadora desde múltiples perspectivas; desde su trabajo, pero también desde su rol en términos de innovación y seguridad alimentaria, y en el aporte en la nutrición familiar. El trabajo que ellas realizan a escalas locales, puede influir en la forma en que percibimos y pensamos los alimentos que provienen del mar. En ese sentido, esta muestra ayuda a visibilizar todo el trabajo que se hizo en torno al libro y a posicionar en un contexto universitario la importancia de compartir y co-crear conocimientos entre los distintos sectores, como en este caso lo fue entre mujeres pescadoras, antropólogas, biólogos y personas que vienen del mundo de la ciencia más formal”, señala el co-autor y académico de la Facultad de Ciencias Biológicas UC, Stefan Gelcich.

Stefan Gelcich y Susana Cárcamo, autores del libro.

Saberes y tradiciones de mujeres del mar

Maricel Millaquén Uribe tiene 49 años, y es del sector de Lolcura, comuna de Maullín, en la Región de Los Lagos. Hace años se dedica a la recolección de pelillo, un alga roja que se encuentra en la costa chilena y que es ampliamente utilizada en la industria alimenticia, cosmética y farmacéutica. Maricel realiza panes, grisines y sus famosos “pétalos” con esta alga, y que fueron el producto estrella en la inauguración de la exposición. Ella es una de las mujeres retratadas en el libro y en la muestra. 

“Nosotras, aparte de ser madres y de ser compañeras de nuestros esposos, también trabajamos a la par con ellos. Subimos las cargas al bote y luego las descargamos. También mariscamos y ese mismo producto lo llevamos a la casa, lo cocinamos, lo preparamos y lo llevamos a la mesa para que nuestros hijos se alimenten. Es decir, la mujer es fundamental en todo lo que es el trabajo en el mar, por lo que necesitamos dar a conocer lo que hacemos nosotras como mujeres pescadoras artesanales, algueras, pelilleras, las que trabajan en el cochayuyo y las que secan mariscos”, reflexiona Millaquén.

Candelaria González, recolectora de orilla y ahumadora de Hualaihué, en el sector de Tentelhué, concuerda con la pelillera. Ella también es una de las mujeres retratadas en las fotografías, y que son parte del libro. “Estoy muy contenta de haber participado en este proyecto compuesto por el libro y la exposición de fotos y de productos. Me parece muy lindo, y estoy feliz porque es algo que nosotros nunca hubiésemos pensado. Por lo menos yo, nunca pensé estar en un libro y estoy muy agradecida de haber podido mostrar lo que hago hace tantos años.

De esta forma, con la exposición que continuará su recorrido en distintos campus de la UC hasta noviembre y que esperan llevar a nuevos lugares de Chile, quienes participaron de la iniciativa continuarán co-creando entre las memorias, historias y culturas particulares de la muy diversa costa chilena y que esperan sean reconocidas, además dar visibilizar otras temáticas que de la pesca a pequeña escala en el país.

Visita “Mujeres Navegantes y de Orilla. Innovación y tradición con sabor  a mar”. 
5 al 21 de septiembre 
Centro de Extensión UC (Av. Bernardo O’Higgins 390, Santiago)
09:00 a 18:00 hrs (excepto 11 y 15 de septiembre, abierto hasta las 13:00 hrs).
Entrada liberada

Texto: Comunicaciones SECOS y CAPES

Columna de Fabián Jaksic: “Rescate”, reubicación y seguimiento de fauna trasladada en Chile

La siguiente editorial fue publicada en el último número de la revista de biodiversidad «Gayana». En ella, el director de CAPES, Dr. Fabián Jaksic, analiza la normativa vigente en torno al traslado y reubicación de especies amenazadas en sitios de proyectos mineros e industriales, y expresa la necesidad de robustecer el seguimiento y evaluación de estos planes.

Tanto las perturbaciones naturales (inundaciones, incendios) como las provocadas por el ser humano (construcción de represas, despeje de suelo, o minería) a menudo exigen que parte de la fauna se desaloje y reubique en otro lugar. Un ejemplo de ello son las operaciones mineras, que producen no solo alteraciones físicas de los suelos y la vegetación, sino también emisión de polvo al aire y a los cursos o cuerpos de agua, lo que interfiere con los humedales y la vida silvestre terrestre, acuática y marina (véase Mauricio Urbina et al.2021. “Políticas extractivistas afectan los ecosistemas de Chile”. Science 373: 1208-1209, 10 septiembre 2021), e incluso con los seres humanos y su ganado. Por no hablar de ruidos, vibraciones y detonaciones, que pueden ahuyentar a la fauna silvestre. Se sobreentiende que los impactos ambientales de la minería son un mal necesario para el desarrollo económico de cualquier país, incluido Chile, que se autoproclama “país minero”. Pero también se concuerda internacionalmente que nuestro país tiene un sólido sistema de evaluación de impacto ambiental que ha funcionado bastante bien durante los últimos 30 años. Aun así, una vez que se autoriza una operación minera en Chile, ella rara vez se paraliza, y mucho menos se termina a mitad de camino. Las únicas excepciones hasta el momento parecen ser el proyecto carbonífero “Invierno” en la Región de Magallanes y el aurífero “Pascua Lama” en la Región de Atacama.

Dado que los impactos pueden ser directos o indirectos, la legislación chilena ha optado por permitir las operaciones mineras si (y solo sí) dichos impactos al medio ambiente son eliminados, mitigados o compensados. En el caso de la fauna en los alrededores de las faenas mineras, el operador típicamente incorpora en su diseño la reducción del polvo, el ruido y los derrames químicos y físicos al ambiente para reducir sus impactos al ambiente, especialmente durante la temporada reproductiva de la fauna. Pero particularmente en las operaciones mineras, existe la necesidad obvia de raspar y mover cantidades voluminosas de suelo y vegetación, llevando así el hábitat de la fauna local a un estado alterado esencialmente irreversible, sin perjuicio del esfuerzo por restaurar el hábitat previamente existente una vez que las faenas mineras hayan finalizado (lo que significa más de una década o incluso un siglo en Chile), y repoblarlo con la fauna y flora originales.

Una práctica común ha sido “rescatar” y reubicar (es decir, desalojar y trasladar) especies animales consideradas de interés de conservación según las normas chilenas. “Rescate” es un eufemismo inapropiado: ¿Alguna especie requiere ser “rescatada” de su hábitat como si hubiera sido golpeada por una fuerza inesperada de la naturaleza, así como una inundación o un incendio? Desalojada es la palabra adecuada; no es que se convenza a los animales para que se vayan, sino que son sacados a la fuerza de su hábitat. Aclarado esto, el simple hecho de desalojar y trasladar a esas especies de interés exige reubicarlas en hábitats hospitalarios, donde tengan acceso a refugio, alimentos, nutrientes y agua; no solo a una superficie del suelo o un volumen de agua que ellos deben colonizar por su cuenta y restablecer sus conexiones comunitarias con las fuentes locales de alimentos, los competidores, parásitos y depredadores.

Tales traslados en Chile generalmente se realizan con publicidad, como si se “rescatara” o “salvara” una determinada especie alejándola de un peligro inminente. Por ejemplo, del aumento del nivel del agua causado por la construcción de represas en los cursos de agua, del despeje del suelo para la construcción de carreteras o de la excavación del terreno para las faenas mineras. Pero el propósito final de tales traslados no es claro. Si se encuentra un hábitat similar donde reubicar una determinada especie “rescatada”, no necesariamente se tiene en cuenta el contexto comunitario al que se enfrentan sus individuos. ¿Existen poblaciones preexistentes con las que tendrán que competir por refugio, alimentos o agua? ¿Hay nuevos parásitos o depredadores a los que temer? Un ejemplo familiar ilustra esta situación: entre los seres humanos, mudarse de casa es uno de los principales factores de estrés en la vida (otros son perder el trabajo o un pariente cercano). Imagínese el impacto en animales siendo capturados y luego liberados en un sitio desconocido, perdiendo todas las formas de organización social (particularmente para especies gregarias, comunales o coloniales como chinchillas, vizcachas y otros mamíferos y aves). Además, algunas especies como pumas y otros gatos monteses, zorros y otros carnívoros, rapaces diurnas y nocturnas, aves carroñeras como cóndores y buitres, e incluso lagartijas y ranas, son territoriales y están dispuestas a enfrentarse por derechos de “propiedad”. Lo que significa que para establecerse en un nuevo territorio, tendrán que luchar con los congéneres residentes que no necesariamente dan la bienvenida a estos recién llegados. Es decir, los “rescatistas” humanos no sólo están estresando a los animales forzados a emigrar sino que también a los desprevenidos residentes. Colóquese en la posición de tener que trasladar a un vecindario de ciudadanos afectados por algún desastre a otro pueblo: ¿simplemente los mete en algún medio de transporte y los libera en otro lugar para que se ocupen de sus necesidades de subsistencia? -si es que sobreviven al viaje y recomponen su modo de vida.

De vuelta al mundo real: recientemente leí una carta al editor de Science dirigida por Jaime Jiménez y colaboradores (“Conservación de la chinchilla versus minería de oro en Chile”. Science 377: 480-481, 29 julio 2022). En ella, Jiménez et al. describían que [mi traducción libre] “La empresa minera está lista para comenzar la extracción, pero la ley chilena prohíbe que los proyectos de desarrollo dañen la biodiversidad local (6). La empresa minera ha propuesto como solución el traslado de las chinchillas, pero sus intentos de reubicar un pequeño número de ellas fracasó (12)” y concluían que “El gobierno de Chile debe seguir acatando las leyes vigentes, que exigen que la viabilidad de los traslados debe ser adecuadamente evaluada y probada antes de que el hábitat de la chinchilla sea destruido por la minería, tanto en este caso como en futuros conflictos entre los objetivos corporativos y la conservación del medio ambiente”. Esta lectura me hizo pensar que el tema de “rescate”, reubicación y monitoreo de la fauna trasladada en Chile requiere un abordaje más cuidadoso, particularmente por parte de ecólogos, veterinarios y zoólogos, actuando como funcionarios gubernamentales, consultores ambientales o ciudadanos preocupados. Revisando la literatura disponible en Chile, encontré el informe de 2014 de Juan Carlos Torres-Mura et al. al Servicio Agrícola y Ganadero de Chile (SAG): “Guía técnica para implementar medidas de rescate/relocalización y perturbación controlada”, 45 páginas (véase también SAG 2019. “Guía de evaluación ambiental componente fauna silvestre”. Documento Técnico D-RNN-EIA-PR-001, 22 páginas). En el informe de Torres-Mura y colaboradores, además de muchas recomendaciones de manejo, se presenta la propuesta general de monitorear las poblaciones trasladadas por hasta 3 o 4 años para asegurarse de que estén firmemente establecidas y reproduciéndose. Quizás como secuela a este informe, el Servicio de Evaluación Ambiental de Chile (SEA) emitió dos documentos técnicos: En “Criterios técnicos para la aplicación de la medida de rescate y relocalización” (de agosto de 2021) dispuso que para obtener el permiso contemplado en el artículo 146 letra (a) del RSEIA, el proponente deberá cumplir con ciertas condiciones razonables para el traslado de la población objetivo, pero en ninguna parte se dice que deba ser objeto de seguimiento después de haber sido desalojada y mucho menos por cuánto tiempo. Esto se subsana en un segundo documento (de febrero de 2022): “Criterio de evaluación en el SEIA: criterios técnicos para la aplicación de una perturbación controlada”, que establece que se debe considerar un indicador de éxito (por ejemplo, permanencia o aumento de la población objetivo) y que se debe realizar un seguimiento de al menos dos ciclos reproductivos para permitir una comparación entre años. En pocas palabras, el programa de seguimiento podría abarcar un período tan corto como 12 meses, ya que permitiría comparar la abundancia en el año 1 con la del año 2. ¿Es esto suficiente?

El problema general en todo esto es que los traslados reciben mucha atención cuando parten por alejar a los animales del peligro impuesto por los seres humanos, pero no cuando ellos prosiguen su destino en su nuevo “hogar”. Seguramente, imponer un seguimiento podría proporcionar retroalimentación para perfeccionar los futuros esfuerzos de “rescate” y reubicación. Pero ¿y si el seguimiento muestra que el traslado fue un fracaso y la mayoría o todos los animales murieron? (¿de estrés, hambre, sed, enfermedad, o por competencia o depredación?). También sería bueno saber si sobrevivieron con un margen razonable o aceptable. Pero todavía están por verse los resultados del seguimiento de cualquiera de los esfuerzos de traslado anteriores que han ocurrido en Chile. Pudúes, pumas, otros gatos salvajes, zorros, vizcachas, loros tricahues e incluso ranas y lagartos han sido trasladados durante las últimas tres décadas. Pero esencialmente desconocemos el destino de esas reubicaciones (a modo de excepción, véase Francisco Fontúrbel & Javier Simonetti 2011. Traslados y conflictos entre humanos y carnívoros: ¿solución o creación de problemas? Wildlife Biology 17: 217-224). ¿Están esos resultados (si los hay) analizados y orientando nuevas reubicaciones de especies actualmente amenazadas, como las chinchillas en el norte de Chile? ¿Alguna vez se ha realizado un análisis de riesgo? Si se predice que un traslado probablemente puede tener poco éxito, se rechazará un proyecto minero? ¿O, como de costumbre, los animales serán simplemente filmados cuando sean capturados (= “rescatados”) y luego soltados en un nuevo “hogar”? ¿Como si hubieran sido liberados a una similar o mejor calidad de vida? ¿Cuáles son los planes de contingencia si la reubicación no sale bien? Finalmente, ¿un seguimiento de 12 meses es suficiente para dejarnos tranquilos?

La situación de traslados animales en Chile ya referida arriba es parecida a barrer rápidamente el polvo debajo de una alfombra: una “alfombra” de falta de análisis de riesgos, de seguimiento demasiado breve, de ausencia de medidas adaptativas y en general, de falta de retroalimentaciones y de lecciones aprendidas. El mantra implícito parece ser: “Desalojemos y reubiquemos esos molestos animales y supliquemos por la indiferencia o el olvido de su destino lo más pronto posible”. En mi opinión, este es el monstruo antiestético al que nadie quiere enfrentarse en nuestros esfuerzos nacionales de traslados animales.

Reconozco mis intercambios de correo con Francisco Fontúrbel, James Hall, Jaime Jiménez, Fulgencio Lisón y Juan Carlos Torres-Mura, pero asumo toda la responsabilidad por mis opiniones aquí expresadas.

Texto: Fabián Jaksic, CAPES